El Salvador: Eugenio Chicas: mayoría de víctimas de homicidio son pandilleros

El funcionario reiteró que el gobierno no está dispuesto a negociar con las pandillas y aseguró que continuarán la implementación de los planes de seguridad.

El secretario de Comunicaciones de la Presidencia de la República, Eugenio Chicas, dijo esta mañana que el gobierno está consciente del incremento en el número de asesinatos en el país; sin embargo, aseguró que se trata de una coyuntura y que las principales víctimas son miembros de pandillas.

“El número de muertos que siguen habiendo, principalmente, son pandillas. Son pandilleros los que están resultando muertos, producto del enfrentamiento en la disputa de su territorios”, manifestó Chicas.

El secretario reiteró que el gobierno no está dispuesto a dialogar o establecer una tregua con las pandillas para reducir el índice de delincuencia, sino que aseguró que el Estado continuará con los planes de seguridad que han diseñados para resolver el problema de la violencia. VER MÁS…

El Salvador: La PNC sabe / Roberto Valencia

A mediados de febrero, el gobierno regresó a ‘Zacatraz’ a los líderes de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, movimiento que finiquitó la Tregua; ‘casualmente’, marzo se ha convertido en el más violento en lo que va de siglo. En silencio, la Policía Nacional Civil está tomando medidas de autoprotección extraordinarias que invitan a pensar que las cifras de marzo no serán algo pasajero.

Cada día de marzo asesinaron a dieciséis salvadoreños. No fue un viernes negro. No fue un fin de semana disparado. No. Durante los treinta y un días se registraron en promedio dieciséis homicidios. Repito: dieciséis homicidios asesinatos muertes. Dieciséis. Uno dos tres … nueve … doce … ¡dieciséis! Dieciséis personas. ¡¡¡P-E-R-S-O-N-A-S!!!

Consumidos quince años del ya no tan nuevo siglo, en las bases de datos de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Instituto de Medicina Legal no hay registro de un mes tan violento como el pasado marzo. Pero lo preocupante, más allá de lo preocupante que son –que deberían ser– las cifras, es que no veo elementos, siquiera mínimos, que inviten al optimismo. ¿La pomposa marcha del 26 de marzo? Solo sirvió para evidenciar lo polarizada que está la sociedad, para demostrar que uno y otro extremo del arco político-partidario siguen viendo el tema de la seguridad como arma arrojadiza. VER MÁS…

México: sin datos sobre cómo el crimen organizado afecta a la infancia del país

El Estado no respondió al Comité de los Derechos del Niño de la ONU cuántos padres de familia están desaparecidos y cómo afecta eso a los menores; ni sobre la participación de niños en actividades del crimen.

Entre 30 y 50 mil niños atrapados por la delincuencia organizada

El Estado mexicano no sabe cuántas madres o padres de familia están desaparecidos o han sido asesinados por la violencia en el país, por lo que no hay datos sobre el número de niños afectados, en orfandad y que deben ser atendidos.
La justificación de México es que la clasificación estadística de víctimas no cuenta con criterios para detallar cuántas “madres y/o padres” han sido afectados por la violencia, por lo que no entregó el dato al Comité de los Derechos del Niño de la ONU que lo solicitó de cara al examen que el país presentará el próximo 19 y 20 de mayo sobre el respeto a los derechos de los menores. VER MÁS…

Brazil: Great read in Brazil’s slums, residents band together to protest Police shootings / Vincent Bevins 

It was Holy Thursday, and Udson Freitas was sitting on the balcony of his small house in the Complexo do Alemao favela when a girl ran onto his street below, screaming.

“They killed my brother! They killed my brother!”

Freitas ran down his steps, and was shocked to see that it was 14-year-old Ana Ferreira, who lived just up the hill from him. It couldn’t be possible, he thought. Her brother, Eduardo de Jesus Ferreira, was 10.

Hysterical, Ana said that Rio’s military police had shot Eduardo in the head.

It would have been far from the first time that Brazilian police, who are in a state of war with drug gangs here, had killed an unarmed resident since the military police began occupying the favela complex in 2010 as part of a “pacification” program in the slums. Just the day before, 41-year-old Elisabeth Alves had been shot in her home. SEE  MORE…

México: Proteger a las Fuerzas Armadas / Carlos Elizondo Mayer-Serra

Es común, sobre todo desde el partido que está en la oposición, demandar que las Fuerzas Armadas, tanto Ejército como Marina, dejen de cumplir con las funciones de policía que hoy ejercen. El argumento utilizado es válido: no están diseñadas para llevar a cabo esa tarea. En la guerra el objetivo es matar al enemigo, no investigar culpabilidad o apresar al criminal. Además, quien le entra al combate al crimen organizado corre muchos riesgos, y uno de ellos es corromperse.

Sin embargo, es igualmente común que cuando esa misma oposición llega al poder utilice a las Fuerzas Armadas en tareas policiacas, ya que es el último dique frente al crimen organizado cuando la policía ha sido desbordada. Así sucedió en 2006: mientras el PRD criticaba la estrategia del gobierno federal frente al crimen organizado, uno de sus gobernadores, Lázaro Cárdenas Batel, le pidió al presidente Calderón la intervención de las fuerzas federales en Michoacán para combatir al grupo criminal La Familia. VER MÁS…

Bolivia: Narco qaqachacas / Editorial La Razón

La semana pasada, una patrulla de la FELCN fue atacada con armas de fuego por comunarios del ayllu Qaqachaca, luego de un operativo en el que los efectivos policiales descubrieron que muchos de los pobladores de esa región del suroeste de Oruro, frontera con Potosí, se han especializado en producir pasta base de coca. VER MÁS…

Perú: Ceguera voluntaria / Gino Costa

No hay mejor herramienta para combatir el crimen organizado que seguir la ruta del dinero mal habido.

En los últimos 15 meses emergieron a la luz pública las redes mafiosas de Óscar López Meneses, César Álvarez y otros presidentes regionales, Rodolfo Orellana, Martín Belaunde Lossio y Gerald Oropeza. La pregunta obvia es cómo subsistieron estas mafias durante años sin que los órganos responsables tomaran acción. La respuesta es también obvia. Las mafias incluían a importantes jueces, fiscales, policías, registradores públicos y, por supuesto, políticos, todos los cuales se hacían los ciegos voluntariamente.

Recién comenzamos a saldar cuentas con esta realidad siniestra, cuyos alcances aún desconocemos. No sabemos cuántas mafias más han penetrado la justicia penal y la política. No conocemos con precisión la envergadura de la infiltración del crimen organizado en nuestro sistema institucional.VER MÁS…

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