Hay que salvar la Policía / Editorial El Faro

El pasado 26 de marzo un pelotón del Grupo de Reacción Policial de la PNC entró en una finca de café de San José Villanueva, al sur de San Salvador, y mató a ocho personas. El informe oficial habla de un intenso tiroteo con pandilleros armados con un resultado inevitable de muertes. Sin embargo, abundantes testimonios y documentos recogidos por El Faro apuntan a que la versión oficial es falsa: omite detalles relevantes y manipula los hechos. El relato de sobrevivientes y testigos, junto a las autopsias y decenas de fotografías de los cadáveres, hacen concluir que aquella madrugada la Policía ametralló por la espalda a pandilleros que huían sin disparar, disparó a sospechosos ya rendidos y ejecutó a sangre fría al menos a dos jóvenes que no eran pandilleros.

Hay razones para pensar que no se trata de un caso aislado. Desde enero la estrategia de seguridad del gobierno, que sobre el papel incluye medidas integrales, se basa en promover la confrontación directa y a tiros con las pandillas. En 2015 se registran ya más de 150 enfrentamientos armados entre pandilleros y policías que han terminado en su mayoría con la muerte de uno o varios —en algunos casos cinco, ocho, nueve― sospechosos. El Ejecutivo presume de esos muertos. Ya en abril el presidente de la República se vanagloriaba de que un 30 % de las víctimas de homicidio del mes anterior hubieran muerto por balas de la Policía y el Ejército. VER MÁS…

“Todo nos indica que las autoridades están cometiendo asesinatos extrajudiciales” / Roberto Valencia y Carlos Martínez

El doctor José Miguel Fortín Magaña, exdirector del Instituto de Medicina Legal, reconoce que algunos datos en los que se basó para asegurar que la Tregua entre pandillas era una farsa no eran, necesariamente, “científicos”. Lo intuyó. Sus últimos meses al frente de la institución lo llevan a aventurar otra intuición: hay un patrón en los asesinatos de pandilleros que hacen pensar que la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada realizan ejecuciones extrajudiciales.

El psiquiatra forense José Miguel Fortín Magaña ya no es el director del Instituto de Medicina Legal. Laboró en la institución desde poco después de la firma de los Acuerdos de Paz, y ocupó la dirección desde finales de 2010 hasta el último día de 2015; un lustro extraño, en el que primero le tocó vivir la drástica reducción en las cifras de asesinatos como consecuencia de la Tregua a un promedio de 6 diarios, y luego el posterior repunte brutal –promedio de 18 asesinatos al día en 2015– que ha convertido de nuevo El Salvador en el país más violento del mundo. VER MÁS…

 

Perú: lo bueno, lo malo y lo feo / Gino Costa

El año termina con una fundada sensación de desborde de la violencia, del crimen y de la corrupción institucional.

A continuación, algo de lo bueno, lo malo y lo feo que nos deja el 2015.

Lo bueno. La labor de algunas unidades especializadas, fiscales y policiales, especialmente de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), pilares sobre los que se deberá construir la respuesta para acabar con las mafias de extorsionadores, sicarios, narcotraficantes y delincuentes de todo tipo. A ellas se deben las capturas de los delincuentes más buscados y la desarticulación de importantes organizaciones criminales. VER MÁS…

Perú: Narcoestado a la vista: Estamos a punto de elegir a un “Pablo Escobar” como presidente / Jaime Antezana Rivera

El Perú vive un proceso similar al que vivió Colombia a inicios de la década de los 80. Para darse cuenta basta con leer la crónica de Nahuel Gallotta, “Moravia, el barrio colombiano en el que Pablo Escobar “hizo obra”, publicada por el diario El Clarín, del 3 de octubre de este año, donde señala que “Pablo Escobar llevaba años inaugurando canchas de fútbol y espacios deportivos en comunas humildes. También, siempre en sectores populares, sembraba árboles y hacía donaciones”. (Ver http://www.clarin.com/opinion/Pablo_Escobar-Medellin-Moravia-narcotrafico_0_1442855766.html).

La similitud con lo que está pasando en la actual campaña electoral de nuestro país es más que evidente. Aquí, si bien ningún candidato regala canchas de futbol, espacios deportivos o -lo cual sería un hecho positivo- siembran árboles en las “comunas humildes”, lo que si sucede es que hay candidatos que financian equipos deportivos y hacen “donaciones” (regalos, alimentos y dinero) a los sectores populares o, como lo llaman en Colombia, comunas humildes”. Así se construye una masa poblacional asistida y clientelar.

