Colombia: INPEC: ¿síntoma o causa? / Michael Reed Hurtado

Las cárceles están ardiendo; arden desde hace años y a nadie parece importarle. En 2012, antes del brote actual de crisis, las voces de alarma lograron alguna atención de los funcionarios de turno del Ministerio de Justicia. Visitaron algunas prisiones y se espantaron con lo que vieron. Prometieron que la solución estaba a la vuelta de la esquina con la construcción de más cárceles. Cupos y más cupos, esa es la promesa inmarcesible.

Por otro lado, los policías que para esa fecha dirigían el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), trataban de tapar la inmundicia con jabón y trapero, y algo de pintura. Confrontados con el creciente hacinamiento, estos optaron por la negación literal: “no hay hacinamiento” afirmaba el mayor general (r) Gustavo Ricaurte, inventándose una fórmula delirante para medir la sobrepoblación. VER MÁS…

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