Perú: Juan Mendoza: La inseguridad ciudadana

“Hay que mejorar sustantivamente las remuneraciones policiales que, a pesar de los aumentos, están a la zaga en la región”.

El Estado ha abandonado su función primordial de proteger al ciudadano. Vivimos atemorizados entre muros, rejas y alarmas. Regresar sano y salvo a casa es una aventura cotidiana. La tasa de victimización es una de las más altas de América. La seguridad privada se multiplica ante la indolencia del gobierno. ¿Qué hacer?

1. El enfoque debe ser integral. Para disuadir a los delincuentes hay que incrementar, simultáneamente, la probabilidad de ser capturado y sentenciado y la dureza de la reclusión. La acumulación de penas es una excelente idea, pero antes hay que evitar liberaciones escandalosas de delincuentes que echan por tierra el buen trabajo policial.
2. Hay que aumentar los recursos públicos. Chile, que tiene casi la mitad de la población, asigna 4 veces lo que el Perú a las cárceles.

3. Hay que cambiar la estructura del gasto. Como promedio, desde el 2000, apenas 10% del presupuesto del Interior se ha asignado a infraestructura y equipamiento. Por ello, la situación de las comisarias es calamitosa: un tercio no está conectada a la base de requisitorias, la mitad no tiene acceso a Reniec, y 40% no tiene agua, desagüe y luz de forma permanente. Y mejor ni hablar del equipamiento: nuestros policías tienen que pagar de sus bolsillos las balas que disparan. VER MÁS…

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…

 

Perú: Propuestas de representantes de PPK y Fuerza Popular para lograr una Lima más segura / El Comercio

Representantes de PPK y Fuerza Popular expusieron las primeras medidas que implementarían para luchar contra la delincuencia
Propuestas de los candidatos para lograr una Lima más segura

Gino Costa, voceado ministro del Interior en un gobierno de PPK, propone incentivar la participación ciudadana en temas de seguridad.

En todos los distritos de Lima, casi sin distinción de edad, género u ocupación, el reclamo más airado hacia las autoridades obedece al avance de la delincuencia en las calles. Como ex ministro del Interior y actual asesor de Peruanos por el Kambio (PPK) en seguridad ciudadana, Gino Costa conoce de primera mano las necesidades y deficiencias del sistema, por lo que plantea las siguientes propuestas para la capital.

—La gestión municipal y el Ministerio del Interior parecen distanciados o poco prestos a coordinar acciones. ¿Cómo se mejoraría esta situación?
Trabajaremos de manera estrecha con el alcalde. Su rol es decisivo en el ámbito preventivo. Colaboraremos dándole todo el respaldo de la PNP, gratuito y durante las 24 horas, al serenazgo. Una medida importante será el nombramiento de una autoridad policial única en cada uno de los grandes distritos. Esta autoridad tendrá todos los recursos humanos y logísticos para organizar el patrullaje y la prevención de los delitos, según las necesidades específicas de cada distrito.

—¿Cuál es la posición de PPK sobre el uso de armas no letales entre serenos?
Creemos que su uso puede tener el efecto no deseado de incrementar la violencia, en lugar de reducirla. Vamos a exponer a los serenos, quienes no pasan por un proceso de selección ni de formación rigurosos. LEER MÁS…

Honduras: Tres generales y un cartel: violencia policial e impunidad en Honduras / Alberto Arce

En julio de 2009, el narcotraficante hondureño Winter Blanco, un tipo gordito, rudo, de pelo rapado, prófugo de la justicia y jefe del Cartel del Atlántico, quiso tumbarle un cargamento de droga a Emilio Fernández Rosa, conocido como “Don H”, que tenía 143 kilos de cocaína en una casa de la Mosquitia, en la costa Caribe de Honduras.

Blanco llamó al General de la policía José Murillo López, orondo y con cara de bonachón, y le propuso un negocio. Si sus agentes conseguían la droga, se la compraría. Después de pedirle autorización al director general de la policía, el General Salomón Escoto Salinas, Murillo López envió a 12 de sus hombres al lugar.

Cumplieron su misión. Pero algo se torció.

