Latin America Scores Lowest on Security / Jan Sonnenschein

Venezuelans report lowest security levels worldwide .

Residents of Latin America and the Caribbean were the least likely among all global regions last year to feel secure in their communities. In 2013, the region scored a 56 (on a scale from 0 to 100) on Gallup’s Law and Order Index, which is based on confidence in local police, feelings of personal safety, and self-reported incidence of theft. Residents of Southeast Asia, East Asia, and the U.S. and Canada were the most likely to feel secure. SEE MORE…

Brazil Can Put Safety and Justice at the Heart of Global Development / Robert Muggah

The future of global development policy is being hotly debated in New York over the coming months. Governments from 193 countries are negotiating the form and content of the so-called Sustainable Development Goals, or SDGs. These new benchmarks will replace the eight Millennium Development Goals that expire in 2015. Most diplomats agree on the importance of including core development priorities into the future SDGs including ending poverty and hunger, ensuring healthy lives and quality education, and guaranteeing access to water and energy. Many also believe that peace, security and justice, controversial and difficult to measure though they may be, must be explicitly recognized as development priorities in their own right. SEE MORE…

Brazil Can Put Safety and Justice at the Heart of Global Development / Robert Muggah

The future of global development policy is being hotly debated in New York over the coming months. Governments from 193 countries are negotiating the form and content of the so-called Sustainable Development Goals, or SDGs. These new benchmarks will replace the eight Millennium Development Goals that expire in 2015. Most diplomats agree on the importance of including core development priorities into the future SDGs including ending poverty and hunger, ensuring healthy lives and quality education, and guaranteeing access to water and energy. Many also believe that peace, security and justice, controversial and difficult to measure though they may be, must be explicitly recognized as development priorities in their own right.

The SDGs are about much more than achieving a diplomatic consensus. Starting next year, they will serve as a road-map for driving development around the world, including the world’s poorest countries. Like the remarkably successful MDGs before them, they will incentivize governments to establish forward-looking benchmarks, monitor progress, and provide critical signals about the health of our planet. They matter fundamentally. And yet the SDGs will stumble if they do not account explicitly for some of the most intractable roadblocks to development, including violence, injustice and corruption.   SEE MORE…

Global Study on Homicide 2013. Trends, Contexts, Data / United Nations Office on Drugs and Crime /Vienna

The Global Study on Homicide 2013 seeks to shed light on the worst of crimes — the intentional killing of one human being by another. Beyond resulting in the deaths of nearly half a million people in 2012, this form of violent crime has a broad impact on security — and the perception of security — across all societies. This study, which builds on the ground-breaking work of UNODC’s first Global Study on Homicide in 2011, is particularly timely as the international community is engaged in defining the post-2015 Development agenda. As United Nations Secretary-General Ban Ki-Moon has made clear, development progress cannot be achieved or sustained amid violence, insecurity and injustice. SEE MORE…

 

Global: La cruz del homicidio en el mundo / José Buendía Hegewisch

Ante el fracaso de la estrategia anticrimen y la destrucción de las instituciones locales, el go-bierno federal prácticamente no tuvo alternativa que aceptar el control de ciudadanos armados en la Tierra Caliente, ante la disyuntiva de una mayor violencia.

El mundo nunca ha sido un lugar tranquilo y seguro para todos; y cada vez es menos en urbes donde matar es fácil para el crimen organizado, las pandillas o la delincuencia común. El año pasado casi medio millón de personas fueron asesinadas en 219 países de acuerdo con el Estudio mundial del homicidio 2013 de la UNODOC. México está entre los que más aportan a engrosar la cifra, junto con otros latinoamericanos también “crucificados por la violencia”, parafraseando al cardenal Rivera en esta Semana Santa. Unos por la violencia de las bandas del narco y otros por las pandillas —para muchos son lo mismo— o porque salen de conflictos políticos, pero lo cierto es que los cinco países que lideran las tasas de homicidio en el mundo están en América Latina, particularmente en Centroamérica, la región en la cual nos ubica a nosotros el informe. VER MÁS…

 

 

El desafío de las drogas / Laura Rojas

El número de muertos al año relacionados con las drogas se estima en 211 mil, la mayoría de ellos jóvenes.

Pocos temas de la agenda de los organismos internacionales logran captar la atención más allá de los funcionarios gubernamentales de los países que forman parte de ellos o de ciertos grupos de interés. El fenómeno multidimensional de las drogas y la forma en que debe abordarse es, sin duda, uno de esos temas.

El reconocimiento mayoritario de que la estrategia que se ha instrumentado para enfrentar el problema mundial de las drogas no ha generado resultados satisfactorios a pesar de la enorme inversión y pérdida de recursos, tanto humanos como económicos, y la convocatoria de una sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas a celebrarse en 2016 para revisar dicha estrategia, son el marco en el que la Comisión de Estupefacientes de la ONU celebró su 57 sesión, misma que concluyó este viernes.  VER MÁS…

México: Los narcos y la clase política / Víctor Manuel Sánchez Valdés

Mientras que en Italia y Colombia han procesado y enviado a la cárcel a decenas de políticos por sus vínculos con el crimen organizado, en México el procesar y encarcelar a los políticos que protegen al narco sigue siendo una práctica poco común; sin embargo si queremos debilitar la acción de las redes criminales que operan en nuestro país se requiere combatir a la estructura política que las protege.

Una organización criminal que no cuenta con la complicidad del aparato político difícilmente puede llegar a consolidarse. Los grupos criminales de todo el mundo destinan grandes cantidades de dinero y utilizan la violencia para convencer tanto a políticos como a funcionarios públicos de proteger sus intereses, por ello no se puede pensar en una estrategia integral de combate al crimen organizado que no contemple la detección y desarticulación de las redes de protección política que sirven a las organizaciones criminales de nuestro país. VER MÁS…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 88 seguidores