Latinoamérica puede bajar el homicidio en un 50 por ciento en 10 años. ¿Cómo hacerlo? / Instinto de Vida – INSTITUTO IGARAPÉ

El Diagnóstico: ¿Qué tan grave es nuestro problema?
Cada 15 minutos en América Latina y el Caribe ocurren cuatro homicidios y cada día 400. En la región mueren al año un promedio de 144 mil personas y más de 2.6 millones han sido asesinadas desde el 2000. Teniendo en cuenta estos números no es sorprendente que con el 8 por ciento de la población mundial, el 38 por ciento de los homicidios se concentre en la región. El problema es desgarrador, persistente y tiende a empeorar, sino se toman decisiones urgentes.

Las proyecciones realizadas por el Observatorio de Homicidios del Instituto Igarapé, muestran que mientras que los homicidios llegarían a convertirse en eventos raros en algunas partes del mundo, podrían continuar aumentando en América Latina. La proyección del periodo 2015 a 2030 revela que, si no se hace nada al respecto, la tasa regional escalaría de 21 por cien mil habitantes a 35, siete veces más que el
promedio mundial. VER MÁS…

 

Homicides in Guatemala: Conclusions and Recommendations / Steven Dudley

In this study, we have tried to go beyond olfato. However, we too have run into extreme limitations and have had to rely on subjective measures, albeit slightly more consistent ones. And we do believe our work looking through each case gets us closer to understanding the dynamics of violence in Chiquimula and Zona 18, results that are the beginning of what we hope will be a slightly more analytic process in discerning these dynamics. SEE MORE…

El Salvador: Barrio 18 Sureños retoma propuesta de MS-13 y ofrece discutir fin de extorsiones y localizar desaparecidos / Carlos Martínez

Una de las facciones del Barrio 18 plantea no solo la disposición a discutir su desarticulación, sino también a terminar con las extorsiones y a ubicar los cadáveres de las personas desaparecidas por esa organización criminal. Sugiere crear una instancia mediadora que podría incluir a Naciones Unidas y la Iglesia Católica. Y mientras diversos actores expresan anuencia al diálogo, el FMLN y el gobierno cierran las puertas a esa posibilidad.
Consultado por El Faro sobre el ofrecimiento de la Mara Salvatrucha-13, el vocero de la presidencia, Eugenio Chicas, tuvo la semana pasada una primera reacción cautelosa, asegurando que no había tenido ocasión de consultar la opinión del presidente Salvador Sánchez Cerén y que era un tema “complejo” al que había que “darle taller”. Una semana después, Chicas fue rotundo al descartar cualquier posibilidad de encuentro con las pandillas: “Somos claros y firmes: no hay diálogo, no hay conversaciones, no hay posibilidad de ningún tipo de acuerdo que abra esa ruta”, dijo. VER MÁS…

El Salvador: La mafia de pobres que desangra / Óscar Martínez, Efren Lemus, Carlos Martínez y Deborah Sontag

Las pandillas no han necesitado convertirse en estructuras criminales sofisticadas para doblegar al país. Cálculos basados en cifras oficiales llevan a concluir que los millones que acumulan esas organizaciones en su actividad criminal no alcanzan ni para que coman todos sus miembros.

Una noche sofocante a finales de julio, las autoridades salvadoreñas lanzaron su primer ataque contra lo que llamaron la cúpula financiera de la Mara Salvatrucha o MS-13, la más grande de las implacables pandillas que han convertido a El Salvador en la capital mundial del homicidio.

Hasta ese momento, la Policía Nacional Civil había seguido una rutina casi coreografiada, una y otra vez, en su esfuerzo por neutralizar la actividad de las pandillas. En medio de la noche, a menudo acompañados por cámaras de televisión, los policías derribaban puertas de viviendas destartaladas en comunidades marginales y después exhibían a un puñado de hombres tatuados y semidesnudos etiquetados como extorsionadores. VER MAS…

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…

 

Vocero de pandillas: “Todos los partidos han buscado acercamientos con nosotros” / Carlos Martínez

Un vocero de pandillas conversó con El Faro. Asegura que sus estructuras siguen abiertas a dialogar con el gobierno y que no entiende el escándalo que se generó luego de que se supiera que el diputado de ARENA, Ernesto Muyshondt, había tenido entendimientos con ellos. Este es un debate con un líder pandillero sobre la posibilidad de que sus estructuras se inserten en la vida legal del país.

El martes 29 de marzo, justo una hora después de que el gobierno anunciara su primer paquete de medidas extraordinarias para combatir la crisis de violencia que vive El Salvador, las pandillas convocaron a su propia conferencia de prensa.

Los pandilleros habían llamado a dos televisoras nacionales, a un medio internacional y a El Faro para convocarlos a un recinto ubicado entre dos de las principales calles de la capital y cuya dirección exacta se acordó no publicar.

El Faro fue el último en llegar. Mientras los periodistas de televisión aguardaban el inicio de la conferencia dentro de un cuarto del lugar, los pandilleros departían afuera: compartían cigarrillos, bromeaban y le giraban indicaciones por teléfono al miembro de la Mara Salvatrucha que no conseguía dar con el lugar. Viéndolos costaría creer que las estructuras a las que pertenecen están peleadas a muerte: se trata de las dos facciones del Barrio 18: Sureños y Revolucionarios. VER MÁS…

 

Brasil: Há lugares do Rio em que a polícia é despótica, sufoca a vida dos jovens” / María Martin

Os primeiros passos do antropólogo Luiz Eduardo Soares (Nova Friburgo, 1954) como secretario nacional de Segurança Pública em 2003 foram recebidos com uma rajada de tiros na fachada de sua casa no Rio. Mas este não foi o único sobressalto da travessia política de Soares, coautor da obra que inspirou o filme Tropa de Elite. No seu novo livro, Rio de Janeiro – História de Vida e Morte (Companhia das Letras), Soares relata a gênese do mensalão, a promessa de Lula e José Dirceu de não investigar as contas do ex-governador do Rio Anthony Garotinho em troca de apoio político, e sua saída do Governo, dez meses depois da sua nomeação, após a divulgação de um dossiê recheado de graves acusações contra ele e que tinha sido forjado pelos próprios colegas de partido. “Uma armadilha”, segundo Soares, na qual participaram grandes nomes do PT, como José Genoino, condenado a mais de quatro anos por corrupção.

Soares tem uma visão diferente da Segurança Pública, uma ferida que nunca se cura no Brasil. Partidário de oferecer um programa de manutenção, recuperação e formação para os traficantes que queiram abandonar a vida do crime, Soares relata como dois líderes do tráfico o procuraram na busca de uma saída que não fosse a morte. “[Um deles] estava convencido de que não sobreviveria à prisão. MAIS…