Perú: Alarmante: menores usan armas desde los 12 años / Ana Briceño

Hasta junio, la PNP retuvo a 763 menores en Lima y Callao. En Maranguita, 98 están por homicidios y tenencia de armas.

En cada brazo tiene tatuados los nombres de sus padres y en los dedos de la mano derecha su apodo: ‘Nico’. La primera vez que disparó una pistola fue para robar un mototaxi, en Villa El Salvador. Tenía 17 años y una serie de ausencias en el colegio.

“Fue pa’ comprarme una lineal [moto]”, dice, en una banca del Centro de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, Maranguita, que acoge a 756 menores infractores desde los 14 años.

“Un amigo del barrio me habilitó la pistola por un mes, o sea, me la prestó pe’, y me dijo: ‘No la vayas a quemar’ [usar para crimen]. En Las Malvinas compré las balas”, relata.

El día del robo, lo acompañaron dos amigos suyos, cada uno con un cuchillo en la mano. ‘Nico’ sostenía el arma, él había planificado el robo durante una semana. “Le pegué un tiro en la pierna. Vendimos el mototaxi y yo me llevé mil soles”, dice. VER MÁS…

El Salvador: “A ninguna sociedad le conviene que sus bandas delincuenciales estén matándose” / Roberto Valencia / Entrevista con Francisco Bertrand Galindo, exministro de Seguridad (1999-2002)

Es uno de los habituales cuando se debate sobre seguridad pública en las tertulias televisivas y radiales. En el tema de la tregua que pandillas y gobierno acordaron en marzo de 2012, su postura –si bien alejada del fanatismo con el que se expresan otras voces– siempre ha sido de franca oposición, aunque de esta plática se pueda inferir que sus cuestionamientos son más hacia las formas que hacia el fondo.

Francisco Bertrand Galindo es un obstinado opositor a la tregua que la Mara Salvatrucha, el Barrio 18 y el gobierno acordaron en marzo de 2012. “Correcto, así es”, subraya cuando se le pide que se defina. Pero cuando se entra a leer la letra pequeña y las preguntas se afilan un poco, lo que hay debajo de su oposición se asemeja más a un jurista molesto por cómo el gobierno anterior manejó la situación, por las medias verdades y por las ilegalidades cometidas, que a alguien intransigente con la posibilidad de que un gobierno se siente a dialogar con grupos delincuenciales. VER MÁS…

Niños migrantes: somos corresponsables / Cecilia Soto

En la tormenta perfecta que obliga a niños y menores centroamericanos a huir por decenas de miles hacia Estados Unidos interviene de forma importante la decisión del gobierno mexicano durante el gobierno pasado de blindar la frontera sur al paso de drogas. Así como la apertura de rutas de narcotráfico a través de nuestro territorio se multiplicó a raíz del cierre de la ruta Colombia-Miami, así nuestro éxito en la frontera sur al impedir con tecnología satelital que los aviones cargados con droga continúen su vuelo por México, ha contribuido a la violencia en Honduras, Guatemala, El Salvador y en el Caribe. En los 90 fuimos víctimas del éxito de una iniciativa local para un problema regional y en el sexenio pasado repetimos el error, ahora con nuestros vecinos del sur.

No es ese el único elemento que conforma la crisis actual, pero sin duda nos hace corresponsables en la búsqueda y colaboración para la solución del problema. Además de haber contribuido a un mayor trasiego de drogas al sur de nuestra frontera y a que Los Zetas tuvieran el incentivo de extenderse hacia allá, también somos corresponsables por el elemento obvio: los menores atraviesan nuestro territorio de ida en condiciones de extremo peligro, vulnerabilidad y violencia, como lo muestra en forma gráfica la excelente película La jaula de oro y porque también lo hacen de regreso ahora que los menores son deportados masivamente desde Estados Unidos. VER MÁS…

Honduras: Las honduras de la tragedia migratoria / Pascal Beltrán del Río

Para comprender la verdadera dimensión de la tragedia de los niños migrantes, hay que visitar este país centroamericano.

