El Salvador: El sentimiento de inseguridad que embarga a la ciudadanía tiene que ser atendido sin demora / Editorial La Prensa Gráfica

Vivir en la inseguridad nos afecta a todos, de una u otra forma; y desde luego en esa atmósfera contaminada de temor y de frustración todas las actividades nacionales se ven impactadas negativamente.

Los salvadoreños hemos vivido inmersos en la inseguridad desde hace muchísimo tiempo, por distintas causas que vienen sucediéndose en el curso de nuestro accidentado devenir nacional. En las etapas anteriores a la conflictividad bélica, la principal fuente de inseguridad era la persecución política, tanto desde la institucionalidad como luego desde las organizaciones revolucionarias que surgieron en la clandestinidad; durante la guerra, fue ésta la generadora de violencia incontenible; y al concluir la guerra, comenzó de inmediato a germinar una nueva forma de inseguridad, que tiene al crimen organizado y a las pandillas como factores más activos. VER MÁS…

El Salvador: Violencia: La crisis de un modelo social / Oscar A. Fernández O.

La violencia engendra violencia, como se sabe;
pero también engendra ganancias para la industria de la violencia,
que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.
Eduardo Galeano

La sensación de angustia por el déficit de seguridad, no es una evidencia social sencilla. Nunca ha sido puramente el reflejo de los índices del delito, de los cuales es relativamente independiente; aumenta cuando se produce un incremento de la criminalidad, pero una vez situada no disminuye, aunque las tasas de delito decrezcan. Tampoco los niveles de temor entre los sexos, las franjas de edad y los niveles socioeconómicos son proporcionales a la probabilidad de victimización real que enfrenta cada grupo. (Gabriel Kesller, 2009)

La cuestión de la violencia social es un tema que suscita gran interés por el carácter dramático de su manifestación, así como por sus consecuencias; no sólo a nivel de la sociedad en su conjunto, sino también en el contexto de la vida cotidiana. La nuestra se ha convertido en una “Civilización de la violencia” y en nuestra región y específicamente en El Salvador, en un problema endémico-estructural. Este fenómeno puede asumir el carácter tanto de un estilo de vida como de una estrategia de sobrevivencia. VER MÁS…

America’s child migrant crisis, a made-in-the-U.S. problem / Robert Muggah

The U.S. war on drugs and gangs at home just shifted the problem to Central America — and back

When gang members come knocking, Central American households are offered a sinister choice: give us your children or let them stay and be killed.

Not surprisingly, many of the region’s most desperate families are fleeing their homes in record numbers.

This past year alone, more than 62,000 children and adolescents made the perilous trek from the northern triangle — El Salvador, Guatemala and Honduras — to what they hoped would be safe refuge in the U.S.

The scale and pace of the displacement crisis is staggering. This year, U.S. custom officials picked up 17,500 unaccompanied children from Honduras, 15,700 from Guatemala and 14,500 from El Salvador. SEE  MORE…

El Salvador: “A ninguna sociedad le conviene que sus bandas delincuenciales estén matándose” / Roberto Valencia / Entrevista con Francisco Bertrand Galindo, exministro de Seguridad (1999-2002)

Es uno de los habituales cuando se debate sobre seguridad pública en las tertulias televisivas y radiales. En el tema de la tregua que pandillas y gobierno acordaron en marzo de 2012, su postura –si bien alejada del fanatismo con el que se expresan otras voces– siempre ha sido de franca oposición, aunque de esta plática se pueda inferir que sus cuestionamientos son más hacia las formas que hacia el fondo.

Francisco Bertrand Galindo es un obstinado opositor a la tregua que la Mara Salvatrucha, el Barrio 18 y el gobierno acordaron en marzo de 2012. “Correcto, así es”, subraya cuando se le pide que se defina. Pero cuando se entra a leer la letra pequeña y las preguntas se afilan un poco, lo que hay debajo de su oposición se asemeja más a un jurista molesto por cómo el gobierno anterior manejó la situación, por las medias verdades y por las ilegalidades cometidas, que a alguien intransigente con la posibilidad de que un gobierno se siente a dialogar con grupos delincuenciales. VER MÁS…

El Salvador: La violencia ha venido minando todas las estructuras de la sociedad / Editorial La Prensa Gráfica

Ahora, nos hallamos ante un mal de características terminales, que desde luego no puede ser tratado con remedios caseros.

La realidad salvadoreña está profundamente infiltrada por los virus de la violencia, que se reproducen en el ambiente de manera cada vez más incontrolable. El crimen organizado y las pandillas son los actores más visibles de ese drama estructural, pero desde luego no son los únicos. La violencia tiene muchos factores y vectores en acción, y su capacidad multiplicadora está ya muy por encima de las retrasadas estrategias y prácticas institucionales, que a estas alturas ni siquiera son capaces de disimular su inoperancia al respecto. En la vida cotidiana se dan situaciones que lindan con lo inverosímil, como es el polémico caso del desalojo que tuvieron que hacer los habitantes de un inmueble multifamiliar en Mejicanos. Y en circunstancias como esas, la demanda se repite: Que se imponga la autoridades. Y es una demanda que hace la ciudadanía con creciente apremio, porque el acoso delincuencial ya no se aguanta. VER MÁS…

El Salvador: El accionar de la criminalidad viene siendo cada vez más audaz y desinhibido / Editorial La Prensa Gráfica

Hay que partir de una realidad dura pero patente: la criminalidad se halla a la ofensiva y la autoridad está a la defensiva. Es lo que habría que revertir cuanto antes, si no queremos desembocar en más que un Estado fallido…

El tema de la pérdida de armas en el seno de la Fuerza Armada pone en nueva evidencia el avance invasivo que vienen teniendo las estructuras criminales dentro de la institucionalidad del país. Esto ha llegado a un punto tal que desde los más altos niveles del Ejecutivo se reconoce que los delincuentes coaccionan a militares para obtener armamento pesado, que es el que se ha visto aparecer en la actividad criminal en los últimos tiempos. Y no será esa la única fuente de adquisición con que cuenta el crimen organizado, cuya audacia operativa se ha convertido en una constante cotidiana que pone en jaque no solo a la ciudadanía, sino a las autoridades mismas. En este campo estamos viviendo abiertamente en un mundo al revés, con todo lo que eso implica en inseguridad y en inestabilidad. VER MÁS…

El éxodo centroamericano / Humberto Montero

Es la 1:30 pm en San Salvador. Una muchacha de 24 años queda engullida en el atasco de una céntrica avenida. El sol luce como cada día y las calles están repletas en el frenético caos de la capital centroamericana. De repente, un transeúnte se acerca a su automóvil y golpea levemente el vidrio polarizado de su carro. Presa del pánico, al darse cuenta de que le apunta una pistola, la joven trata en vano de salir de la encerrona. Aterrorizada, comienza a hacer sonar la bocina de su coche pero nadie se mueve un palmo. El sonido de la muerte vuelve a percutir contra el cristal, pero la chica no baja la ventana. Esa decisión le costará la vida. Un segundo después, su asesino le descerraja dos tiros en la cabeza porque hay lugares donde el alma vale un arrebato y unos pesos. VER MÁS…

 

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