El Salvador: La Policía masacró en la finca San Blas / Roberto Valencia, Óscar Martínez y Daniel Valencia Caravantes

La Policía afirmó que durante la madrugada del 26 de marzo sus agentes fueron atacados en una finca de San José Villanueva, y que en el “intercambio de disparos” murieron “ocho sujetos miembros de una estructura criminal”. Esa historia es falsa y los hechos reconstruidos por El Faro revelan indicios de ejecuciones sumarias y montajes en la escena de los homicidios.

Cuando los policías golpearon la puerta de su cuarto había ya siete cadáveres regados en el casco de la finca San Blas. Consuelo, la madre de Dennis, estaba sentada junto a la champa de abajo, a unos 15 metros, rodeada por policías encapuchados y sin poder ver lo que ocurría con su hijo, pero lo escuchaba. Consuelo dijo a los policías que la única persona viva arriba era su hijo.

Las ráfagas habían cesado. Los policías gritaban frente a la puerta colorada del cuarto de Dennis. Él hablaba por teléfono con su tío Chus, el mandador de la finca: “¿Qué hago?”, pidió. Chus le preguntó si eran pandilleros o policías. Dennis contestó que policías, que los había escuchado cuando sacaron de la champa a su mamá, a su padrastro y a sus hermanos pequeños. Chus se envalentonó: “Si es la Policía, no tengás miedo; la Policía te va a respetar. Cuando te digan que abrás la puerta, abrila y tirate al suelo”. VER MÁS…

Perú: Un 5 de febrero continuo / Carlos Basombrío

La noticia me estremeció. No es la más grave ni la más violenta sobre la delincuencia, pero sí una que revela algo muy profundo. Una combi fue asaltada por individuos armados que les robaron todas sus pertenencias a los pasajeros. Lo novedoso es que ocurrió a plena luz del día, a las tres de la tarde, y en la avenida Arenales, una de las centrales y más transitadas de la ciudad.

Esto me parece indicativo de un cambio que quizá pueda llamarse cultural o actitudinal, por el cual mucha gente que no lo haría en otras circunstancias se atreve a delinquir a partir de la sensación de que ya no hay ley. Y no me refiero a que en ese momento no haya habido un policía en la esquina, sino a algo más profundo y simbólico: no hay autoridad. VER MÁS…

Perú: Narcovuelos en Vraem, “un problema serio” para Naciones Unidas

El funcionario de la ONU dedicado a la lucha contra las drogas visita el Perú, primer productor mundial de hoja de coca. Yury Fedotov se mostró preocupado por las dificultades en el control del tráfico aéreo en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

Coincidentemente, la misma semana en que el Gobierno de Estados Unidos declaró a Sendero Luminoso una “organización criminal narcoterrorista responsable por traficar cocaína a toda Sudamérica” y lo incluyó en la lista Kingpin (que incluye a los criminales más buscados), el ruso Yury Fedotov, director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd), visitó el Perú para conocer los avances de la lucha contra la producción y tráfico de drogas en el país y, en particular, para monitorear el avance de los cultivos alternativos en el Alto Huallaga. VER MÁS…

Bolivia: Abusos policiales / Editorial La Razón

No son pocos los policías que no tienen ningún reparo en vulnerar la ley que deberían defender.

Cuando la Policía no terminaba de reponerse por la vergonzosa fuga del empresario Martín Belaunde de la casa donde guardaba arresto domiciliario, hecho que provocó la remoción de los principales responsables de la seguridad del Estado, dos miembros de la institución verde olivo han vuelto a generar noticia, y no precisamente por destacarse en el cumplimiento de sus deberes.

Nos referimos al acribillamiento de un vehículo oficial el domingo anterior a las 06.30 en Cochabamba, que rebasó por el lado derecho a una vagoneta particular en el que viajaban dos sargentos de la Policía junto a otros dos civiles. De acuerdo con la versión oficial, los oficiales, que en ese momento estaban vestidos de civiles y en estado de ebriedad, se molestaron por esta acción fuera de norma, y no encontraron mejor manera para canalizar su ira que disparando, en dos ocasiones, a la vagoneta que los había rebasado, luego de perseguirla varias cuadras. Empero, para mala fortuna de los policías, se trataba de un vehículo oficial que en ese momento se dirigía a recoger al piloto del Presidente del Estado. VER MÁS…

 

Perú: No hay sentido de urgencia / Carlos Basombrío Iglesias

La delincuencia asola al país. La extorsión llega también a los colegios, los microbuses son atracados con pasajeros a la luz del día, los ‘bujiazos’ son cada vez más frecuentes, los restaurantes son asaltados con comensales incluidos, etc. Todo ello con cada vez más violencia y muerte. Peor aún, cada vez más policías aparecen involucrados en los delitos. Y, bueno, no hablemos del narcotráfico…

Desde el 2007, cuando empezaron las extorsiones en Trujillo, venimos advirtiendo que a esto podíamos llegar. Pero la indolencia e ineficacia han sido la norma y ahora la delincuencia está fuera de control. No es que hayamos tocado fondo –¡ojalá!–, sino que hemos entrado a una espiral hacia abajo que puede ser incontenible. ¿Suena alarmista? Créanme, no lo es. VER MÁS…

Bolivia: Policía: fuga sin reforma / José Luis Exeni

Por mucha conminatoria y declarado voluntarismo, la corrupción en la Policía, ay, sigue viviendo.

Regalitos envenenados, como brebaje-mandato, para que se lo tomen a plazo fijo. Hace cuatro años, el entonces flamante Comandante de la Policía Nacional, en acto público, sin sonrojarse, asumió el reto, en 90 días (no semanas, no meses), no-ven-ta-dí-as, de “erradicar el cáncer de la corrupción” en la Policía Boliviana. Antes de cumplirse el plazo, el cáncer en la verde olivo erradicó al comandante. Misiones imposibles, como preludio-fracaso, para que hagamos exigencia de cuentas.

Luego vinieron otros comandantes. Y renovadas promesas de “drástica reforma institucional”. Y agravadas demostraciones de crisis con/sin uniforme. Y más o menos sentidas invocaciones, incluso presidenciales, para hacer algo. Y cambios veloces en el Ministerio de Gobierno… ¿El saldo a la fecha? Inequívoco: por mucha conminatoria, buena fe, declarado voluntarismo, impostergable necesidad, pactos sectoriales, reflectores mediáticos, etcétera, la corrupción en la Policía, ay, sigue viviendo. VER MÁS…

Perú: “Malas noticias”, / Gino Costa

Dos vigilantes de un colegio privado de San Juan de Lurigancho asesinados a sangre fría en la puerta del local. El director de otro centro educativo del mismo distrito asesinado al día siguiente cuando abandonaba su colegio. ¿Los móviles? En el primer caso se trataría de una represalia porque la directora del colegio se negó a pagar cupos a los extorsionadores; en el segundo, es posible que se trate de un ajuste de cuentas familiar. En ambos casos las muertes se atribuyen a jóvenes sicarios. VER MÁS…

 

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