El Salvador: El sentimiento de inseguridad que embarga a la ciudadanía tiene que ser atendido sin demora / Editorial La Prensa Gráfica

Vivir en la inseguridad nos afecta a todos, de una u otra forma; y desde luego en esa atmósfera contaminada de temor y de frustración todas las actividades nacionales se ven impactadas negativamente.

Los salvadoreños hemos vivido inmersos en la inseguridad desde hace muchísimo tiempo, por distintas causas que vienen sucediéndose en el curso de nuestro accidentado devenir nacional. En las etapas anteriores a la conflictividad bélica, la principal fuente de inseguridad era la persecución política, tanto desde la institucionalidad como luego desde las organizaciones revolucionarias que surgieron en la clandestinidad; durante la guerra, fue ésta la generadora de violencia incontenible; y al concluir la guerra, comenzó de inmediato a germinar una nueva forma de inseguridad, que tiene al crimen organizado y a las pandillas como factores más activos. VER MÁS…

El Salvador: Violencia: La crisis de un modelo social / Oscar A. Fernández O.

La violencia engendra violencia, como se sabe;
pero también engendra ganancias para la industria de la violencia,
que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.
Eduardo Galeano

La sensación de angustia por el déficit de seguridad, no es una evidencia social sencilla. Nunca ha sido puramente el reflejo de los índices del delito, de los cuales es relativamente independiente; aumenta cuando se produce un incremento de la criminalidad, pero una vez situada no disminuye, aunque las tasas de delito decrezcan. Tampoco los niveles de temor entre los sexos, las franjas de edad y los niveles socioeconómicos son proporcionales a la probabilidad de victimización real que enfrenta cada grupo. (Gabriel Kesller, 2009)

La cuestión de la violencia social es un tema que suscita gran interés por el carácter dramático de su manifestación, así como por sus consecuencias; no sólo a nivel de la sociedad en su conjunto, sino también en el contexto de la vida cotidiana. La nuestra se ha convertido en una “Civilización de la violencia” y en nuestra región y específicamente en El Salvador, en un problema endémico-estructural. Este fenómeno puede asumir el carácter tanto de un estilo de vida como de una estrategia de sobrevivencia. VER MÁS…

El Salvador: “A ninguna sociedad le conviene que sus bandas delincuenciales estén matándose” / Roberto Valencia / Entrevista con Francisco Bertrand Galindo, exministro de Seguridad (1999-2002)

Es uno de los habituales cuando se debate sobre seguridad pública en las tertulias televisivas y radiales. En el tema de la tregua que pandillas y gobierno acordaron en marzo de 2012, su postura –si bien alejada del fanatismo con el que se expresan otras voces– siempre ha sido de franca oposición, aunque de esta plática se pueda inferir que sus cuestionamientos son más hacia las formas que hacia el fondo.

Francisco Bertrand Galindo es un obstinado opositor a la tregua que la Mara Salvatrucha, el Barrio 18 y el gobierno acordaron en marzo de 2012. “Correcto, así es”, subraya cuando se le pide que se defina. Pero cuando se entra a leer la letra pequeña y las preguntas se afilan un poco, lo que hay debajo de su oposición se asemeja más a un jurista molesto por cómo el gobierno anterior manejó la situación, por las medias verdades y por las ilegalidades cometidas, que a alguien intransigente con la posibilidad de que un gobierno se siente a dialogar con grupos delincuenciales. VER MÁS…

El Salvador: La violencia ha venido minando todas las estructuras de la sociedad / Editorial La Prensa Gráfica

Ahora, nos hallamos ante un mal de características terminales, que desde luego no puede ser tratado con remedios caseros.

La realidad salvadoreña está profundamente infiltrada por los virus de la violencia, que se reproducen en el ambiente de manera cada vez más incontrolable. El crimen organizado y las pandillas son los actores más visibles de ese drama estructural, pero desde luego no son los únicos. La violencia tiene muchos factores y vectores en acción, y su capacidad multiplicadora está ya muy por encima de las retrasadas estrategias y prácticas institucionales, que a estas alturas ni siquiera son capaces de disimular su inoperancia al respecto. En la vida cotidiana se dan situaciones que lindan con lo inverosímil, como es el polémico caso del desalojo que tuvieron que hacer los habitantes de un inmueble multifamiliar en Mejicanos. Y en circunstancias como esas, la demanda se repite: Que se imponga la autoridades. Y es una demanda que hace la ciudadanía con creciente apremio, porque el acoso delincuencial ya no se aguanta. VER MÁS…

Maras’ atizan el éxodo de centroamericanos

La violencia desplegada por la ‘Mara Salvatrucha’ atiza el éxodo de centromericanos hacia México y EU. Afectados narran cómo la pandilla ha transformado sus vidas

La violencia desplegada por la Mara Salvatrucha atiza el éxodo de centromericanos hacia México y Estados Unidos.

Antony Fabricio, de sólo cinco años, platicó cómo esta pandilla criminal asesinó a su padre en Honduras y quería acabar con toda su familia. Su madre, Brenda Maribel Yáñez, narró que llegaron a México para pedir asilo político, después de que los mareros ejecutaron a su esposo el pasado 20 de diciembre.

Historias como ésta se repiten una y otra vez desde el río Suchiate, en Guatemala, hasta Arriaga, en Chiapas.

En la Casa del Migrante Hogar de la Misericordia, en Arriaga, Rocío afirmó que prefirió dejar su tierra, pues los mareros querían reclutar a sus tres hijos adolescentes. VER MÁS…

El éxodo centroamericano / Humberto Montero

Es la 1:30 pm en San Salvador. Una muchacha de 24 años queda engullida en el atasco de una céntrica avenida. El sol luce como cada día y las calles están repletas en el frenético caos de la capital centroamericana. De repente, un transeúnte se acerca a su automóvil y golpea levemente el vidrio polarizado de su carro. Presa del pánico, al darse cuenta de que le apunta una pistola, la joven trata en vano de salir de la encerrona. Aterrorizada, comienza a hacer sonar la bocina de su coche pero nadie se mueve un palmo. El sonido de la muerte vuelve a percutir contra el cristal, pero la chica no baja la ventana. Esa decisión le costará la vida. Un segundo después, su asesino le descerraja dos tiros en la cabeza porque hay lugares donde el alma vale un arrebato y unos pesos. VER MÁS…

 

El Salvador: Mario Vega, pastor general de la Iglesia Elim: “Ojalá surgiera una propuesta mejor que la tregua, pero al día de hoy no la hay” / Roberto Valencia

No se lleve a engaño con el titular de esta entrevista. El pastor general de la Misión Cristiana Elim no siente empatía alguna por los pandilleros. Los cataloga como grupos delictivos que han hecho del asesinato y de la extorsión herramientas para comunicarse, crimen organizado puro y duro, con el matiz fundamental de que son la expresión de la desigualdad social que define a la sociedad salvadoreña. Desde ese supuesto, para él verdad inamovible, sentencia que resolver la violencia que generan las maras pasa, sí o sí, porque el gobierno de Salvador Sánchez Cerén también se siente a negociar con los líderes de las pandillas.

El pasado mayo promedió 13 asesinatos cada día; junio, 12 diarios. Son cifras similares a las que El Salvador tenía antes de marzo de 2012, cuando las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 acordaron con el gobierno una tregua que supuso un desplome sin precedentes en los números tanto de la Policía Nacional Civil como del Instituto de Medicina Legal. VER MÁS…

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