Imagine muchos de los problemas de marginación e inseguridad que sufre México, pero concentrados en un territorio más reducido que el del estado de Durango.

Honduras tiene unos ocho millones de habitantes, de los cuales alrededor de 1.4 millones tienen entre 5 y 19 años de edad.

Que unos 15 mil menores hayan salido del país en lo que va del año, intentando llegar a Estados Unidos para reunificarse con sus familiares, pero también para huir de la violencia, significa que uno de cada 93 niños y jóvenes emigraron en unos cuantos meses. VER MÁS…

Maras’ atizan el éxodo de centroamericanos

La violencia desplegada por la ‘Mara Salvatrucha’ atiza el éxodo de centromericanos hacia México y EU. Afectados narran cómo la pandilla ha transformado sus vidas

La violencia desplegada por la Mara Salvatrucha atiza el éxodo de centromericanos hacia México y Estados Unidos.

Antony Fabricio, de sólo cinco años, platicó cómo esta pandilla criminal asesinó a su padre en Honduras y quería acabar con toda su familia. Su madre, Brenda Maribel Yáñez, narró que llegaron a México para pedir asilo político, después de que los mareros ejecutaron a su esposo el pasado 20 de diciembre.

Historias como ésta se repiten una y otra vez desde el río Suchiate, en Guatemala, hasta Arriaga, en Chiapas.

En la Casa del Migrante Hogar de la Misericordia, en Arriaga, Rocío afirmó que prefirió dejar su tierra, pues los mareros querían reclutar a sus tres hijos adolescentes. VER MÁS…

Panamá: Varela da tregua de un mes a 200 pandillas

Nuevo presidente asume y pide a delincuentes que entreguen las armas

Tras tomar posesión de su cargo como presidente de la República por los próximos cinco años, Juan Carlos Varela prometió instaurar un Gobierno de consensos, transparencia y con ‘cero tolerancia a la corrupción’.

Ayer, luego de que en la Asamblea de Diputados se escogiera y juramentara a la nueva junta directiva, conformada por Adolfo Valderrama, presidente, y Benicio Robinson y Alfredo Pérez, primer y segundo vicepresidente, respectivamente, se decretó un receso y el Pleno se trasladó al estadio Rommel Fernández, donde se juramentaría a Varela.

El nuevo mandatario fue juramentado y recibió la banda presidencial de manos de Valderrama, diputado panameñista, en un acto protocolar realizado al aire libre en el Rommel Fernández y en el que estuvieron presentes unos 18 mil invitados y líderes políticos de diversos países del mundo invitados. VER MÁS…

El Salvador: No solo maras (y III) / Roberto Valencia

Tercer manojo de microhistorias extraídas de los juzgados de la capital que, como ya se apuntó, invitan a pensar que El Salvador tiene un problema de convivencia y de orden social que va mucho más allá de la existencia de pandillas.

Hombres que matan a sus parejas, mujeres que asesinan a sus hijos, locos que te cosen a balazos por negarte a saltarte un semáforo en rojo… Historias como estas se suceden en El Salvador con tanta frecuencia que han dejado de sorprender en una sociedad acostumbrada a la violencia.

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Caso XI. El quince de septiembre de 2012, José Gustavo Arévalo y José Luis Miranda, dos jóvenes de 18 y 19 años, decidieron que era el día para ejecutar lo que desde hacía semanas venían maquinando: asesinar al jefe de José Gustavo, un modesto empresario llamado Carlos Armando Rivera, y robarle cuanto pudieran en su casa de la urbanización San Miguelito, en Santa Ana. La primera parte –el asesinato– resultó lo más sencillo: aprovechando que estaba dormido, José Gustavo se acercó con un bate de béisbol y le destrozó la cabeza a golpes. Con el cuerpo sobre la cama ensangrentada empezaron los nervios y las torpezas. VER MÁS…

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