Colombia: Oriente en la mira del crimen / Editorial El Colombiano

Los robos en fincas, establecimientos y vías obligan a que se extremen las medidas de seguridad en un área clave para viajeros y turistas. Lo que pase allí golpea la imagen de Antioquia y Medellín.

El aumento de los casos de robos en fincas, áreas comerciales y vías del Oriente cercano de Medellín y Antioquia suscita la preocupación ciudadana de esta importante subregión del departamento, en donde funcionan centros de actividad social tan claves como el Aeropuerto José María Córdova. VER MÁS…

Colombia: Cárcel de mujeres / Michael Reed Hurtado

Las cárceles arden y (casi) todos piensan en los (hombres) presos. Las mujeres (presas) son olvidadas, no consideradas o subsumidas como otros presos más -diferentes, menores y sin reconocimiento particular-.

Las mujeres experimentan el encierro institucional de manera muy distinta a los hombres. La discriminación en contra de ellas durante y después de la privación de la libertad es aguda; y su sufrimiento, tras las rejas, merece consideración especial.

La mujer presa suele ser aislada y olvidada por el mundo exterior. En un conmovedor artículo, “Desde el silencio, historias de mujeres en la prisión”, Sara Makowski Muchnik (1999) capta ese abandono. “El olvido desempeña un doble juego: por un lado, las mujeres presas se convierten en ausencias al ser olvidadas por la familia y por las personas cercanas; por otro lado, aprenden ellas mismas a olvidar a los otros y al mundo exterior para poder reconstruir algo diferente”. La cárcel tiene un efecto devastador sobre la relación de las mujeres con su núcleo familiar. Además, la prisión las marca con un estigma que tiene repercusiones mucho después de su liberación.VER MÁS…

Colombia: Medellín, menos homicidios / Editorial El Colombiano

Una confluencia de factores sigue bajando las tasas de homicidios de la ciudad. Una noticia que sirve para que el optimismo vaya de la mano de la consistencia y la persistencia en la seguridad.

Hay que alegrarse: la última estadística sobre los homicidios en Medellín confirma que en los comparativos entre 2014 y 2015 se cometieron 99 asesinatos menos. O si se quiere, se salvó ese número de vidas, lo cual equivale a una reducción del 42 por ciento en este indicador que es esencial para refrendar el éxito de buena parte de las políticas de seguridad urbana.

Que hay matices, que hay críticas, que hay lunares, que hay otros indicadores de criminalidad que no son de tan buen augurio, es posible. Pero hay una realidad objetiva incontrovertible, de orden numérico y de orden circunstancial, que refleja la disminución cierta de los homicidios. Siempre hemos ido al fondo, al sustrato de las interpretaciones de estos indicadores, para llamar la atención e invitar a las autoridades locales a que no bajen la guardia y a que no crean que ya todo está hecho en materia de seguridad urbana. Y hemos sido especialmente críticos en no vender la idea de que una Medellín con menos homicidios es una ciudad controlada, sin fenómenos de violencia, totalmente recuperada de las patologías criminales que la han afectado por décadas. VER MÁS…

Colombia: Medellín: drogas, calles y crimen / Carlos Alberto Giraldo Monsalve

La muerte de un menor de 10 años en una favela de Río de Janeiro, alcanzado por una bala policial, sirvió de alarma hace diez días para cuestionar el modelo de seguridad de aquella ciudad, que está a 16 meses de celebrar los Juegos Olímpicos 2016.

En las barriadas de las laderas cariocas, donde habitan unas 350.000 personas, fueron insertadas desde 2008 las Unidades de Policía Pacificadora (UPP). Una mezcla de comandos de gran operatividad y choque que, tras desalojar a los expendedores y casas de vicio, pasaban a convertirse en una fuerza amiga y cercana a las comunidades.

Pero ahora revive la polémica sobre su eficacia porque la violencia de los choques entre la policía y los narcotraficantes barriales se reactivó. Un análisis del periódico El País observa que la gente un día sufre las balas oficiales y al siguiente el plomo de los criminales. Las hostilidades son el pan de cada día. VER MÁS…

Colombia: Bandas criminales son el mayor desafío en Cúcuta / María Victoria Correa

La Alcaldía asegura que se han invertido cerca de 17.000 millones de pesos en la seguridad de la ciudad fronteriza. Hay 31 patrullas nuevas. FOTO julio cesar herrera, enviado especial

Con los desafíos de desarticular las bandas criminales que se compiten el control de las trochas del contrabando y del narcotráfico y con la tarea de disminuir el hurto de motos; asumió hace dos meses el coronel Jaime Alberto Barrera, como comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta. Asegura hoy que los índices de criminalidad han disminuido y que están trabajando con la guardia venezolana en estrategias contra la delincuencia.

En razón de esto, entregó detalles de la que calificó la más grane operación de este año contra las bandas criminales que delinquen en la zona de frontera, especialmente contra el “clan Úsuga”, en la que fueron capturados 18 de sus presuntos integrantes, entre ellos alias “Roca” quien sería su cabecilla. VER MÁS…

Colombia: Secuestro exprés, la otra forma de cobrar vacunas / Rodrigo Martínez Arango y José Fernando Loaiza Bran

A una nueva modalidad de delincuencia común, consistente en presionar el pago inmediato de vacunas, atribuyeron expertos los casos de tres personas que han sido secuestradas este año en Medellín.

La estrategia de los delincuentes, agregan, es respuesta a los operativos antiextorsión que lideran las autoridades.Dos de los plagios se resolvieron el 20 de enero en el corregimiento Altavista, donde el Gaula del Ejército rescató a una mujer policía y a una ama de casa que le iba a arrendar un apartamento. Ambas estaban en poder de la banda “los Pájaros” que exigía al padre de la uniformada 30 millones de pesos por dejarlas en libertad. VER MÁS…

Colombia: Policía rural con el sello Farc / Juan David Ramírez Correa

Coincido completamente con Jorge Giraldo, columnista de este mismo diario: A Juan Manuel Santos le dio por soltar frases bombas así como asá, que terminan abriendo espacios para la preocupación y la incertidumbre, especialmente en lo que tiene que ver con el proceso de paz que se desarrolla en La Habana.

La semana pasada, el personaje en cuestión dijo que valdría la pena considerar que los guerrilleros de las Farc, luego de que se desmovilicen, hagan parte de la Policía Nacional o si es del caso, crear una policía rural.

Me quedé frío con la propuesta. De hecho, me pareció, primero irresponsable y, segundo, demagógica. Les explico. VER MÁS…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 106 seguidores