Estados Unidos: La pandilla Mara Salvatrucha aterroriza suburbio de Nueva York

Inseguridad. Brentwood es un poblado a 70 km del centro de Nueva York y de Los Hamptons, donde veranean famosos y multimillonarios. Aquí, hay silencio y temor ante la violencia.

Son pocos los que se animan a hablar de la MS-13 en Brentwood, un pueblo de casas de madera con pequeños jardines al frente que parece un refugio de paz frente al frenesí de Manhattan, pero donde reina el miedo a la sanguinaria pandilla hispana. Este pueblo de clase media está en Long Island, a solo 70 km del centro de NuevaYork. Casi 70% de sus 60.000 habitantes son hispanos, la mayoría centroamericanos.

Dos carteles policiales clavados a un árbol en la esquina del liceo no dejan olvidar. Son las fotos de compañeras asesinadas hace nueve meses a machetazos y golpes de bates de béisbol en plena calle: Nisa Mickens y Kayla Cuevas. VER MÁS…

CentAm Gangs Selling Drug Trafficking Services on Dark Web: UN Official / Parker Asmann

A UN official stated that Central American gangs are strengthening their ties with transnational drug trafficking groups, in some cases using the dark web, raising questions about the potentially evolving role of Central American gangs in the transnational drug trade.

Amado Philip de Andrés, the representative of the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) in Central America and the Caribbean, warned that Central American gangs are playing an increasingly active role in trafficking cocaine and laundering money, in part through the use of the dark web, EFE reported.
Through postings on the dark web, an encrypted and anonymous part of the internet, Central American gangs offer their services and are contracted to transport illicit shipments for drug trafficking groups, according to de Andrés.
For payment, the gangs allegedly receive a fixed rate instead of a percentage of the value of the drugs being transported. Payments are reportedly made in Bitcoin, a decentralised digital currency that offers users anonymity.
De Andrés linked the development of ties between transnational groups and Central America’s gangs to Colombia’s booming production of cocaine.
“When you have between 200 and 350 additional tons of cocaine of great purity, of more than 70 percent, a greater confluence exists between maras, gangs and the drug traffickers’ intermediaries,” he said. SEE MORE…

El Salvador: Barrio 18 Sureños retoma propuesta de MS-13 y ofrece discutir fin de extorsiones y localizar desaparecidos / Carlos Martínez

Una de las facciones del Barrio 18 plantea no solo la disposición a discutir su desarticulación, sino también a terminar con las extorsiones y a ubicar los cadáveres de las personas desaparecidas por esa organización criminal. Sugiere crear una instancia mediadora que podría incluir a Naciones Unidas y la Iglesia Católica. Y mientras diversos actores expresan anuencia al diálogo, el FMLN y el gobierno cierran las puertas a esa posibilidad.
Consultado por El Faro sobre el ofrecimiento de la Mara Salvatrucha-13, el vocero de la presidencia, Eugenio Chicas, tuvo la semana pasada una primera reacción cautelosa, asegurando que no había tenido ocasión de consultar la opinión del presidente Salvador Sánchez Cerén y que era un tema “complejo” al que había que “darle taller”. Una semana después, Chicas fue rotundo al descartar cualquier posibilidad de encuentro con las pandillas: “Somos claros y firmes: no hay diálogo, no hay conversaciones, no hay posibilidad de ningún tipo de acuerdo que abra esa ruta”, dijo. VER MÁS…

El Salvador: La mafia de pobres que desangra / Óscar Martínez, Efren Lemus, Carlos Martínez y Deborah Sontag

Las pandillas no han necesitado convertirse en estructuras criminales sofisticadas para doblegar al país. Cálculos basados en cifras oficiales llevan a concluir que los millones que acumulan esas organizaciones en su actividad criminal no alcanzan ni para que coman todos sus miembros.

Una noche sofocante a finales de julio, las autoridades salvadoreñas lanzaron su primer ataque contra lo que llamaron la cúpula financiera de la Mara Salvatrucha o MS-13, la más grande de las implacables pandillas que han convertido a El Salvador en la capital mundial del homicidio.

Hasta ese momento, la Policía Nacional Civil había seguido una rutina casi coreografiada, una y otra vez, en su esfuerzo por neutralizar la actividad de las pandillas. En medio de la noche, a menudo acompañados por cámaras de televisión, los policías derribaban puertas de viviendas destartaladas en comunidades marginales y después exhibían a un puñado de hombres tatuados y semidesnudos etiquetados como extorsionadores. VER MAS…

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…

 

El Salvador: Dos mil cadáveres en tres meses / Roberto Valencia

Las cifras de homicidios siguen batiendo récords en El Salvador. Aunque en 2015 el país se convirtió en el más violento del mundo con una tasa de 103 homicidios por cada 100,000 habitantes, los números del primer trimestre de 2016 son un 78% más altos que los que se tuvieron en idéntico período del año anterior. Marzo cerró con 603 homicidios, 19 cada día.

Marzo de 2016 cerró con más de 600 salvadoreños asesinados, el tercer mes consecutivo que se supera un número que hace un año parecía inalcanzable, y que ahora se ha convertido en la tarjeta de presentación de El Salvador ante el mundo. Son 603 homicidios, según el balance preliminar de la Policía Nacional Civil (PNC), que suponen un promedio de 19 asesinatos diarios.. VER MÁS…

 

Vocero de pandillas: “Todos los partidos han buscado acercamientos con nosotros” / Carlos Martínez

Un vocero de pandillas conversó con El Faro. Asegura que sus estructuras siguen abiertas a dialogar con el gobierno y que no entiende el escándalo que se generó luego de que se supiera que el diputado de ARENA, Ernesto Muyshondt, había tenido entendimientos con ellos. Este es un debate con un líder pandillero sobre la posibilidad de que sus estructuras se inserten en la vida legal del país.

El martes 29 de marzo, justo una hora después de que el gobierno anunciara su primer paquete de medidas extraordinarias para combatir la crisis de violencia que vive El Salvador, las pandillas convocaron a su propia conferencia de prensa.

Los pandilleros habían llamado a dos televisoras nacionales, a un medio internacional y a El Faro para convocarlos a un recinto ubicado entre dos de las principales calles de la capital y cuya dirección exacta se acordó no publicar.

El Faro fue el último en llegar. Mientras los periodistas de televisión aguardaban el inicio de la conferencia dentro de un cuarto del lugar, los pandilleros departían afuera: compartían cigarrillos, bromeaban y le giraban indicaciones por teléfono al miembro de la Mara Salvatrucha que no conseguía dar con el lugar. Viéndolos costaría creer que las estructuras a las que pertenecen están peleadas a muerte: se trata de las dos facciones del Barrio 18: Sureños y Revolucionarios. VER MÁS…