América Central: Los refugiados de la ‘guerra contra las drogas’ / Luis Esteban G. Manrique

El despliegue de un millar de miembros de la Guardia Nacional de Texas a lo largo de la frontera con México, por órdenes del gobernador Rick Perry, ha dado un nuevo paso en la militarización de la política inmigratoria de EEUU. Perry esgrimió como justificación la supuesta “pasividad” de la Casa Blanca ante la crisis de los inmigrantes centroamericanos –en su mayoría niños y mujeres– del pasado verano. Al erigirse como nuevo “halcón de la frontera”, Perry busca el apoyo del Tea Party, que tendrán un papel clave en la elección del candidato republicano a la Casa Blanca en 2016.

En las últimas semanas, el flujo de inmigrantes –que Barack Obama calificó de “crisis humanitaria”– se ha reducido notablemente, en parte por las miles de ‘deportaciones express’ de indocumentados a Guatemala, El Salvador y Honduras –el primer, cuarto y noveno países más violentos del mundo, respectivamente–tras negárseles el asilo. VER MÁS…

El Salvador: La matanza sigue… / Editorial Contrapunto

Ya la justificación de los 20 años de ARENA no se podrán enarbolar para decir que aquella es la base del mal.

El gobierno ha entrado a su segundo mes de gestión administrativa, sin que se haya verificado aún un cambio radicar en el tema de seguridad pública: en pocas palabras, lo que sucede es que sigue la matanza.

El número de homicidios se ha venido incrementando desde hace más de un año y se ha situado de 5 ó 6 diarios registrados a mediados de 2013, en 11 y 12 diarios en la actualidad. Los fines de semana se incrementan las cifras de asesinatos y hay días entre semana de hasta 17 homicidios. VER MÁS…

El Salvador: El país que entregó las cárceles a sus pandilleros / Roberto Valencia

Este martes 2 de septiembre se cumplen 10 años desde que el Estado salvadoreño asignó cárceles exclusivas a las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18. La medida es hoy señalada por académicos e investigadores como una de las que provocó la radicalización del fenómeno de las maras, pero muy pocas voces la adversaron mientras se gestaba. Casualmente, el aniversario llega en medio de un incipiente debate sobre si revertir la segregación es viable o no.

El 2 de septiembre de 2004 no es fecha que se estudia en escuelas ni está en libros de la historia reciente de El Salvador; ni siquiera los expertos en seguridad la tienen muy presente. Pero aquel día se consumó un hecho trascendental: aquel día el Estado elevó a la categoría de política pública la entrega de cárceles exclusivas a las principales pandillas, una arriesgada medida que ningún otro país de la región se atrevió a replicar. VER MÁS…

El Salvador: El sentimiento de inseguridad que embarga a la ciudadanía tiene que ser atendido sin demora / Editorial La Prensa Gráfica

Vivir en la inseguridad nos afecta a todos, de una u otra forma; y desde luego en esa atmósfera contaminada de temor y de frustración todas las actividades nacionales se ven impactadas negativamente.

Los salvadoreños hemos vivido inmersos en la inseguridad desde hace muchísimo tiempo, por distintas causas que vienen sucediéndose en el curso de nuestro accidentado devenir nacional. En las etapas anteriores a la conflictividad bélica, la principal fuente de inseguridad era la persecución política, tanto desde la institucionalidad como luego desde las organizaciones revolucionarias que surgieron en la clandestinidad; durante la guerra, fue ésta la generadora de violencia incontenible; y al concluir la guerra, comenzó de inmediato a germinar una nueva forma de inseguridad, que tiene al crimen organizado y a las pandillas como factores más activos. VER MÁS…

El Salvador: Violencia: La crisis de un modelo social / Oscar A. Fernández O.

La violencia engendra violencia, como se sabe;
pero también engendra ganancias para la industria de la violencia,
que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.
Eduardo Galeano

La sensación de angustia por el déficit de seguridad, no es una evidencia social sencilla. Nunca ha sido puramente el reflejo de los índices del delito, de los cuales es relativamente independiente; aumenta cuando se produce un incremento de la criminalidad, pero una vez situada no disminuye, aunque las tasas de delito decrezcan. Tampoco los niveles de temor entre los sexos, las franjas de edad y los niveles socioeconómicos son proporcionales a la probabilidad de victimización real que enfrenta cada grupo. (Gabriel Kesller, 2009)

La cuestión de la violencia social es un tema que suscita gran interés por el carácter dramático de su manifestación, así como por sus consecuencias; no sólo a nivel de la sociedad en su conjunto, sino también en el contexto de la vida cotidiana. La nuestra se ha convertido en una “Civilización de la violencia” y en nuestra región y específicamente en El Salvador, en un problema endémico-estructural. Este fenómeno puede asumir el carácter tanto de un estilo de vida como de una estrategia de sobrevivencia. VER MÁS…

El Salvador: “A ninguna sociedad le conviene que sus bandas delincuenciales estén matándose” / Roberto Valencia / Entrevista con Francisco Bertrand Galindo, exministro de Seguridad (1999-2002)

Es uno de los habituales cuando se debate sobre seguridad pública en las tertulias televisivas y radiales. En el tema de la tregua que pandillas y gobierno acordaron en marzo de 2012, su postura –si bien alejada del fanatismo con el que se expresan otras voces– siempre ha sido de franca oposición, aunque de esta plática se pueda inferir que sus cuestionamientos son más hacia las formas que hacia el fondo.

Francisco Bertrand Galindo es un obstinado opositor a la tregua que la Mara Salvatrucha, el Barrio 18 y el gobierno acordaron en marzo de 2012. “Correcto, así es”, subraya cuando se le pide que se defina. Pero cuando se entra a leer la letra pequeña y las preguntas se afilan un poco, lo que hay debajo de su oposición se asemeja más a un jurista molesto por cómo el gobierno anterior manejó la situación, por las medias verdades y por las ilegalidades cometidas, que a alguien intransigente con la posibilidad de que un gobierno se siente a dialogar con grupos delincuenciales. VER MÁS…

El Salvador: La violencia ha venido minando todas las estructuras de la sociedad / Editorial La Prensa Gráfica

Ahora, nos hallamos ante un mal de características terminales, que desde luego no puede ser tratado con remedios caseros.

La realidad salvadoreña está profundamente infiltrada por los virus de la violencia, que se reproducen en el ambiente de manera cada vez más incontrolable. El crimen organizado y las pandillas son los actores más visibles de ese drama estructural, pero desde luego no son los únicos. La violencia tiene muchos factores y vectores en acción, y su capacidad multiplicadora está ya muy por encima de las retrasadas estrategias y prácticas institucionales, que a estas alturas ni siquiera son capaces de disimular su inoperancia al respecto. En la vida cotidiana se dan situaciones que lindan con lo inverosímil, como es el polémico caso del desalojo que tuvieron que hacer los habitantes de un inmueble multifamiliar en Mejicanos. Y en circunstancias como esas, la demanda se repite: Que se imponga la autoridades. Y es una demanda que hace la ciudadanía con creciente apremio, porque el acoso delincuencial ya no se aguanta. VER MÁS…

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