México frente a la violencia / Carlos Mañamud

Los lamentables sucesos de Iguala y la desaparición (probablemente eliminación y matanza) de 43 estudiantes de magisterio (normalistas) han puesto nuevamente a México frente a su mayor flagelo del siglo XXI: la violencia. El triunfo del PRI en las elecciones de 2012, la llegada de Enrique Peña Nieto al poder y su programa reformista parecían haber reconducido al país por derroteros diferentes al sexenio de Felipe Calderón (2006 – 2012) y su guerra contra el narcotráfico.

De repente el cántaro se ha roto y los mexicanos se han sumido nuevamente en una negra pesadilla. Otra vez todo se pone en cuestión, como la gobernabilidad, el peso del narcotráfico, la corrupción o la convivencia cívica. Hace bien Peña Nieto en preocuparse porque en este envite se juega una parte importante de su gobierno y del recuerdo que deje a las generaciones futuras. La preocupación debería alcanzar a todo el espectro político nacional y a todos los niveles del estado, comenzando por el federal, pero también a ayuntamientos y estados. VER MÁS…

México: ¿Para quién trabaja la policía? / Lisa María Sánchez

Ninguna frase refleja mejor la indiscutible fractura que existe entre policía y sociedad como aquella que sugiere que ante la actual crisis de inseguridad “lo mejor sería deshacernos de las policías municipales”. Casos indignantes como el de Ayotzinapa, en el que 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos desaparecieran tras un enfrentamiento a balazos con la policía local, sirven para alimentar la desconfianza y recordarnos que en nuestro país no existe tal cosa como el imperio de la ley, y que esta última es igualmente violada por grupos criminales que por aquellos encargados de prevenir el delito y proteger a la población.

La doble tragedia de Ayotzinapa (la primera ocurrió en 2011, cuando una protesta de estudiantes del mismo plantel fue dispersada por agentes federalesy estatales dejando un saldo de dos estudiantes muertos, tres heridos, 42 detenciones arbitrarias y cero autoridades investigadas y sancionadas) se suma a un sinfín de sucesos traumáticos en los que la ciudadanía ya no sólo se reconoce azotada por la delincuencia, sino victimizada por el Estado. VER MÁS…

México: Una crisis de gobernabilidad / José Antonio Caballero Juárez

Los terribles acontecimientos ocurridos en Iguala vuelven a traer al debate el tema del funcionamiento de las policías municipales. Inmediatamente se señaló la necesidad de articular el mando único. ¿De veras el mando único va a resolver estos problemas? Si su establecimiento fuera la solución, entonces también podemos hablar de mando único para los presidentes municipales. En estos casos, la atención ha de centrarse en los gobernadores. Si éstos no funcionan, pues mando único para los gobernadores. En materia de derechos humanos, el tema es semejante. Las comisiones estatales de derechos humanos tienen problemas de credibilidad. Entonces le damos atribuciones a la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Y ahora que la CNDH también tiene problemas de credibilidad, ¿a quién se recurre?

La idea del mando único no es ni buena ni mala. Se trata de una propuesta de reestructuración de la jerarquía en los cuerpos de policía. Otra cosa es pensar que el mando único per se va a resolver todos los problemas. En primer lugar, lo que se debe tener muy claro es qué problemas se pretenden resolver. Cuando se habla de policías municipales, la
discusión debe incluir necesariamente temas que afectan a las comunidades a las que esas policías deben servir. De esta manera, si el problema, por ejemplo, son los asaltos a transeúntes, lo que se espera es que la policía tenga capacidad para prevenir estos delitos. La cuestión aquí es determinar si el mando único puede servir para resolver este problema. VER MÁS…

 

Por una América Latina más segura / Gino Costa

La extensión y la magnitud del problema criminal en la región ya no pueden ser ignoradas por las instituciones financieras

Es el título del primer informe de la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) sobre prevención y control del delito. La extensión y la magnitud del problema criminal en la región ya no pueden ser ignoradas por las instituciones financieras para el desarrollo. La CAF considera que las altas tasas de inseguridad son una de las trabas más importantes para el crecimiento económico y social, y la gobernabilidad democrática. VER MÁS…

México: El desafío en Guerrero / Editorial El Universal

Luego de las ejecuciones extrajudiciales en Tlatlaya y del asesinato de un diputado federal en Jalisco, lo ocurrido en Iguala, Guerrero, es una llamada de alerta. El asesinato de normalistas a manos de criminales organizados -y la desaparición de decenas más- ameritaba sin duda la atención del propio presidente Peña Nieto, lo cual se dio ayer.

“En el marco de las atribuciones del gobierno de la República y del gabinete de seguridad, he instruido a sus elementos para que tomemos acciones, participemos en lo que permita el debido esclarecimiento de los hechos!, dijo el mandatario. VER MÁS…

Argentina: El debate sobre las políticas públicas contra el delito / Diego Gorgal

El combate al crimen organizado y al narcotráfico son dos grandes cuestiones ubicadas al tope de la agenda de la seguridad pública en nuestro país. DEF consultó a cinco destacados especialistas para conocer su diagnóstico y sus propuestas en la materia.

1) ¿Cuál debería ser el enfoque de política de seguridad para combatir la criminalidad urbana en nuestro país?

2) ¿Corremos el riesgo de una espiral de violencia entre bandas de narcotraficantes por el control de este mercado ilegal a nivel local?

3) ¿Cuáles son las fuerzas que deberían conducir la lucha contra este tipo de delitos complejos?

Exsecretario de Seguridad y exministro de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Exsubsecretario de Modernización del Estado de la Provincia de Buenos Aires

1) La Argentina debe someter a todas las instituciones de justicia, seguridad y penitenciarias a un proceso de modernización que incremente sensible y sostenidamente sus niveles de efectividad y eficiencia. Así como están, las Policías, las Fiscalías, los Tribunales y las cárceles son muy poco efectivos para generar una disuasión real sobre la criminalidad, y –debido a esta situación–, terriblemente costosos e ineficientes.

Las fuerzas policiales deben adoptar una organización y despliegue acordes con el problema que deben enfrentar, distinguiendo lo local de lo provincial y de lo federal. Esto lleva a la necesaria adopción de un sistema de información y estadística criminal que incorpore las modernas tecnologías de la información para facilitar la recepción de denuncias y el registro de eventos delictivos. VER MÁS…

El Salvador: Lanzan consejo nacional de seguridad ciudadana / Marcos Aleman

El presidente Salvador Sánchez Cerén presentó el lunes el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia, que impulsará consensos de diferentes sectores de la sociedad para apoyar el combate a la delincuencia en El Salvador. “La iniciativa pretende reforzar la cohesión social, incrementar la confianza entre la ciudanía para la prevención de la violencia”, dijo el mandatario.

El Consejo estará integrado por representantes de la empresa privada, iglesias, municipalidades y partidos políticos. Contará con el apoyo de organismos de Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea. El representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Robert Valent, explicó que se trata de “un mecanismo de asesoría para la coordinación e impulso de la acción colectiva en función de resolver la problemática de la inseguridad, la violencia y la criminalidad del país”. VER MÁS…

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