Perú: Sin reforma policial / Juan José Garrido

En agosto, la popularidad del ministro Urresti, a sabiendas de las denuncias que sobre él pesaban, pasó del 29% al 46%. En dicho escenario la popularidad presidencial saltó del 24% al 32% y ya algunos analistas hablaban del “efecto Urresti”, del potencial presidencial (¿?), y así uno tras otro disparate. A diferencia de otros medios, sostuvimos que eso no pasaría de una calentura popular; el estilo campechano y mediático del ministro serían, sin duda, llamativos y entretenidos, pero, en cuanto la realidad se abriera paso (léase, que la criminalidad se mantuviera y no existieran visos de reforma en el corto, mediano o largo plazo), todo se caería, como una casa de naipes. VER MÁS…

México: detienen al jefe de grupo criminal y desarman policías implicados en asesinato de 43 estudiantes

La Policía mexicana arrestó a Sidronio Casarrubias Salgado, líder del grupo criminal Guerreros Unidos, acusado de desaparecer a los 43 estudiantes hace tres semanas, mientras crecen las protestas de diversos grupos sociales en todo el país y aumenta la tensión entre familiares y compañeros.

Los efectivos de la policía municipal de Arcelia, Buenavista de Cuéllar y Taxco, pueblos vecinos a Iguala, en el sureño estado mexicano de Guerrero, fueron desarmados este domingo en el marco de la investigación sobre los 43 estudiantes desaparecidos hace tres semanas, informaron medios locales.  VER MÁS…

México: ¿Para quién trabaja la policía? / Lisa María Sánchez

Ninguna frase refleja mejor la indiscutible fractura que existe entre policía y sociedad como aquella que sugiere que ante la actual crisis de inseguridad “lo mejor sería deshacernos de las policías municipales”. Casos indignantes como el de Ayotzinapa, en el que 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos desaparecieran tras un enfrentamiento a balazos con la policía local, sirven para alimentar la desconfianza y recordarnos que en nuestro país no existe tal cosa como el imperio de la ley, y que esta última es igualmente violada por grupos criminales que por aquellos encargados de prevenir el delito y proteger a la población.

La doble tragedia de Ayotzinapa (la primera ocurrió en 2011, cuando una protesta de estudiantes del mismo plantel fue dispersada por agentes federalesy estatales dejando un saldo de dos estudiantes muertos, tres heridos, 42 detenciones arbitrarias y cero autoridades investigadas y sancionadas) se suma a un sinfín de sucesos traumáticos en los que la ciudadanía ya no sólo se reconoce azotada por la delincuencia, sino victimizada por el Estado. VER MÁS…

México: Una crisis de gobernabilidad / José Antonio Caballero Juárez

Los terribles acontecimientos ocurridos en Iguala vuelven a traer al debate el tema del funcionamiento de las policías municipales. Inmediatamente se señaló la necesidad de articular el mando único. ¿De veras el mando único va a resolver estos problemas? Si su establecimiento fuera la solución, entonces también podemos hablar de mando único para los presidentes municipales. En estos casos, la atención ha de centrarse en los gobernadores. Si éstos no funcionan, pues mando único para los gobernadores. En materia de derechos humanos, el tema es semejante. Las comisiones estatales de derechos humanos tienen problemas de credibilidad. Entonces le damos atribuciones a la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Y ahora que la CNDH también tiene problemas de credibilidad, ¿a quién se recurre?

La idea del mando único no es ni buena ni mala. Se trata de una propuesta de reestructuración de la jerarquía en los cuerpos de policía. Otra cosa es pensar que el mando único per se va a resolver todos los problemas. En primer lugar, lo que se debe tener muy claro es qué problemas se pretenden resolver. Cuando se habla de policías municipales, la
discusión debe incluir necesariamente temas que afectan a las comunidades a las que esas policías deben servir. De esta manera, si el problema, por ejemplo, son los asaltos a transeúntes, lo que se espera es que la policía tenga capacidad para prevenir estos delitos. La cuestión aquí es determinar si el mando único puede servir para resolver este problema. VER MÁS…

 

México: Una crisis de gobernabilidad / José Antonio Caballero Juárez

Los terribles acontecimientos ocurridos en Iguala vuelven a traer al debate el tema del funcionamiento de las policías municipales. Inmediatamente se señaló la necesidad de articular el mando único. ¿De veras el mando único va a resolver estos problemas? Si su establecimiento fuera la solución, entonces también podemos hablar de mando único para los Presidentes municipales. En estos casos, la atención ha de centrarse en los gobernadores. Si éstos no funcionan, pues mando único para los gobernadores. En materia de derechos humanos, el tema es semejante. Las comisiones estatales de derechos humanos tienen problemas de credibilidad. Entonces le damos atribuciones a la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Y ahora que la CNDH también tiene problemas de credibilidad, ¿a quién se recurre?  VER MÁS…

México: Una política de seguridad a contrapelo / Ernesto López Portillo Vargas

A México no le sobra la función policial municipal, más bien le falta la voluntad política necesaria para sanear a fondo a la policía en los tres órdenes de gobierno. Algo anda muy mal cuando un país se coloca exactamente en contra de las recomendaciones aceptadas en el orden internacional. Quienes hoy promueven la desaparición de las policías municipales, al parecer ni siquiera se dan cuenta de que configuran una especie de anomalía de la historia. No me extraña que no lo sepan; los tomadores de decisiones en materia de seguridad pública no suelen estar informados por el conocimiento y la experiencia internacional. He probado infinidad de veces esta afirmación. Por ejemplo, justo cuando escucho a algún político u operador institucional proponer la reforma constitucional que termine con las competencias municipales en seguridad pública, pregunto a esa persona o a sus asesores si conoce un influyente documento que desde múltiples enfoques se posiciona de manera contundente por el fortalecimiento de las autoridades y competencias locales en materia de seguridad. Me refiero al Informe Regional de Desarrollo Humano 2013-2014. Seguridad Ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuesta para América Latina, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Jamás la respuesta ha sido afirmativa. Es como si un decisor en política fiscal no conociera el más reciente reporte de hallazgos y recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. O bien, sería lo mismo si quien decide en política social no estuviera enterado del último diagnóstico y las nuevas propuestas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. VER MÁS…

México: Catástrofe policial y memoria / Ernesto López Portillo

Lo sucedido en Iguala a fines del pasado mes de septiembre incluye múltiples tragedias. La policial es una de ellas. Los hechos muestran la manera como la delincuencia organizada utiliza a la policía como brazo armado de exterminio. Apenas hace dos semanas, en este espacio escribí que la tortura es una práctica extendida en el quehacer policial en México. En un país donde el INEGI reporta año tras año que la mayoría de los mexicanos confía poco o nada en su policía más próxima, apenas podemos imaginar el impacto que tiene en la conciencia colectiva atestiguar la persistencia de los mas abominables formatos de criminalidad uniformada. VER MÁS…

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