Homicides in Guatemala: Conclusions and Recommendations / Steven Dudley

In this study, we have tried to go beyond olfato. However, we too have run into extreme limitations and have had to rely on subjective measures, albeit slightly more consistent ones. And we do believe our work looking through each case gets us closer to understanding the dynamics of violence in Chiquimula and Zona 18, results that are the beginning of what we hope will be a slightly more analytic process in discerning these dynamics. SEE MORE…

 Guatemala: Homicides. Analyzing the Data / Steven Dudley

In the last decade, homicides in Guatemala have obeyed a fairly steady pattern. Guatemala City and some of its surrounding municipalities have the greatest sheer number of homicides. Other states, particularly along the eastern border have the highest homicide rates. Among these are the departments of Escuintla, Zacapa, and Chiquimula. The northern department of Petén, which encompasses nearly a third of the country’s land mass, also routinely has some of the highest homicide rates.[1]

There are multiple explanations for this distribution of homicides, but therhttp://www.insightcrime.org/investigations/homicides-in-guatemala-analyzing-the-datae is no consensus and few systematic studies to back these theories. The first theory is that drug trafficking is at the heart of the violence in these areas. An oft-cited World Bank study on violence in Central America[2] quotes an unpublished paper by Cuevas and Demombynes.[3]The researchers used an econometric model of crime levels based on drug seizures, demographic factors that contribute to violence (large population of youth and single-mother households), a classification of areas based on whether they were conflict zones during the civil wars, and socioeconomic data. They found that drug trafficking was by far the most important of these indicators. SEE MORE…

El Salvador: El Cártel de Texis y los políticos / Efren Lemus

El Cártel de Texis es una organización de narcotráfico que operaba en el occidente del país, cuyos líderes tenían una decena de empresas, inmuebles y que siempre buscaban acercarse a los políticos. José Adán Salazar Umaña, conocido como Chepe Diablo, por ejemplo, creó una empresa con el vicepresidente de la República Óscar Ortiz, del FMLN. Otro socio de Chepe Diablo, era Marcos Francisco Salazar, diputado suplente por el partido Arena. Chepe Diablo no fue el único líder del Cártel de Texis que se acercó a los políticos. Una fuente relacionada con la investigación del Cártel de Texis, entregó a El Faro unas fotografías decomisadas el 21 de julio de 2013, durante el operativo de captura contra Roberto “El Burro” Herrera, otro líder del cártel. En las fotografías aparece el expresidente de la República Mauricio Funes con el Burro Herrera, ahora condenado a 51 años de prisión por narcotráfico y robo de vehículos. En otra de las imágenes, Funes aparece retratado con el exdiputado Horacio Ríos, también miembro del Cártel de Texis, prófugo, acusado en un tribunal capitalino de formar parte de una red internacional de tráfico de cocaína. VER MÁS…

El Salvador: El Coronel Bercián no tiene quien lo atrape (I)  / Efren Lemus

Asmel Arturo Bercián Rivera, alias “Coronel Bercián”, es un hombre escurridizo. Procesado en El Salvador y Guatemala por tráfico de cocaína, ha sido vinculado al narcotráfico por funcionarios policiales de gobiernos de Arena y FMLN y es padre de uno de los pandilleros sancionados por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Aunque durante tres décadas el Estado salvadoreño ha mantenido en la mira al Coronel Bercián, este sigue libre.
El domingo 14 de agosto de 1991, el detective se enfundó el uniforme negro, preparó la pistola Beretta y leyó un documento con la etiqueta de “confidencial”. A las 7 de la mañana había llegado a la oficina antidrogas del puesto fronterizo de La Hachadura un mensaje que ordenaba ponerse en guardia a los custodios del paso entre El Salvador y Guatemala: “Los individuos (…) son traficantes de cocaína y en horas del mediodía de hoy ingresarán al país, a bordo de vehículos que utilizan para el tráfico de dicha droga”, les advertía la oficina central, en San Salvador.
La información detallaba que al grupo de narcotraficantes lo dirigía Asmel Arturo Bercián Rivera, un hombre originario de San Miguel, de oficio agricultor, entonces de 39 años de edad, a quien apodaban “El Coronel Bercián” o “El Tiburón”. Ni en los registros de la Fuerza Armada, ni en el Registro de las Personas Naturales consta que Asmel Arturo Bercián Rivera haya prestado servicio militar. La información en poder de la Unidad Ejecutiva Antidrogas (UEA), dependencia de la hoy desaparecida Policía Nacional, decía que al Coronel Bercián lo acompañaban tres hombres. Cuando cruzó la frontera lo acompañaban cuatro. VER MÁS…

