México y la violencia: ¿es el “Estado” el único culpable? / Carlos Malamud

En El señor de las moscas William Golding describe dramáticamente la maldad y la violencia que anidan en niños y adolescentes, especialmente cuando unos y otros actúan de forma gregaria. Las horrendas muertes de Simon y Piggy a manos de sus compañeros son dos momentos que marcan el clímax de una situación agravada por el aislamiento y la soledad del grupo protagonista de la novela.

Un ambiente similar se debe haber vivido en los macabros episodios que condujeron a la muerte de un niño de 6 años en Chihuahua, a mediados de mayo. El pequeño fue asesinado por cinco menores de 11 a 15 años (dos chicas y tres chicos), que jugaban a que lo secuestraban. Tras una sesión de torturas, la odisea terminó con su muerte. Según la última versión del fiscal, “todo empezó como un juego. Lo agarraban para bromas”…, pero “se les pasó la mano” y lo mataron “para evitar más problemas”.

Sólo los dos mayores de 15 años pueden ser imputados y condenados, mientras que los otros tres serán enviados a un centro de menores. El dantesco episodio dio lugar a diversas interpretaciones y pedidos de responsabilidades, como la de juzgar a los padres de los agresores. También se especuló con la existencia de ritos satánicos a partir de la vinculación del grupo asesino al culto a “la santa muerte”, tras ser introducidos por los cabecillas del “cartel de Sinaloa”, dirigido por el “Chapo” Guzmán. VER MÁS…

Perú: “Malas noticias”, / Gino Costa

Dos vigilantes de un colegio privado de San Juan de Lurigancho asesinados a sangre fría en la puerta del local. El director de otro centro educativo del mismo distrito asesinado al día siguiente cuando abandonaba su colegio. ¿Los móviles? En el primer caso se trataría de una represalia porque la directora del colegio se negó a pagar cupos a los extorsionadores; en el segundo, es posible que se trate de un ajuste de cuentas familiar. En ambos casos las muertes se atribuyen a jóvenes sicarios. VER MÁS…

 

El Salvador: Un modelo de prevención de la violencia / Ricardo Antonio Ibarra Manzanares

El modelo de Prevención Social de la Violencia, ejecutado por el padre Pepe Morataya, quien ha venido dirigiendo el Polígono Industrial de Don Bosco, ha demostrado ser un gran impulsor de la transformación de los niños y jóvenes de las zonas de alto riesgo que se encuentran sometidas a la influencia de la delincuencia.

El padre Pepe está demostrando a la comunidad internacional que sí es posible transformar a la sociedad salvadoreña, con verdaderos programas encaminados a desarrollar las habilidades de los jóvenes, lo cual se ha podido comprobar con la conformación de la Orquesta Sinfónica Juvenil integrada por más de 150 jóvenes salvadoreños de bajos recursos económicos, que han trascendido las fronteras patrias y como muestra en este caso me refiero a la exitosa presentación artística de estos jóvenes en la ciudad de Washington, Estados Unidos, en donde supieron deleitar a un público selecto con diferentes obras musicales, entre ellas las bellas notas de nuestro Himno Nacional y El Carbonero que despertó la nostalgia de nuestros connacionales que viven en aquella gran nación. VER MÁS…

El Salvador: Eugenio Chicas: mayoría de víctimas de homicidio son pandilleros

El funcionario reiteró que el gobierno no está dispuesto a negociar con las pandillas y aseguró que continuarán la implementación de los planes de seguridad.

El secretario de Comunicaciones de la Presidencia de la República, Eugenio Chicas, dijo esta mañana que el gobierno está consciente del incremento en el número de asesinatos en el país; sin embargo, aseguró que se trata de una coyuntura y que las principales víctimas son miembros de pandillas.

“El número de muertos que siguen habiendo, principalmente, son pandillas. Son pandilleros los que están resultando muertos, producto del enfrentamiento en la disputa de su territorios”, manifestó Chicas.

El secretario reiteró que el gobierno no está dispuesto a dialogar o establecer una tregua con las pandillas para reducir el índice de delincuencia, sino que aseguró que el Estado continuará con los planes de seguridad que han diseñados para resolver el problema de la violencia. VER MÁS…

Bolivia: Mapa del delito / Editorial La Razón

Detrás de los hechos delictivos subyacen factores de riesgo como la pobreza y la exclusión

Para nadie es desconocido que el número de delitos se ha incrementado en las principales urbes del país en los últimos años. Con el propósito de contribuir a una reflexión sobre la dimensión de este fenómeno en la sede de gobierno, el último reportaje de Informe La Razón, publicado ayer, presenta un mapa sobre los diferentes hechos delictivos que se cometen.

Los resultados de esta investigación, elaborada a partir de entrevistas a dirigentes vecinales, datos estadísticos recabados por diferentes instituciones y recorridos in situ, dan cuenta de que los delitos son algo corriente en al menos 20 de los 23 distritos que componen el municipio paceño. Por caso, de los 6.306 casos atendidos por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) el año pasado, la mayoría (23%) corresponde a robos y hurtos cometidos contra personas y/o inmuebles, algunos con violencia, como los famosos secuestros exprés. Casi ningún barrio urbano se libró de este tipo de hechos, al igual que el tráfico de drogas al raleo.VER MÁS…

El Salvador: La PNC sabe / Roberto Valencia

A mediados de febrero, el gobierno regresó a ‘Zacatraz’ a los líderes de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, movimiento que finiquitó la Tregua; ‘casualmente’, marzo se ha convertido en el más violento en lo que va de siglo. En silencio, la Policía Nacional Civil está tomando medidas de autoprotección extraordinarias que invitan a pensar que las cifras de marzo no serán algo pasajero.

Cada día de marzo asesinaron a dieciséis salvadoreños. No fue un viernes negro. No fue un fin de semana disparado. No. Durante los treinta y un días se registraron en promedio dieciséis homicidios. Repito: dieciséis homicidios asesinatos muertes. Dieciséis. Uno dos tres … nueve … doce … ¡dieciséis! Dieciséis personas. ¡¡¡P-E-R-S-O-N-A-S!!!

Consumidos quince años del ya no tan nuevo siglo, en las bases de datos de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Instituto de Medicina Legal no hay registro de un mes tan violento como el pasado marzo. Pero lo preocupante, más allá de lo preocupante que son –que deberían ser– las cifras, es que no veo elementos, siquiera mínimos, que inviten al optimismo. ¿La pomposa marcha del 26 de marzo? Solo sirvió para evidenciar lo polarizada que está la sociedad, para demostrar que uno y otro extremo del arco político-partidario siguen viendo el tema de la seguridad como arma arrojadiza. VER MÁS…

México: sin datos sobre cómo el crimen organizado afecta a la infancia del país

El Estado no respondió al Comité de los Derechos del Niño de la ONU cuántos padres de familia están desaparecidos y cómo afecta eso a los menores; ni sobre la participación de niños en actividades del crimen.

Entre 30 y 50 mil niños atrapados por la delincuencia organizada

El Estado mexicano no sabe cuántas madres o padres de familia están desaparecidos o han sido asesinados por la violencia en el país, por lo que no hay datos sobre el número de niños afectados, en orfandad y que deben ser atendidos.
La justificación de México es que la clasificación estadística de víctimas no cuenta con criterios para detallar cuántas “madres y/o padres” han sido afectados por la violencia, por lo que no entregó el dato al Comité de los Derechos del Niño de la ONU que lo solicitó de cara al examen que el país presentará el próximo 19 y 20 de mayo sobre el respeto a los derechos de los menores. VER MÁS…

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