El Salvador: La mafia de pobres que desangra / Óscar Martínez, Efren Lemus, Carlos Martínez y Deborah Sontag

Las pandillas no han necesitado convertirse en estructuras criminales sofisticadas para doblegar al país. Cálculos basados en cifras oficiales llevan a concluir que los millones que acumulan esas organizaciones en su actividad criminal no alcanzan ni para que coman todos sus miembros.

Una noche sofocante a finales de julio, las autoridades salvadoreñas lanzaron su primer ataque contra lo que llamaron la cúpula financiera de la Mara Salvatrucha o MS-13, la más grande de las implacables pandillas que han convertido a El Salvador en la capital mundial del homicidio.

Hasta ese momento, la Policía Nacional Civil había seguido una rutina casi coreografiada, una y otra vez, en su esfuerzo por neutralizar la actividad de las pandillas. En medio de la noche, a menudo acompañados por cámaras de televisión, los policías derribaban puertas de viviendas destartaladas en comunidades marginales y después exhibían a un puñado de hombres tatuados y semidesnudos etiquetados como extorsionadores. VER MAS…

México: La evolución del Cártel Jalisco Nueva Generación: de la extinción al dominio global

En menos de una década esta organización criminal ha desplazado a los cárteles tradicionales y ha ampliado su zona de operación hasta Asia y Oceanía

En menos de una década el Cártel Jalisco Nueva Generación se ha convertido en una de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas más prolíficas y violentas del mundo. De un reducido grupo de desertores del ahora extinto Cártel del Milenio evolucionó hasta conformar una vasta red criminal cuyos nexos se extienden a toda América, así como a Europa y Asia.

La clave de su rápida incursión ha sido la presencia estratégica de operadores en la frontera suroeste de los Estados Unidos, colindante con Tijuana, y en la frontera noroeste, colindante con Vancouver, Canadá. Aunado a ello, tiene control en zonas de los océanos Atlántico y Pacífico. VER MÁS…

¿Por qué tener un Índice Delictivo Metropolitano? / Rodrigo Elizarrarás

¿Por qué no tenemos o no queremos un índice delictivo a nivel metropolitano en México? ¿Acaso no queremos comparar por el potencial problema político que implica?

Ya sé, quizá debiera estar escribiendo sobre la fallida visita de Trump a México y sus consecuencias –incluyendo la salida de Videgaray–, pero lo cierto es que no voy a abonar nada nuevo a la discusión de lo-ya-mil-veces-repetido. Quizá por eso mejor me dedico a mis temas y tratamos de reposicionar en la agenda problemas que han dejado de tener interés en la agenda de seguridad.

En México, poco más de 70 millones de personas viven en las principales ciudades, esto representa el 63 por ciento de la población si consideramos exclusivamente a las 72 principales zonas metropolitanas[1]. Si nos enfocamos en estas zonas urbanas, durante el 2015 se cometieron más de 84 mil delitos de alto impacto; esto es, el 84.2 % del total de homicidios dolosos, secuestros, extorsiones, robo con violencia de vehículo, casa habitación y negocios cometidos en todo el país. Es decir, la gran mayoría de estos delitos. VER MÁS…

Homicidios en México: estas son las 50 ciudades con mayor y menor número de asesinatos

Colima y Guerrero concentran siete de las ciudades mexicanas con las tasas más altas de homicidio; en contraste Nayarit e Hidalgo tienen a 4 de las 5 ciudades con el menor índice de asesinatos.

Tecoman, Manzanillo y Acapulco son las tres ciudades mexicanas con más de cien mil habitantes con la tasa más alta de homicidios en el país. El nivel de violencia en 2016 en esos municipios es tal que, en promedio, una de cada mil personas ha sido asesinada.

A nivel nacional la tasa de homicidios dolosos al concluir el 2016 será de 15 casos aproximadamente; en estas tres ciudades la tasa supera los 100 asesinatos. VER MÁS…

El Salvador: Policía: vivimos con psicosis por la violencia / Dora Estela reyes

Desde 2014 a lo que va del presente año han muerto violentamente 129 policías, según fuentes oficiales

“No ando tranquilo, vivo preso en mi propia casa, tengo años de no salir a un parque o a una playa”, expresó con tristeza el agente policial, Marvin Reyes, quien aseguró que los constantes ataques a policías por parte de estructuras pandilleriles es causa de que agentes vivan con psicosis y estrés.

Reyes es policía desde 1996, desde hace 20 años brinda seguridad a la ciudadanía y siempre ha realizado sus funciones “con el mayor de los gustos”, sin embargo, asegura que ante la vorágine delincuencial que se vive en el país y que en 2015 cobró la vida de 64 agentes se ha vuelto una persona intranquila y temerosa de que cualquier día pueda arrebatársele la vida.

“Al único lugar donde salgo es al supermercado a comprar las cosas de la casa, nosotros no salimos, no podemos tener una vida social porque los criminales aprovechan esos espacios en los que estamos más vulnerables y andamos con la familia”, explicó el agente en una entrevista exclusiva para Diario ContraPunto. VER  MÁS…

Honduras Prisons Put Inmates at Risk, Fuel Gang Violence: OAS / Mimi Yagoub

A recent report highlighted critical problems within Honduras’ prisons, where the prevalence of gang violence and deplorable conditions suggest that the penal system does nothing to rehabilitate offenders.
Following a visit to the country in December 2014, the Inter-American Commission on Human Rights (IACHR) of the Organization of American States (OAS) found that detainees often exert more power than the prison staff. The IACHR also found cases of men and women sharing cellblocks and military weapons used in riots.
The ensuing report, entitled “Situation of Human Rights in Honduras,” (pdf) draws attention to the dire shortcomings and ill-advised initiatives of Honduras’ prison system. SEE MORE…

El Salvador: Pandillas caminan hacia un frente común ante medidas extraordinarias / Carlos Martínez

Representantes de las tres pandillas han conseguido mantenerse en constante comunicación para alcanzar acuerdos prescindiendo de un mediador. En la actualidad mantienen en vigencia un acuerdo de “respeto de territorios y no agresión”. Parte de las decisiones conducen a librar una guerra política conjunta en contra del gobierno.

Reunión ocurrida en 2012 entre pandilleros de la MS-13 y del Barrio 18 en el marco de la Tregua.
Las tres principales pandillas de El Salvador han dado un paso hacia la creación de un frente común que incluye el nacimiento de un comité coordinador y de un pacto de no agresión entre ellas, en el que prohíben a sus integrantes invadir el territorio de las otras pandillas y realizar “misiones” de asesinato contra miembros rivales.

La Mara Salvatrucha y las dos facciones -Sureños y Revolucionarios- de la pandilla 18 han conseguido mantener durante más de cinco años espacios en los que sus representantes se reúnen de forma sistemática y toman decisiones conjuntas. Este ejercicio se estrenó en febrero de 2012, cuando el gobierno de Mauricio Funes gestionó un acuerdo entre pandillas que se conoció como la Tregua. Sin embargo, en abril pasado, justo tras la aprobación de una serie de medidas extraordinarias de represión aprobadas por la Asamblea Legislativa, lograron crear un organismo de coordinación y acordaron frenar los asesinatos de pandilleros rivales. VER MÁS…