Nace en Salta, justo en la frontera con Bolivia. Por allí “bajan” la droga hacia los centros de acopio o de consumo.
En forma de “ravioles” ínfimos para el consumo del momento en los círculos top; de “caramelito” de paco al menudeo en los sitios más marginales, o de enormes cargamentos disimulados en muebles, contenedores de manzanas patagónicas o cosechadoras rurales rumbo a Europa, con el sello de empresas fantasma y magnates anónimos. Como sea, la cocaína siempre llega desde el Norte . Para ser acopiada en galpones a la espera de su exportación al Viejo Mundo o para ser distribuida directamente en los grandes centros urbanos del país, que también son los puntos principales de consumo: Buenos Aires y su enorme conurbano, Córdoba, Rosario. Lo dijo hace unas semanas el ex gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y lo ratifican policías federales y provinciales: la ruta nacional 34 es la ruta de la cocaína . “Independientemente de dónde viene, que no nos consta, todos saben que entra por la 34”, explicó a Clarín el dirigente. Lo que sigue es un viaje por su recorrido. VER MÁS…
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