Guatemala: Las lecciones que nos dejó la masacre de Salcajá / Óscar Martínez

Guatemala es la “puerta de oro” de salida de la droga en Centroamérica. Hace poco más de un año, el Estado se enfrentó a la masacre de ocho de sus policías, y el descuartizamiento de otro. Salió en busca de los que masacraron. En esa búsqueda de la dignidad acribillada es posible entender el juego de ajedrez del gran narcotráfico centroamericano. Esto no es una guerra: altos funcionarios como el ministro de Gobernación ni siquiera están seguros de que extraditar a los grandes capos sea útil. Esos sabían jugar el ajedrez y, cuando se van, quedan los cavernícolas.

Aquel jueves 13 de junio de 2013 a nadie le resultó extraño escuchar detonaciones en Salcajá. Ese día los salcajenses habían reventado petardos toda la tarde para celebrar a San Antonio de Padua que, sin ser su patrono, tiene garantizados rezos y cohetes cada 13 de junio en el pequeño municipio agrícola del occidente de Guatemala. La tarde de ese día hubo una boda en la iglesia, justo frente a la alcaldía, justo frente a la plaza central, justo delante de la subestación policial. Los recién casados también detonaron cohetes para celebrar su unión. Por eso a casi nadie le resultó extraño que se escucharan varias detonaciones a las 8:17 de la noche en la primera calle del pueblo, a un lado de la iglesia. La primera de esas detonaciones mató, de un tiro directo en la cabeza, al primer agente de policía, que estaba de descanso tomando el aire en la calle. Faltaban siete policías más. VER MÁS…

El Salvador: “La separación fue indispensable para conservar el control de los centros penales” / Entrevista con Rodolfo Garay Pineda, exdirector de Centros Penales (1989-2004) / Roberto Valencia

Los cuatro presidentes del partido Arena lo tuvieron como director general de Centros Penales; no ha habido un alto funcionario que haya dedicado tanto tiempo a la administración del sistema penitenciario en El Salvador. Bajo su gestión se concibió, se gestó y dio sus primeros pasos la polémica segregación de pandilleros en cárceles exclusivas.

[Esta entrevista es un apéndice del reportaje 'El país que entregó las cárceles a sus pandilleros'. Si no lo ha hecho, le recomendamos leerlo primero.]

Si algo hay que reconocerle a Rodolfo Garay Pineda es valentía; valentía para proclamar sin matices que él fue el máximo responsable de que el Estado salvadoreño destinara cárceles para albergar solo a integrantes de una misma pandilla. Podría haber señalado a sus superiores, a tal o cual ministro, o incluso podría haberse hecho el loco, pero no. Quien fuera el máximo responsable de la Dirección General de Centros Penales entre 1989 y 2004 se atribuye la paternidad de la medida (“Clasificar, separar y reubicar a las pandillas en centros penitenciarios distintos fue una decisión de la Dirección General de Centros Penales”, dice sin titubear), lo hace incluso con orgullo, y solo concede, quizá por modestia, que cada uno de los movimientos masivos los consultaba primero con los directores de los penales afectados, y que los hacía del conocimiento del ministro de turno. VER MÁS…

Venezuela: La violencia / Tomás Guanipa

El deterioro del país es inocultable, y la violencia es uno de los factores que más lo evidencian. Según estudios especializados, las cifras sociales y de pobreza que existen hoy en Venezuela, son peores a las que había en 1998; y la violencia se ha convertido en el mayor reflejo de la realidad que estamos viviendo.

Los lamentables y graves hechos de los últimos días dejaron al descubierto al gobierno nacional; y demostraron que la violencia en nuestra nación no es solo hamponil. Para nadie es un secreto que en Caracas y otras ciudades del país, bajo el amparo de quienes ostentan el poder, se han formado grupos armados que operan para el oficialismo y son usados como equipos de choque para confrontar políticamente. Dichas agrupaciones, ahora, parecieran no poder ser controladas por quienes las fortalecieron y las impulsaron. VER MÁS…

México: Infiltrada por el crimen la policía de 11 municipios de Guerrero

El vocero del gobierno estatal dijo que por eso es momento de levantar la voz de alerta y pedir una revisión y reestructuración de todos los cuerpos policiacos.

