El Salvador: Un modelo de prevención de la violencia / Ricardo Antonio Ibarra Manzanares

El modelo de Prevención Social de la Violencia, ejecutado por el padre Pepe Morataya, quien ha venido dirigiendo el Polígono Industrial de Don Bosco, ha demostrado ser un gran impulsor de la transformación de los niños y jóvenes de las zonas de alto riesgo que se encuentran sometidas a la influencia de la delincuencia.

El padre Pepe está demostrando a la comunidad internacional que sí es posible transformar a la sociedad salvadoreña, con verdaderos programas encaminados a desarrollar las habilidades de los jóvenes, lo cual se ha podido comprobar con la conformación de la Orquesta Sinfónica Juvenil integrada por más de 150 jóvenes salvadoreños de bajos recursos económicos, que han trascendido las fronteras patrias y como muestra en este caso me refiero a la exitosa presentación artística de estos jóvenes en la ciudad de Washington, Estados Unidos, en donde supieron deleitar a un público selecto con diferentes obras musicales, entre ellas las bellas notas de nuestro Himno Nacional y El Carbonero que despertó la nostalgia de nuestros connacionales que viven en aquella gran nación. VER MÁS…

El Salvador: Eugenio Chicas: mayoría de víctimas de homicidio son pandilleros

El funcionario reiteró que el gobierno no está dispuesto a negociar con las pandillas y aseguró que continuarán la implementación de los planes de seguridad.

El secretario de Comunicaciones de la Presidencia de la República, Eugenio Chicas, dijo esta mañana que el gobierno está consciente del incremento en el número de asesinatos en el país; sin embargo, aseguró que se trata de una coyuntura y que las principales víctimas son miembros de pandillas.

“El número de muertos que siguen habiendo, principalmente, son pandillas. Son pandilleros los que están resultando muertos, producto del enfrentamiento en la disputa de su territorios”, manifestó Chicas.

El secretario reiteró que el gobierno no está dispuesto a dialogar o establecer una tregua con las pandillas para reducir el índice de delincuencia, sino que aseguró que el Estado continuará con los planes de seguridad que han diseñados para resolver el problema de la violencia. VER MÁS…

América Latina: Enfoques situacionales de la delincuencia y la violencia / Adam Blackwell

Si bien el apoyo a la democracia como sistema de gobierno sigue ocupando un lugar importante en las Américas, la creciente inseguridad causada por la delincuencia y la violencia ha llevado a la reducción de la legitimidad democrática, a la suspensión de los derechos y libertades democráticos y al menoscabo de los ideales democráticos (Casas- Zamora, 2010) (LAPOP, 2014, pág. 193-194). Esta amenaza para las instituciones democráticas, en su conjunto, es paralela a una de las principales tendencias identificadas por el Foro Económico Mundial (FEM) para 2015, a saber, el debilitamiento de la democracia representativa (Foro Económico Mundial, 2014). La confianza de la ciudadanía también se ha reducido puesto que una acentuada percepción de inseguridad ha venido acompañada de un menor grado de confianza en los Gobiernos (LAPOP, 2014, pág. 162). Estas cuestiones son aún más fundamentales puesto que, al acercarse el final de la “guerra a las drogas” en el ámbito mundial (Informe de la OEA “El problema de las drogas en las Américas”), ahora necesitamos examinar la guerra contra la delincuencia, su acompañante a menudo relegada al olvido. En particular, se necesita adoptar un enfoque preventivo más ético y holístico en lugar de tener la represión y la reacción como opción predeterminada. Seguir leyendo

El Salvador: Gobierno dobla su apuesta contra las pandillas / Carlos Martínez / Sergio Arauz

El gobierno ha decidido mantenerse en su estrategia de mano dura contra las pandillas: involucramiento de batallones élite del ejército; nuevos episodios en los grupos enteros de pandilleros mueren en supuestos enfrentamientos con autoridades; traslados masivos de las cúpulas de estas estructuras y un posible as bajo la manga: extradiciones.

El gobierno de El Salvador intensificó la semana pasada su estrategia de desgaste y de confrontación directa con las pandillas, realizando un agresivo traslado de líderes pandilleros que estaban en penales comunes a la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca. Además, el presidente Salvador Sánchez Cerén anunció un mayor involucramiento de las Fuerzas Armadas en el combate de estos grupos criminales.

Los traslados a Zacatraz

Durante la madrugada del jueves 16 de abril, 31 líderes pandilleros de la MS-13 y de las dos facciones del Barrio 18 fueron trasladados al temido sector 6 de la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca, conocida popularmente como Zacatraz. Se trata de un pabellón de celdas especiales diseñadas para incomunicar absolutamente a los reos, que viven bajo un riguroso régimen de encierro y aislamiento. VER MÁS…

México: Orden urbano frena a pandillas: Murillo; exige facultades para fiscalizar permisos

La lucha por los espacios públicos afecta la paz, dijo el titular de la Sedatu; propone supervisión federal a los ayuntamientos

Jesús Murillo Karam, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, advirtió ayer la necesidad de controlar los permisos de desarrollo urbano para evitar efectos negativos en la seguridad.

Ante los integrantes de la Comisión de Vivienda en el Senado, expuso que es necesario planear el desarrollo urbano del país, pues se observa que la pugna de grupos sociales por los espacios públicos se convierte en una lucha de pandillas que afecta a la paz.

“No estoy en contra de que sean los municipios quienes autoricen (construcciones de fraccionamientos), pero debe haber supervisión y la supervisión debe estar basada en aquello que le competa al estado y aquello que es competencia de la Federación. VER MÁS…

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. VER MÁS…

El Salvador: El repunte constante de la violencia tiene que ser el primer desafío que hay que encarar a fondo y con todo / Editorial La Prensa Gráfica

De seguir las cosas como están, pasaremos muy pronto al escenario más deplorable: aquel en que la ley vigente sea sustituida totalmente por la ley de la selva.

Hay datos de la realidad que son verdaderamente escalofriantes, porque indican sin ningún género de duda que el accionar criminal está fuera de control en el ambiente y golpea cada vez con más fuerza la normalidad tanto de la vida ciudadana como del desempeño institucional. Cuando comprobamos que marzo recién pasado fue el mes más violento de los últimos años, con 481 homicidios consumados, ya no es posible dejar estar las cosas como están. Si además se constata que en 2014 hubo más de 1,800 desapariciones de personas, la alarma se dispara de nuevo. Y a esto hay que agregar, para que el panorama se vuelva aún más desolador e inconcebible, que en lo que va de 2015 las muertes violentas de agentes de la PNC suman ya hasta ayer 19 víctimas, lo cual incrementa notablemente las cifras respectivas de 2014. Estos son números gruesos: el fenómeno tiene aristas y detalles muy particularizados, según sean los
delitos y las zonas de incidencia de la criminalidad. VER MÁS…

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