México: La Gendarmería Nacional confirma la estrategia ‘militarizada’ de seguridad / Tania L. Montalvo

Al tomar posesión como presidente, Enrique Peña Nieto anunció que la creación de este cuerpo policial permitiría modificar la estrategia del gobierno anterior; sin embargo, tras analizar las bases de su creación, Fundar concluye que de nuevo se deja a un lado la seguridad ciudadana y se privilegia la militarización.

La Gendarmería Nacional confirma que la estrategia de seguridad del presidente Enrique Peña Nieto privilegia la militarización del país, pues se crea un cuerpo policial con formación castrense que no está enfocado en la protección de la libertad y derechos humanos de la ciudadanía, concluyó el centro de análisis e investigación, Fundar, tras revisar el proyecto. VER MÁS…

 

Perú: El fantasma de Hugo Bustíos Saavedra /Gino Costa

En sentido contrario a lo afirmado por Urresti, se colige que está procesado, que no puede moverse con libertad…

Hugo Bustíos, corresponsal de la revista “Caretas” en Ayacucho, fue emboscado y atacado a balazos el 24 de noviembre de 1988, cuando iba en motocicleta con su colega Eduardo Rojas a investigar un doble asesinato. Rojas pudo escapar; Bustíos quedó mal herido y sus asesinos le colocaron una carga explosiva para matarlo y despedazarlo. Tenía 38 años y dejó viuda y cuatro pequeños hijos.

Como era usual, la justicia militar archivó el caso. En el 2003, la Comisión de la Verdad y Reconciliación solicitó al Ministerio Público que investigara este y otros 46 casos de graves violaciones de los derechos humanos sobre los que había recabado evidencia suficiente para llevarlos ante la justicia. VER MÁS…

México: La ONU recomienda a México dejar atrás la militarización

El relator sobre ejecuciones extrajudiciales presentó su informe en el que advirtió que mantener el enfoque militar en el tema de seguridad expone a la sociedad a violaciones.

Usar al ejército en labores de seguridad pública que corresponderían a una policía civil expone a los ciudadanos a diversas violaciones a derechos humanos, pues el objetivo “de cualquier cuerpo militar en el mundo es someter al enemigo valiéndose de la superioridad de su fuerza”.

Con ese argumento, al presentar su informe final sobre México, Christof Heyns, relator especial de las Naciones Unidas sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias urgió al Estado dejar atrás la militarización y capacitar a cuerpos policiales para que éstos sean aptos de atender las demandas de seguridad pública en el país. VER MÁS…

Honduras: Para aliviar el hacinamiento, habilitarán como cárceles recintos militares y policiales

El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, anunció este lunes que su gobierno habilitó sedes policiales y batallones como cárceles para aliviar la saturación de las prisiones provocada por el aumento de detenidos.

“Tenemos en la sede de ‘los Cobras’ (en la capital) instalaciones de primer orden de alta seguridad para los (reos) más peligrosos y ciertas unidades militares han sido declaradas como centros penales”, afirmó el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, en una entrevista a la estación local RHN.

El mandatario aseguró que en los cien días de su gobierno, que empezó el 27 de enero, “han sido detenidos más de 1,200 criminales”, por lo cual se está buscado espacio en esas sedes policiales y militares para los más peligrosos. VER MÁS…

Perú: Frente a sus narices / Editorial El Comercio

Sí, existe un lugar para las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico

A iniciativa del congresista Carlos Tubino, el Congreso aprobó una ley que autoriza a las Fuerzas Armadas, cuando estén a cargo del control interno en zonas declaradas en emergencia, a realizar interdicción terrestre, acuática y aérea a los implicados en tráfico ilícito de drogas, con cargo a comunicar sus acciones al ministerio Público y a la Policía y estando obligadas a poner de inmediato a los detenidos y a lo incautado a su disposición. Además, la ley establece que si las personas intervenidas se resisten y no acatan las disposiciones de la autoridad, el personal militar deberá actuar aplicando lo dispuesto en el Decreto Legislativo 1095, que señala las reglas de empleo y uso de la fuerza por parte de las Fuerzas Armadas en el territorio nacional.VER MÁS…

Perú: ¿Poner militares en las calles daría seguridad? / Carlos Basombrío

Varios políticos y algunos diarios proponen ante la exasperante inseguridad que las Fuerzas Armadas entren a apoyar a la Policía en esta tarea. Estoy seguro que cualquier encuesta mostraría que la idea es popular, lo que no quita que sea una pésima opción.

Ya en otros países, ante situaciones similares, se intentó lo mismo sin ningún resultado. Aquí también sería inviable y hasta contraproducente.

¿Tenemos miles de soldados sentados en sus barracas esperando ser convocados para esta tarea? No. Es más, hay una gran dificultad de captar suficientes efectivos para realizar las tareas que ya tienen. Recordemos el desesperado y fallido intento de restaurar un servicio militar obligatorio para los más pobres. Aún si ese impedimento no existiese de qué serviría tener en Lima una ciudad de 8 millones de habitantes, digamos unos 5,000 soldados desperdigados con armas de guerra.VER MÁS…

Americas: Visualizing the rise of citizen security / Robert Muggah

For more than two decades Latin American and Caribbean countries have experienced some of the highest rates of violence in the world. The regional homicide rate is well above what qualifies as an epidemic, and in some places surpasses what might pass for war. There are many forms of violence across the region ranging from organized and petty crime to state-led extra-judicial killings and sexual violence. The region also features a wide variety of publicly and privately-led responses – whether pursued aggressively through military and police institutions or through more preventive strategies that privilege judicial, health, educational, and recreational lenses. Many of these latter approaches are commonly described as “citizen security”.

From the hard fist to the open hand
Prior to the emergence of citizen security, governments across Mexico, Central and South America, and the Caribbean typically invested in repression. The dominant paradigm required states to be the sole provider of national security and public order. Known colloquially as “mano dura”, or hard fist, military and policing institutions sought to deter criminals by applying zero tolerance methods. SEE MORE…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 86 seguidores