Perú: Al día siguiente / Editorial El Comercio

La llegada de José Pérez Guadalupe al Ministerio del Interior ha despertado gran expectativa en la ciudadanía, pues no solo ha asumido la cartera responsable de una de las materias que más preocupan al peruano común, sino que, además, tiene que reconstruir un sector que, si bien históricamente tuvo problemas, ahora, tras la gestión ruidosa e ineficaz de Daniel Urresti, ha sufrido una devastación política considerable.

El plazo para cumplir con semejante tarea, además, no sería extenso. Si tomamos en cuenta el promedio de duración de un ministro en dicha cartera en lo que va de este gobierno como precedente vinculante, dispondría de apenas 180 días. VER MÁS…

Bolivia: Difusión de procedimientos policiales / Subeditorial Opinión.com.bo

Los policías cuentan con un “Manual de Técnicas Básicas de Intervención Policial en el Contexto de los Derechos Humanos”.

Allí se establecen, por ejemplo, los pasos que deben seguir cuando se sospecha que un conductor incumple las normas de tránsito.

Sin embargo, algunos policías no siguen esa guía, ya sea por desconocimiento o lo hacen intencionalmente.

La ciudadanía también debe conocer esos pasos para proteger sus derechos, así como saber la reacción que debe tener ante las irregularidades.

El tema fue abordado por OPINIÓN el 15-2-15, con el fin de que los conductores no sean víctimas de abuso de poder o de la extorsión policial.  VER MÁS…

El Salvador: La seguridad ciudadana es responsabilidad fundamental de las instituciones directamente encargadas de la misma / Editorial La Prensa Gráfica

Se ha llegado a situaciones verdaderamente inverosímiles, como es el hecho de que, a la vista de todos, los habitantes de condominios en zonas riesgosas tengan que desalojar sus viviendas por temor a las presiones de los pandilleros.

El crónico estado de inseguridad extrema que se vive en el país desde hace tanto tiempo es un factor erosionador constante de todas las actividades nacionales, tanto públicas como privadas. Cuando, allá al comienzo de la posguerra, comenzaron a aparecer señales de que se estaba incubando un problema mayor en lo que a conductas delincuenciales y antisociales se refiere, hubiera sido el momento oportuno para atajar el mal con medidas eficaces, de seguro con mucha más facilidad que en los últimos tiempos, cuando ya los tentáculos del crimen han penetrado a fondo en nuestra realidad. A estas alturas, ya no se puede andar con remedios caseros mientras el grave padecimiento estructural requiere tratamientos de fondo. VER MÁS…

Guatemala: Repunte de crímenes debe llamar a reflexión en tareas de seguridad / Editorial Siglo 21

La percepción de que persiste el clima de violencia en el país, y que estudios de opinión recogen como uno de los grandes problemas que afectan a los guatemaltecos, y en particular a los residentes en el departamento de Guatemala, no está alejada de la realidad cuando se conocen las estadísticas referente a víctimas mortales que registra el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

Aunque a partir de 2010 comenzó a registrarse un descenso en el número de personas asesinadas con arma de fuego, en su gran mayoría, o arma blanca, producto de hechos criminales, esa tendencia se revirtió el año pasado, con un incremento del 8.7% en el departamento de Guatemala, en relación con datos de 2013, según el Inacif. VER MÁS…

Bolivia: Inseguridad, un debate inservible / Editorial El Día

Otra vez los candidatos en campaña tanto para la Gobernación como para la Alcaldía de Santa Cruz mencionan incesantemente la inseguridad como el principal problema a encarar en la próxima gestión. Ese alboroto lo venimos escuchando hace tiempo, mucho antes de que los ajustes de cuentas, los asesinatos a plena luz del día, las pandillas y la venta de drogas en los colegios se vuelva cosa de todos los días.

En honor a la verdad este debate sobre la inseguridad le ha traído más daño que beneficio a la ciudad, pues se gasta más, se incrementa el temor en la gente por la estridencia que se usa para informar y lo peor de todo es que se refuerza a una institución como la Policía, cuya misión está muy lejos de la protección del ciudadano común.VER MÁS…

EL Salvador: Atacar la plaga de la violencia es una tarea que no admite más dilaciones ni evasivas / Editorial La Prensa Gráfica

Y, como hemos dicho en ocasiones anteriores alrededor de toda esta temática, hay que darle vuelta a lo que viene sucediendo: en vez de que la delincuencia les haga imposible la vida a la institucionalidad y a la ciudadanía honrada, el orden y la ley le tienen que hacer la vida imposible a la criminalidad en todas sus formas.

La violencia en sus variadas expresiones ha venido expandiéndose por los distintos ámbitos del país de una manera cada vez más
agresiva, sin que hasta el momento se vea que hay reacción estratégica en marcha para detener ese avance tan depredador en todos los órdenes del quehacer nacional. Cuando se observan y se constatan los efectos y los impactos que tal estado de cosas va generando en el vivir cotidiano de las personas y de las comunidades, lo que de inmediato salta a la vista es el deterioro que va en aumento y el desaliento y el malestar crecientemente notorios. En todos los estratos y niveles de la población hay un unánime clamor de “basta ya”. VER MÁS…

El Salvador: La criminalidad sigue golpeando sin tregua y es hora de salirle al paso con la ley en la mano / Editorial La Prensa Gráfica

Estamos, pues, ante una emergencia permanente, ya en plan de sociedad secuestrada por el crimen, lo cual hace sentir que la ley y la autoridad son rehenes del mismo en sus diversas manifestaciones.

El auge delincuencial continúa golpeando a la sociedad salvadoreña en distintas formas, y ya es general la convicción de que hay
que hacer de inmediato lo necesario para detener dicho auge y empezar a normalizar la vida cotidiana en nuestro ambiente, que
por hoy se halla traumatizada al máximo. Según datos hechos públicos por Medicina Legal, el año 2014 cerró con 1,429 homicidios
más que 2013, y en los primeros días de 2015 se ha disparado aún más el número de muertes violentas, entre ellas las de miembros
de la corporación policial y de la Fuerza Armada. VER MÁS…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 91 seguidores