Chile: Fallido plan antidelincuencia / Editorial La Tercera

EL GOBIERNO decidió enviar al Consejo de Defensa del Estado los antecedentes por eventuales irregularidades detectadas en el programa de seguridad ciudadana “Alerta Hogar”, que fue implementado por la Subsecretaría de Prevención del Delito, bajo la administración anterior. Esta iniciativa se aplicó desde el 2012 hasta el 2014 con un presupuesto de 1.400 millones de pesos, y consistió en contratar un paquete de mensajes de texto a tres compañías de telefonía para que las personas pudiesen a través de ese mecanismo alertar de emergencias en los hogares. Durante todo ese período apenas se activaron 47 alarmas.

Parte de las denuncias apuntan a que esta política no formaba parte del Plan Chile Seguro desarrollado por el gobierno ni tampoco estuvo considerada dentro de las partidas presupuestarias aprobadas por el Congreso; que los gastos del programa no estaban autorizados en las glosas correspondientes; que no se licitó el servicio contratado con las compañías de telecomunicaciones, sino que se contrató directamente con tres empresas; que la marca “Alerta Hogar” pertenecía a un privado; y que no hubo una supervisión adecuada de los fondos, entre otros aspectos. VER MÁS…
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Bolivia: Narco qaqachacas / Editorial La Razón

La semana pasada, una patrulla de la FELCN fue atacada con armas de fuego por comunarios del ayllu Qaqachaca, luego de un operativo en el que los efectivos policiales descubrieron que muchos de los pobladores de esa región del suroeste de Oruro, frontera con Potosí, se han especializado en producir pasta base de coca. VER MÁS…

Colombia: Medellín, menos homicidios / Editorial El Colombiano

Una confluencia de factores sigue bajando las tasas de homicidios de la ciudad. Una noticia que sirve para que el optimismo vaya de la mano de la consistencia y la persistencia en la seguridad.

Hay que alegrarse: la última estadística sobre los homicidios en Medellín confirma que en los comparativos entre 2014 y 2015 se cometieron 99 asesinatos menos. O si se quiere, se salvó ese número de vidas, lo cual equivale a una reducción del 42 por ciento en este indicador que es esencial para refrendar el éxito de buena parte de las políticas de seguridad urbana.

Que hay matices, que hay críticas, que hay lunares, que hay otros indicadores de criminalidad que no son de tan buen augurio, es posible. Pero hay una realidad objetiva incontrovertible, de orden numérico y de orden circunstancial, que refleja la disminución cierta de los homicidios. Siempre hemos ido al fondo, al sustrato de las interpretaciones de estos indicadores, para llamar la atención e invitar a las autoridades locales a que no bajen la guardia y a que no crean que ya todo está hecho en materia de seguridad urbana. Y hemos sido especialmente críticos en no vender la idea de que una Medellín con menos homicidios es una ciudad controlada, sin fenómenos de violencia, totalmente recuperada de las patologías criminales que la han afectado por décadas. VER MÁS…

El Salvador: Es fundamental que la efectividad de las autoridades se haga sentir cada vez más frente a todas las formas de criminalidad / Editorial La Prensa Gráfica

La ley y la autoridad están en la obligación inexcusable de asumir el rol que les corresponde, de manera inequívoca y directa. El que violente la legalidad establecida, sea quien fuere, debe recibir todo el peso de la ley.

Se hace cada vez más claro que la delincuencia organizada, y en particular las estructuras pandilleriles, le han declarado la guerra al aparato institucional encargado de asegurar el imperio de la ley y de garantizar el orden público. Estamos en una etapa superior de esta avanzada del crimen que se viene dando en el país desde hace ya bastante tiempo, y ahora mismo el desafío delincuencial se presenta cada vez con más desfachatez, como si se tratara de una lucha cuerpo a cuerpo. Los hechos cotidianos vienen demostrándolo con creciente evidencia. Para el caso, en lo que va del año son 18 los agentes policiales y 5 los militares asesinados por pandilleros. Y es notorio que los miembros de pandillas cuentan con armamento sofisticado y reciben entrenamiento de carácter militar. VER MÁS…

Bolivia: Abusos policiales en la mira / Editorial La Razón

En la mayoría de los países, los policías son los únicos que pueden portar armas con el mandato expreso de hacer cumplir la ley y hacer respetar los derechos de los ciudadanos. No obstante, en demasiadas ocasiones utilizan estas prerrogativas para su propio beneficio o cometen abusos de poder, que van desde amedrentamientos injustificados, pasando por extorsiones y hasta asesinatos.

Estos hechos se presentan en mayor o menor medida en la mayoría de las naciones, pero con matices propios. VER MÁS…

El Salvador: El repunte constante de la violencia tiene que ser el primer desafío que hay que encarar a fondo y con todo / Editorial La Prensa Gráfica

De seguir las cosas como están, pasaremos muy pronto al escenario más deplorable: aquel en que la ley vigente sea sustituida totalmente por la ley de la selva.

Hay datos de la realidad que son verdaderamente escalofriantes, porque indican sin ningún género de duda que el accionar criminal está fuera de control en el ambiente y golpea cada vez con más fuerza la normalidad tanto de la vida ciudadana como del desempeño institucional. Cuando comprobamos que marzo recién pasado fue el mes más violento de los últimos años, con 481 homicidios consumados, ya no es posible dejar estar las cosas como están. Si además se constata que en 2014 hubo más de 1,800 desapariciones de personas, la alarma se dispara de nuevo. Y a esto hay que agregar, para que el panorama se vuelva aún más desolador e inconcebible, que en lo que va de 2015 las muertes violentas de agentes de la PNC suman ya hasta ayer 19 víctimas, lo cual incrementa notablemente las cifras respectivas de 2014. Estos son números gruesos: el fenómeno tiene aristas y detalles muy particularizados, según sean los
delitos y las zonas de incidencia de la criminalidad. VER MÁS…

El Salvador: El azote delincuencial no cesa,  habría que empezar a ponerle paro de una manera efectiva y sostenible / Editorial La Prrensa Gráfica

Se está hablando de promover la reinserción de los antisociales, lo cual es una iniciativa válida, pero entretanto los que actúan impunemente en el terreno siguen haciendo de las suyas, con desfachatez cada vez mayor.

A diario se producen diversas acciones criminales que mantienen en creciente agobio a la población y en vilo constante a la institucionalidad encargada de imponer la ley y de mantener el orden. Entre el viernes y el lunes recién pasados hubo 84 homicidios, como si lejos de estar en tiempo santo estuviéramos en época diabólica. Y el pasado lunes se produjo una masacre de nueve personas presumiblemente por ajuste de cuentas entre narcos. La estadística se reproduce día tras día, y no se ven señales de que esto vaya cediendo; por el contrario, el accionar delincuencial parece ir en auge, con alarmantes expresiones de desafío a la autoridad, como son los ataques contra miembros de la Policía y de la Fuerza Armada, así como contra puestos policiales. VER MÁS…

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