El gobierno estatal reconoció que las policías preventivas de Acapulco, Chilpancingo y toda la Tierra Caliente están infiltradas por el crimen organizado, de tal suerte que en ellos se puede reeditar lo sucedido en Iguala durante la noche del 26 de septiembre.

José Villanueva Manzanares, vocero oficial del gobierno estatal sostuvo que es momento de lanzar la voz de alerta para evitar hechos como los que hoy se lamentan.

“Nosotros debemos decir que estos sucesos lamentables de Iguala se pueden reeditar en cualquier municipio de la Tierra Caliente, Chilpancingo y Acapulco, ya que en estos municipio se sabe que las policías están infiltradas por la delincuencia organizada”. VER MÁS…

México frente a la violencia / Carlos Mañamud

Los lamentables sucesos de Iguala y la desaparición (probablemente eliminación y matanza) de 43 estudiantes de magisterio (normalistas) han puesto nuevamente a México frente a su mayor flagelo del siglo XXI: la violencia. El triunfo del PRI en las elecciones de 2012, la llegada de Enrique Peña Nieto al poder y su programa reformista parecían haber reconducido al país por derroteros diferentes al sexenio de Felipe Calderón (2006 – 2012) y su guerra contra el narcotráfico.

De repente el cántaro se ha roto y los mexicanos se han sumido nuevamente en una negra pesadilla. Otra vez todo se pone en cuestión, como la gobernabilidad, el peso del narcotráfico, la corrupción o la convivencia cívica. Hace bien Peña Nieto en preocuparse porque en este envite se juega una parte importante de su gobierno y del recuerdo que deje a las generaciones futuras. La preocupación debería alcanzar a todo el espectro político nacional y a todos los niveles del estado, comenzando por el federal, pero también a ayuntamientos y estados. VER MÁS…

Perú: Tranquilo, las balas no son para usted / Editorial El Comercio

Necesitamos un plan de seguridad real y completo, que empiece por plantear la reforma integral de la Policía.

Después de que un sicario asesinase a alguien en el país por enésima vez, el ministro del Interior salió a combatir la percepción ciudadana de que un nuevo y todavía más agresivo problema se había sumado a los muchos que ya hacen que nuestro país sea el que tiene los segundos mayores índices de victimización en América Latina. Los sicarios, dijo, son usados principalmente por delincuentes para aniquilar otros delincuentes. Ergo, los ciudadanos decentes no teníamos por qué sentirnos aludidos por las balas que, como el último domingo, pasaban zumbando en la entrada de un restaurante barranquino.

En la misma línea, habría que interpretar que los familiares de las víctimas colaterales del sicariato (como la niña que murió el mes pasado a manos de los asesinos a sueldo que intentaban matar a su padre) tendrían que consolarse con el conocimiento de que las balas que las mataron no iban dirigidas contra ellas. VER MÁS…

Perú: Carlos Basombrío: “No se puede menospreciar el sicariato”

Para el analista, Humala y Urresti no entienden que es una herramienta del crimen organizado que afecta a todos.

El analista político y consultor en temas de seguridad Carlos Basombrío consideró que las declaraciones del presidente de la República, Ollanta Humala, y del ministro del Interior, Daniel Urresti, sobre el sicariato en el Perú son “profundamente equivocadas, bastante irresponsables y denotan poco conocimiento del problema”.

“No entienden que el sicariato es la manifestación del crimen organizado, es una herramienta, y que el crimen organizado extorsiona a personas correctas”, dijo en declaraciones a El Comercio. VER MÁS…

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