En su crónica Gallota también menciona un comunicado del Movimiento de Renovación Liberal, que fue pagado en periódicos regionales de Colombia a mediados de 1982 que dice: “Apoyamos la candidatura de Pablo Escobar para la Cámara porque… su amor por los desprotegidos lo hacen merecedor de la envidia de los políticos de coctel. Porque lo apoyan todos los liberales y conservadores del Magdalena Medio, ya que ha sido el Mesías de esta región”. VER MÁS…

Perú: ‘Caracol’ usaba helicópteros militares del Vraem para trasladar droga hacia Lima

La Coca Nostra. Interceptaciones telefónicas a los miembros de la organización de narcotraficantes del capo chalaco también revelan la infiltración del aeropuerto Jorge Chávez y de los terminales portuarios del Callao para exportar cocaína.
Una de las razones por las que el juez Richard Concepción Carhuancho ordenó la captura internacional del capo del narcotráfico Gerson Gálvez Calle, “Caracol”, fue porque el mafioso chalaco se ha convertido en el principal exportador de cocaína desde el Perú.

El fiscal que solicitó la búsqueda mundial de “Caracol”, Víctor Luna Castillo, fundamentó el requerimiento ante el juez Richard Concepción basándose en escuchas telefónicas aplicadas a miembros de la organización criminal de Gerson Gálvez. En los diálogos interceptados por los agentes antidrogas que operan el sistema de escucha electrónica “Constelación”, los narcotraficantes se refieren claramente a los traslados de cocaína del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) hacia Lima mediante helicópteros militares que cumplen funciones en la zona de emergencia. VER  MÁS…

 

México: Con Peña Nieto, ‘El Chapo’ y Jalisco Nueva Generación dominan el negocio de la droga (II) / Animal Político

A la mitad del sexenio, estas dos organizaciones comparten la hegemonía en el país pero existen otras siete con operaciones que aún tienen capacidad suficiente para acosar a la ciudadana.

Los tres años que lleva Enrique Peña Nieto en la presidencia han sido suficientes para que el Cártel de Jalisco Nueva Generación, surgido apenas en 2011, se haya vuelto una de las organizaciones más poderosas del país hasta equipararse al Cártel de Sinaloa, que históricamente ha dominado el negocio de la droga.

Presente en al menos nueve entidades (el mismo número de estados que el Cártel de Sinaloa), Jalisco Nueva Generación —comandado por Nemesio Oseguera ‘El Mencho’— es, junto con la organización de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el cártel que domina hoy el negocio de la droga.

Información de la Procuraduría General de la República, obtenida por NarcoData a través de la Ley General de Acceso a la Información, muestran que en el tercer año de la administración de Peña Nieto de las nueve 03_ND_04organizaciones con operaciones en México, el Cártel de Sinaloa y el de Jalisco son las que más han crecido. VER MÁS…

El Salvador: La Policía masacró en la finca San Blas / Roberto Valencia, Óscar Martínez y Daniel Valencia Caravantes

La Policía afirmó que durante la madrugada del 26 de marzo sus agentes fueron atacados en una finca de San José Villanueva, y que en el “intercambio de disparos” murieron “ocho sujetos miembros de una estructura criminal”. Esa historia es falsa y los hechos reconstruidos por El Faro revelan indicios de ejecuciones sumarias y montajes en la escena de los homicidios.

Cuando los policías golpearon la puerta de su cuarto había ya siete cadáveres regados en el casco de la finca San Blas. Consuelo, la madre de Dennis, estaba sentada junto a la champa de abajo, a unos 15 metros, rodeada por policías encapuchados y sin poder ver lo que ocurría con su hijo, pero lo escuchaba. Consuelo dijo a los policías que la única persona viva arriba era su hijo.

Las ráfagas habían cesado. Los policías gritaban frente a la puerta colorada del cuarto de Dennis. Él hablaba por teléfono con su tío Chus, el mandador de la finca: “¿Qué hago?”, pidió. Chus le preguntó si eran pandilleros o policías. Dennis contestó que policías, que los había escuchado cuando sacaron de la champa a su mamá, a su padrastro y a sus hermanos pequeños. Chus se envalentonó: “Si es la Policía, no tengás miedo; la Policía te va a respetar. Cuando te digan que abrás la puerta, abrila y tirate al suelo”. VER MÁS…

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