México: Ciudad Juárez: ¿Transitando del abismo a la redención? / Latin America Report N°5425 Feb 2015

Hace tan solo cuatro años, Ciudad Juárez era asediada por miembros de bandas criminales y saboteada por policías corruptos. A pesar del despliegue de miles de soldados y policías federales, la espiral de asesinatos y secuestros estaba sin control. Hoy, Juárez está en vías de recuperación: la inversión pública en programas sociales y reformas institucionales, así como un modelo de participación ciudadana sin precedentes, han contribuido a alejar del abismo a la ciudad que llegó a ser conocida como la “capital mundial del asesinato”. Aún persisten gravísimos problemas. Juárez sigue siendo una indómita ciudad fronteriza con enormes desigualdades, en la que los traficantes y otros criminales no tienen dificultad para encontrar reclutas entre la población mayoritariamente joven, que no cuenta con buenos empleos ni educación. Para sostener los avances logrados, los ciudadanos y los responsables de formular políticas públicas a nivel local deben evaluar los logros y obstáculos, reactivar su alianza, fortalecer las instituciones locales y abordar las desigualdades sociales. VER MÁS…

 

Brasil: O fracasso de um modelo violento e ineficaz de policía / Fernanda Mena

Num quadro de volenncia social e hfalhas institucionais, as polícias brasileiras matam demais, ignoram direitos, prestam servicos deficientes e não tem a confianca dos cidadaos. A reportagem faz um diagnóstco da situação expoe as proposas de reformas, que vão desde mudanças estruturais a melhorias localizadas MAIS…

Guatemala: Víctimas de los extorsionistas

El ataque y las extorsiones que las pandillas dirigen contra diversos sectores en el país tienen en el transporte urbano su mayor impacto, y no solo ocasionan una cauda trágica cada año, sino que el daño colateral es la peor pesadilla para miles de usuarios que diariamente exponen su vida y ven reducidos sus recursos por el sobreprecio que deben pagar a quienes hacen las veces de autobuseros, mientras la cifras fatídicas persisten, ante la impasividad de las autoridades.

Solo en el 2014 se registraron 201 ataques contra unidades del transporte urbano, todos ellos ligados a las incontrolables extorsiones, lo cual dejó un saldo de 88 personas muertas, 56 de las cuales eran pilotos, pero también murieron en forma trágica 20 pasajeros, simplemente por haber abordado una de esas unidades que se han convertido en el blanco de terror de las pandillas, cuyo accionar se concentra en el departamento de Guatemala, donde se reportó el 62 por ciento de los hechos que ocurrieron ese año. VER MÁS…

Honduras: Los desaparecidos no existen en el país más violento del mundo / Daniel Valencia Caravantes

Si Honduras es el país más violento del mundo, ¿cabe pensar que aquí se reportan más desaparecidos que en otros lados por la violencia común, la furia de las pandillas, la ira del narcotráfico, la impunidad de los policías corruptos? Después de preguntar en todas las oficinas del Estado ligadas al tema aflora una conclusión que aflige: en Honduras los desaparecidos no importan ni tan solo para llenar una estadística. En Honduras quienes desaparecen es como si no existieran. VER MÁS…

México: Fracasa Peña en seguridad y respeto al estado de derecho

El influyente diario estadunidense The New York Times aseguró que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha fracasado en su intento de frenar la violencia en México, cuya población –advirtió–, se encuentra “indignada” por el caso de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, el “último ejemplo” del quebranto de la ley y el orden.

En un editorial difundido en su edición de este miércoles con el título “Ley y Orden en México”, el periódico sostiene que “los mexicanos están comprensiblemente indignados con un gobierno que ha fracasado en dar seguridad, respetar el estado de derecho, lograr que los criminales respondan por sus actos y garantizar que haya justicia para las víctimas y sus familias”. VER MÁS…

Colombia: INPEC: ¿síntoma o causa? / Michael Reed Hurtado

Las cárceles están ardiendo; arden desde hace años y a nadie parece importarle. En 2012, antes del brote actual de crisis, las voces de alarma lograron alguna atención de los funcionarios de turno del Ministerio de Justicia. Visitaron algunas prisiones y se espantaron con lo que vieron. Prometieron que la solución estaba a la vuelta de la esquina con la construcción de más cárceles. Cupos y más cupos, esa es la promesa inmarcesible.

Por otro lado, los policías que para esa fecha dirigían el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), trataban de tapar la inmundicia con jabón y trapero, y algo de pintura. Confrontados con el creciente hacinamiento, estos optaron por la negación literal: “no hay hacinamiento” afirmaba el mayor general (r) Gustavo Ricaurte, inventándose una fórmula delirante para medir la sobrepoblación. VER MÁS…

Guatemala: Las lecciones que nos dejó la masacre de Salcajá / Óscar Martínez

Guatemala es la “puerta de oro” de salida de la droga en Centroamérica. Hace poco más de un año, el Estado se enfrentó a la masacre de ocho de sus policías, y el descuartizamiento de otro. Salió en busca de los que masacraron. En esa búsqueda de la dignidad acribillada es posible entender el juego de ajedrez del gran narcotráfico centroamericano. Esto no es una guerra: altos funcionarios como el ministro de Gobernación ni siquiera están seguros de que extraditar a los grandes capos sea útil. Esos sabían jugar el ajedrez y, cuando se van, quedan los cavernícolas.

Aquel jueves 13 de junio de 2013 a nadie le resultó extraño escuchar detonaciones en Salcajá. Ese día los salcajenses habían reventado petardos toda la tarde para celebrar a San Antonio de Padua que, sin ser su patrono, tiene garantizados rezos y cohetes cada 13 de junio en el pequeño municipio agrícola del occidente de Guatemala. La tarde de ese día hubo una boda en la iglesia, justo frente a la alcaldía, justo frente a la plaza central, justo delante de la subestación policial. Los recién casados también detonaron cohetes para celebrar su unión. Por eso a casi nadie le resultó extraño que se escucharan varias detonaciones a las 8:17 de la noche en la primera calle del pueblo, a un lado de la iglesia. La primera de esas detonaciones mató, de un tiro directo en la cabeza, al primer agente de policía, que estaba de descanso tomando el aire en la calle. Faltaban siete policías más. VER MÁS…

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