Perú: Seguridad: Apoyo del Gobierno a alcaldes / Gino Costa

El Ejecutivo también tiene a su cargo el Tesoro Público, fundamental para asignar los recursos que la seguridad requiere…

La responsabilidad principal de la seguridad es del Gobierno Nacional. Para ello cuenta con la policía, el sistema penitenciario y el Ministerio del Interior, ente rector del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, que articula, en los distintos niveles de gobierno, a los protagonistas de la prevención y persecución del delito, incluyendo a la fiscalía y al Poder Judicial. Además, Justicia conduce el Consejo Nacional de Política Criminal, que debe determinar qué conductas se castigan y cómo.

El Ejecutivo también tiene a su cargo el Tesoro Público, fundamental para asignar los recursos que la seguridad requiere, y cuenta con ministerios como Educación, Salud, Trabajo y Mujer, con importantes responsabilidades en la prevención de la violencia y sus factores asociados, como la deserción escolar, el consumo de alcohol y drogas, el subempleo, el abuso contra la mujer y el maltrato en el hogar. VER MÁS…

Perú: Otra mentira de Urresti / Fernando Rospigliosi

El periodista señala que se ha descubierto que prácticamente todas las cifras del ministro son exageradas o simplemente falsas

El viernes 1 de agosto al mediodía, el ministro del Interior, Daniel Urresti, brindó una conferencia de prensa en Barranca. Delante de él se amontonaban cientos de paquetes, aparentemente de cocaína. Detrás, una furgoneta donde supuestamente se había encontrado la droga. El vehículo estaba adornado por un gran cartel de propaganda electoral del candidato fujimorista de la localidad, Alberto Tapia, al que Urresti involucró en el tráfico de drogas.

El canal del Estado (7.3) que transmitió en directo la conferencia de Urresti, puso un cintillo en la parte inferior de la imagen donde anunciaba “600 kilos de clorhidrato de cocaína fue hallado (sic) dentro de enormes barras de fierro”. Y así titularon algunos medios al día siguiente de la conferencia de Urresti: “Carro de candidato fujimorista llevaba 500 kilos de droga” (“La República”). “Hallan 400 kilos de cocaína en camión de candidato fujimorista” (El Comercio). Prácticamente todos los medios y comentaristas se han referido a Tapia como “narcocandidato”.  VER MÁS…

El Salvador: El sentimiento de inseguridad que embarga a la ciudadanía tiene que ser atendido sin demora / Editorial La Prensa Gráfica

Vivir en la inseguridad nos afecta a todos, de una u otra forma; y desde luego en esa atmósfera contaminada de temor y de frustración todas las actividades nacionales se ven impactadas negativamente.

Los salvadoreños hemos vivido inmersos en la inseguridad desde hace muchísimo tiempo, por distintas causas que vienen sucediéndose en el curso de nuestro accidentado devenir nacional. En las etapas anteriores a la conflictividad bélica, la principal fuente de inseguridad era la persecución política, tanto desde la institucionalidad como luego desde las organizaciones revolucionarias que surgieron en la clandestinidad; durante la guerra, fue ésta la generadora de violencia incontenible; y al concluir la guerra, comenzó de inmediato a germinar una nueva forma de inseguridad, que tiene al crimen organizado y a las pandillas como factores más activos. VER MÁS…

El Salvador: Violencia: La crisis de un modelo social / Oscar A. Fernández O.

La violencia engendra violencia, como se sabe;
pero también engendra ganancias para la industria de la violencia,
que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.
Eduardo Galeano

La sensación de angustia por el déficit de seguridad, no es una evidencia social sencilla. Nunca ha sido puramente el reflejo de los índices del delito, de los cuales es relativamente independiente; aumenta cuando se produce un incremento de la criminalidad, pero una vez situada no disminuye, aunque las tasas de delito decrezcan. Tampoco los niveles de temor entre los sexos, las franjas de edad y los niveles socioeconómicos son proporcionales a la probabilidad de victimización real que enfrenta cada grupo. (Gabriel Kesller, 2009)

La cuestión de la violencia social es un tema que suscita gran interés por el carácter dramático de su manifestación, así como por sus consecuencias; no sólo a nivel de la sociedad en su conjunto, sino también en el contexto de la vida cotidiana. La nuestra se ha convertido en una “Civilización de la violencia” y en nuestra región y específicamente en El Salvador, en un problema endémico-estructural. Este fenómeno puede asumir el carácter tanto de un estilo de vida como de una estrategia de sobrevivencia. VER MÁS…

México: La policía, la política y los ciclos

Esta semana, la tendencia fue cerrar ciclos. En la política se cerró el periodo de reformas y se abrió el electoral. En la policía nació un particular brazo policiaco, tras las sucesivas intervenciones federales.

Un obstáculo para derrotar la inseguridad, es unificar las policías y los mandos. Esto se debe a que en México, cada uno de los más de dos mil municipios tiene su propio cuerpo de policía municipal, más las 32 policías de cada entidad federativa, más las fuerzas federales.

El crimen ha tenido “éxito” y expansión en varios territorios del país, por la nula coordinación (si no es que el franco sabotaje) entre los agentes encargados de mantener el orden. VER MÁS…

México: La Gendarmería irá a zonas rojas; combatirá robos, extorsiones y secuestros

Los 5 mil elementos de la nueva fuerza policial tienen formación militar; también operarán en zonas turísticas y fronterizas

La nueva fuerza policial llamada Gendarmería, cuyos primeros cinco mil elementos también tienen formación militar, comenzó operaciones para combatir delitos como robo, extorsión y secuestro en estados considerados focos rojos.

Ayer, el presidente Enrique Peña Nieto abanderó a esos efectivos que pertenecen a la Séptima División de la Policía Federal. VER MÁS…

Mexico: The Feds ride out / The Economist

Mexico gets a new police force. It needs a new policing strategy.

SET beside a lake two hours’ drive from Mexico City, Valle de Bravo brands itself a Pueblo Mágico (“Magical Town”). Normally it is a place where the capital’s wealthy residents come to sail, jet ski and show off their SUVs. Now its cobbled streets look as if they had been cursed. It is patrolled by soldiers, marines and federal police bristling with machineguns. Holidaymakers stay away.

Everyone is responding to a spate of kidnappings in the town and the surrounding pine-covered mountains that serves as a reminder of how vulnerable parts of Mexico remain to violent crime—even the playgrounds of the rich. That is an impression President Enrique Peña Nieto has spent more than 18 months trying to dispel in his drive to reform the economy and attract foreign investment. On the rare occasions when he discusses crime, he argues that his security strategy is making the country safer. SEE MORE…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 86 seguidores