La información llegó a manos del zar antidrogas, el General Julián Arístides González, y unos días después encabezó un operativo que terminó con el arresto de los policías y el decomiso de la cocaína. VER MÁS…

Vocero de pandillas: “Todos los partidos han buscado acercamientos con nosotros” / Carlos Martínez

Un vocero de pandillas conversó con El Faro. Asegura que sus estructuras siguen abiertas a dialogar con el gobierno y que no entiende el escándalo que se generó luego de que se supiera que el diputado de ARENA, Ernesto Muyshondt, había tenido entendimientos con ellos. Este es un debate con un líder pandillero sobre la posibilidad de que sus estructuras se inserten en la vida legal del país.

El martes 29 de marzo, justo una hora después de que el gobierno anunciara su primer paquete de medidas extraordinarias para combatir la crisis de violencia que vive El Salvador, las pandillas convocaron a su propia conferencia de prensa.

Los pandilleros habían llamado a dos televisoras nacionales, a un medio internacional y a El Faro para convocarlos a un recinto ubicado entre dos de las principales calles de la capital y cuya dirección exacta se acordó no publicar.

El Faro fue el último en llegar. Mientras los periodistas de televisión aguardaban el inicio de la conferencia dentro de un cuarto del lugar, los pandilleros departían afuera: compartían cigarrillos, bromeaban y le giraban indicaciones por teléfono al miembro de la Mara Salvatrucha que no conseguía dar con el lugar. Viéndolos costaría creer que las estructuras a las que pertenecen están peleadas a muerte: se trata de las dos facciones del Barrio 18: Sureños y Revolucionarios. VER MÁS…

 

Hay que salvar la Policía / Editorial El Faro

El pasado 26 de marzo un pelotón del Grupo de Reacción Policial de la PNC entró en una finca de café de San José Villanueva, al sur de San Salvador, y mató a ocho personas. El informe oficial habla de un intenso tiroteo con pandilleros armados con un resultado inevitable de muertes. Sin embargo, abundantes testimonios y documentos recogidos por El Faro apuntan a que la versión oficial es falsa: omite detalles relevantes y manipula los hechos. El relato de sobrevivientes y testigos, junto a las autopsias y decenas de fotografías de los cadáveres, hacen concluir que aquella madrugada la Policía ametralló por la espalda a pandilleros que huían sin disparar, disparó a sospechosos ya rendidos y ejecutó a sangre fría al menos a dos jóvenes que no eran pandilleros.

Hay razones para pensar que no se trata de un caso aislado. Desde enero la estrategia de seguridad del gobierno, que sobre el papel incluye medidas integrales, se basa en promover la confrontación directa y a tiros con las pandillas. En 2015 se registran ya más de 150 enfrentamientos armados entre pandilleros y policías que han terminado en su mayoría con la muerte de uno o varios —en algunos casos cinco, ocho, nueve― sospechosos. El Ejecutivo presume de esos muertos. Ya en abril el presidente de la República se vanagloriaba de que un 30 % de las víctimas de homicidio del mes anterior hubieran muerto por balas de la Policía y el Ejército. VER MÁS…

“Todo nos indica que las autoridades están cometiendo asesinatos extrajudiciales” / Roberto Valencia y Carlos Martínez

El doctor José Miguel Fortín Magaña, exdirector del Instituto de Medicina Legal, reconoce que algunos datos en los que se basó para asegurar que la Tregua entre pandillas era una farsa no eran, necesariamente, “científicos”. Lo intuyó. Sus últimos meses al frente de la institución lo llevan a aventurar otra intuición: hay un patrón en los asesinatos de pandilleros que hacen pensar que la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada realizan ejecuciones extrajudiciales.

El psiquiatra forense José Miguel Fortín Magaña ya no es el director del Instituto de Medicina Legal. Laboró en la institución desde poco después de la firma de los Acuerdos de Paz, y ocupó la dirección desde finales de 2010 hasta el último día de 2015; un lustro extraño, en el que primero le tocó vivir la drástica reducción en las cifras de asesinatos como consecuencia de la Tregua a un promedio de 6 diarios, y luego el posterior repunte brutal –promedio de 18 asesinatos al día en 2015– que ha convertido de nuevo El Salvador en el país más violento del mundo. VER MÁS…