Brasil: Cultura do sadismo / Robert Muggah

A forma como uma sociedade cuida de sua população carcerária é um bom indicador de seus valores e civilidade. Uma rápida inspeção do sistema penal no Brasil revela uma cultura beirando o sadismo. O País possui a quarta maior população carcerária do mundo, com cerca de 550 mil presos ocupando uma área projetada para menos de 300 mil. Quase metade deles aguarda julgamento durante o cárcere que chega a durar períodos muito longos. Um estudo realizado pelo Instituto Internacional Bar Assn.’s Human Rights revelou que um em cada cinco presos à espera de julgamento foi preso indevidamente. Quase um terço de todas as mortes de presos é resultado de homicídio, seis vezes maior do que a taxa do País. MAIS…

Brazil: Cop cams go global / Robert Muggah

Brazil´s military police have long equated law enforcement with warfare. But there are signs that the status quo is changing, and worldwide.

On 14 July last year, military police arrested Amarildo de Souza, an unemployed bricklayer. He was picked-up from the front doorstep of his home in Rocinha, Rio de Janeiro’s sprawling favela, reputedly the largest slum in all of South America. He was taken to the headquarters of the neighborhood´s pacification police unit, deployed there two years earlier. There he was tortured to death by the police and his body was never recovered.

The pacification police were originally intended to inject a community-oriented ethos into law enforcement. The idea was radical for a city used to being policed by thugs. The first goal of pacification is to recover slums controlled for decades by drug traffickers, and the second is to then win the hearts and minds of local residents. The tragic case of Amarildo, however, exposes the grave shortcomings of one of the world’s most fascinating police experiments. SEE MORE…

México: Segob ubica fuentes de la delincuencia; señala a tres mil 234 colonias

1004107 (1)En un documento enviado al Senado, Gobernación identifica los lugares de origen de los criminales

El gobierno detectó que en tres mil 234 colonias del país se origina la violencia, de acuerdo con un reporte que entregó al Senado.

Roberto Campa Cifrián, subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación (Segob), explicó a las senadoras de la Comisión contra la Trata de Personas que la cifra se obtuvo a partir de dar seguimiento al historial de presos a escala nacional.

Las zonas de origen de los actuales presos en las cárceles mexicanas pertenecen a 95 de los dos mil 440 municipios de México. Esos lugares están en estados como Tamaulipas, Zacatecas, Nuevo León, Durango, Michoacán y el Distrito Federal. VER MÁS…

Uruguay: Penas alternativas a la prisión se multiplicaron por ocho en un año

Hace un año, 129 penados por la ley de faltas o procesados cumplían medidas alternativas a la prisión; hoy son 1.052 los beneficiarios que lograron evitar los barrotes

Uruguay tiene la tasa de reclusión más alta de América Latina. Cada 100 mil uruguayos, 281 están tras las rejas. La población carcelaria aumenta gobierno tras gobierno, pero, desde el año pasado, una cárcel alternativa y poco visible comenzó a crecer de forma sostenida. Esta cárcel no tiene barrotes y en ella cumplen su pena quienes cometieron faltas o fueron penados con medidas alternativas a la prisión.La Oficina de Seguimiento de Libertad Asistida (OSLA), creada en 2010, que se encarga de que se cumplan las sentencias cuando los jueces imponen medidas sustitutivas a la prisión, aumentó su trabajo de forma exponencial desde que entró en vigor la ley de faltas, en agosto de 2013, y, fundamentalmente, desde que la Suprema Corte de Justicia desestimó los recursos que intentaban declararla inconstitucional, en marzo de este año.A la OSLA llegan penados por la ley de faltas o procesados que deben cumplir trabajos comunitarios, desde pintar una escuela hasta barrer una calle, y también procesados con prisión domiciliaria, con medidas curativas o con restrictivas (como el impedimento a acercarse a otra persona o concurrir a espectáculos públicos).  VER MÁS…

Uruguay: Nueve medidas sustitutivas para los procesados

Tres jueces penales explican cuándo recurren a ellas y por qué.

En diciembre de 2003, el Parlamento aprobó la ley 17.726, que permite la aplicación de medidas alternativas a la prisión. De acuerdo a lo establecido por ese texto, las medidas se aplican con el consentimiento del procesado y en los casos en los cuales el juez considere que la gravedad del delito no amerita una sentencia de prisión.La jueza penal Beatriz Larrieu explicó a El Observador que las medidas sustitutivas se aplican a los procesados primarios no reincidentes, aunque siempre a pedido del Ministerio Público. De todas maneras, Larrieu aclara que personalmente siempre intenta aplicarlas. El también juez penal Carlos García coincidió con esa postura y agregó que en los casos en los que es posible aplicarlas, las utiliza “de cajón”. Por su parte, la jueza Julia Staricco explicó que es “una regla” la aplicación de las medidas alternativas, siempre que quepa la opción.En 2013, Larrieu ordenó 17 medidas sustitutivas; García, 47; Staricco, 90. El juez penal de Montevideo que ordenó más cantidad de medidas sustitutivas a la prisión fue Juan Fernández Lecchini, con 132 medidas.Naciones Unidas y el Ministerio del Interior han criticado a los jueces por no aplicar este tipo de medidas y, en contrapartida, abusar de la prisión preventiva.VER MÁS…

México: Proponen figura de “juez de ejecución penal” para evitar extorsiones en penales

En medio de la implementación de la Reforma Penal, expertos reclaman una legislación efectiva que regule las condiciones de vida en las prisiones. Las familias denuncian que los guardias les cobran por visitar a sus reclusos.

El primer pago empieza antes de cruzar la entrada del centro penitenciario. Después de formarse entre una primera alambrada, los familiares de los reclusos llegan a las escaleras que dan acceso a la puerta de vidrio. Un custodio les pone el sello de entrada. Cuesta 200 pesos por persona. Así lo aseguran varios parientes que acuden a ver a sus presos en día de visita en el Centro Preventivo y de Readaptación social Tlanepantla, más conocido como el penal de Barrientos.

Todavía quedan más peajes. 50 pesos por traer determinada comida o fruta, otros 20 cuando dejas la credencial, otros 20 para evitar vejaciones cuando te esculcan. Las familias de los internos en muchos reclusorios del país tienen que pagar extorsiones para ver a sus seres queridos en día de visita.VER MÁS…

Panamá: Hacinamiento carcelario, una tarea sin resolver

Solo el 36.5% (5,531 personas) de la población carcelaria tiene condena en ejecución.

El 63% de los privados de libertad aún no han sido condenados.

Pese a la inversión millonaria que en los últimos cinco años se hizo en la construcción de varios centros penitenciarios, Panamá no ha logrado disminuir el hacinamiento que existe en las cárceles del país.

En Panamá existen 19 cárceles, con capacidad para recluir a 8 mil 576 personas, no obstante, la población privada de libertad es de 15 mil 578, según estadísticas del Sistema Penitenciario.

Para Ángel Calderón, exdirector de la entidad, el aumento de la criminalidad, la inexistencia de una política criminal y una ineficaz campaña de prevención han incidido en el aumento del hacinamiento carcelario.VER MÁS…

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