Brasil: ¿Qué pasa en las cárceles? Guerra de narcos para controlar la cocaína de Perú

La última matanza es otro capítulo de la guerra en las prisiones para controlar la venta de cocaína producida en Perú, la más rentable en los mercados. Una guerra que “puede llegar a las calles”

El sangriento motín que ha acabado con la vida de 60 presos en el complejo penitenciario Anísio Jobim de Manaos ha dejado horrorizado a Brasil. Cuerpos carbonizados, decapitados, descuartizados… ha sido literalmente un baño de sangre, a juzgar por las durísimas imágenes publicadas por la prensa nacional. “Nunca he visto nada parecido en mi vida. Aquellos cuerpos y la sangre siguen nítidos en mi cabeza. Todavía estoy en ‘shock”, ha afirmado Luis Carlos Valois, el juez del Tribunal Penal de Manaos que visitó la cárcel después de la matanza.

Es la segunda peor masacre penitenciaria de Brasil, solo superada por el episodio de Carandiru, ocurrido en 1992 en São Paulo y en el que murieron 111 presos. Detrás de estas imágenes estremecedoras hay una guerra entre facciones rivales del narcotráfico. VER MÁS…

El Salvador: La mafia de pobres que desangra / Óscar Martínez, Efren Lemus, Carlos Martínez y Deborah Sontag

Las pandillas no han necesitado convertirse en estructuras criminales sofisticadas para doblegar al país. Cálculos basados en cifras oficiales llevan a concluir que los millones que acumulan esas organizaciones en su actividad criminal no alcanzan ni para que coman todos sus miembros.

Una noche sofocante a finales de julio, las autoridades salvadoreñas lanzaron su primer ataque contra lo que llamaron la cúpula financiera de la Mara Salvatrucha o MS-13, la más grande de las implacables pandillas que han convertido a El Salvador en la capital mundial del homicidio.

Hasta ese momento, la Policía Nacional Civil había seguido una rutina casi coreografiada, una y otra vez, en su esfuerzo por neutralizar la actividad de las pandillas. En medio de la noche, a menudo acompañados por cámaras de televisión, los policías derribaban puertas de viviendas destartaladas en comunidades marginales y después exhibían a un puñado de hombres tatuados y semidesnudos etiquetados como extorsionadores. VER MAS…

México: La evolución del Cártel Jalisco Nueva Generación: de la extinción al dominio global

En menos de una década esta organización criminal ha desplazado a los cárteles tradicionales y ha ampliado su zona de operación hasta Asia y Oceanía

En menos de una década el Cártel Jalisco Nueva Generación se ha convertido en una de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas más prolíficas y violentas del mundo. De un reducido grupo de desertores del ahora extinto Cártel del Milenio evolucionó hasta conformar una vasta red criminal cuyos nexos se extienden a toda América, así como a Europa y Asia.

La clave de su rápida incursión ha sido la presencia estratégica de operadores en la frontera suroeste de los Estados Unidos, colindante con Tijuana, y en la frontera noroeste, colindante con Vancouver, Canadá. Aunado a ello, tiene control en zonas de los océanos Atlántico y Pacífico. VER MÁS…