El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…

 

Perú: Propuestas de representantes de PPK y Fuerza Popular para lograr una Lima más segura / El Comercio

Representantes de PPK y Fuerza Popular expusieron las primeras medidas que implementarían para luchar contra la delincuencia
Propuestas de los candidatos para lograr una Lima más segura

Gino Costa, voceado ministro del Interior en un gobierno de PPK, propone incentivar la participación ciudadana en temas de seguridad.

En todos los distritos de Lima, casi sin distinción de edad, género u ocupación, el reclamo más airado hacia las autoridades obedece al avance de la delincuencia en las calles. Como ex ministro del Interior y actual asesor de Peruanos por el Kambio (PPK) en seguridad ciudadana, Gino Costa conoce de primera mano las necesidades y deficiencias del sistema, por lo que plantea las siguientes propuestas para la capital.

—La gestión municipal y el Ministerio del Interior parecen distanciados o poco prestos a coordinar acciones. ¿Cómo se mejoraría esta situación?
Trabajaremos de manera estrecha con el alcalde. Su rol es decisivo en el ámbito preventivo. Colaboraremos dándole todo el respaldo de la PNP, gratuito y durante las 24 horas, al serenazgo. Una medida importante será el nombramiento de una autoridad policial única en cada uno de los grandes distritos. Esta autoridad tendrá todos los recursos humanos y logísticos para organizar el patrullaje y la prevención de los delitos, según las necesidades específicas de cada distrito.

—¿Cuál es la posición de PPK sobre el uso de armas no letales entre serenos?
Creemos que su uso puede tener el efecto no deseado de incrementar la violencia, en lugar de reducirla. Vamos a exponer a los serenos, quienes no pasan por un proceso de selección ni de formación rigurosos. LEER MÁS…

Honduras: Tres generales y un cartel: violencia policial e impunidad en Honduras / Alberto Arce

En julio de 2009, el narcotraficante hondureño Winter Blanco, un tipo gordito, rudo, de pelo rapado, prófugo de la justicia y jefe del Cartel del Atlántico, quiso tumbarle un cargamento de droga a Emilio Fernández Rosa, conocido como “Don H”, que tenía 143 kilos de cocaína en una casa de la Mosquitia, en la costa Caribe de Honduras.

Blanco llamó al General de la policía José Murillo López, orondo y con cara de bonachón, y le propuso un negocio. Si sus agentes conseguían la droga, se la compraría. Después de pedirle autorización al director general de la policía, el General Salomón Escoto Salinas, Murillo López envió a 12 de sus hombres al lugar.

Cumplieron su misión. Pero algo se torció.

La información llegó a manos del zar antidrogas, el General Julián Arístides González, y unos días después encabezó un operativo que terminó con el arresto de los policías y el decomiso de la cocaína. VER MÁS…

El Salvador: Dos mil cadáveres en tres meses / Roberto Valencia

Las cifras de homicidios siguen batiendo récords en El Salvador. Aunque en 2015 el país se convirtió en el más violento del mundo con una tasa de 103 homicidios por cada 100,000 habitantes, los números del primer trimestre de 2016 son un 78% más altos que los que se tuvieron en idéntico período del año anterior. Marzo cerró con 603 homicidios, 19 cada día.

Marzo de 2016 cerró con más de 600 salvadoreños asesinados, el tercer mes consecutivo que se supera un número que hace un año parecía inalcanzable, y que ahora se ha convertido en la tarjeta de presentación de El Salvador ante el mundo. Son 603 homicidios, según el balance preliminar de la Policía Nacional Civil (PNC), que suponen un promedio de 19 asesinatos diarios.. VER MÁS…

 

México: El narco impone su ley en la mitad de las cárceles mexicanas

Las prisiones sufrieron 2.110 incidentes violentos en 2015. Hay celdas para cuatro donde se hacinan 30, denuncia la Comisión Nacional de Derechos Humanos

Narco, poder y cárcel. Esa es posiblemente una de las combinaciones más explosivas de México. Y por lo que ha destapado la Comisión Nacional de Derechos Humanos es bien fácil de encontrar. En el 54% de los centros penitenciarios analizados, los “internos ejercen el control mediante la violencia sobre el resto de la población”. Es decir, los cárteles imponen su ley en lugar del Estado. Un poder oscuro y sanguinario detrás del que figuran episodios como el motín de Topo Chico, donde un enfrentamiento por el dominio de la prisión norteña acabó en febrero pasado con 49 muertos, muchos decapitados.

El universo carcelario mexicano, con una población cercana a los 250.000 reclusos, es lo más parecido a un agujero negro a punto de colapsar. Las reiteradas promesas de reforma han caído en saco roto y su punta de lanza, el proyecto de ley de Ejecución de Sanciones Penales, lleva tres años estancada. Frente a los anuncios de la Administración, que reverdecen ante cada sacudida, la realidad aplasta cualquier esperanza. Sólo en 2015 se registraron 2.110 incidentes violentos: seis motines, 23 “suicidios”, 55 casos de abuso, 54 asesinatos, 250 desórdenes y 1.382 riñas. VER MÁS…

 

It’s official: San Salvador is the murder capital of the world /Robert Muggah

THey found the sergeant’s severed head on a bridge. His name was Baltazar Olayzola Diaz, and he had served with the Soyapango municipal police force. Baltazar’s beheading, the national police chief said, was staged by ruthless maras, or gangs, who were negotiating for better prison conditions. He was the 49th police officer assassinated in 2015, and one of 17 people killed that day.

It’s official. El Salvador is the world’s most violent country and its capital, San Salvador, is the world’s most homicidal city. Salvadoran cities have seen more blood spilled than most conflict zones. They are also hemorrhaging people, many of whom are fleeing to Mexico and the United States.

According to new figures produced by the Institute of Legal Medicine in El Salvador, there were 6,656 killings in the country last year. That translates into a national homicide rate of almost 116 per 100,000, more than 17 times the global average. Compare El Salvador’s totals with the 516 slayings reported in 2014 in Canada, a country with almost six times the population. SEE MORE…

It’s really hard to say which city is the world’s most murderous / Renata Giannini Robert Muggah and Katherine Aguirre

The news trickling out of Caracas just keeps getting worse. A recently published ranking of the world’s most dangerous cities listed the Venezuelan capital at the top of the charts. The city’s murder rate supposedly reached an eye-watering 120 per 100,000 inhabitants in 2015, almost 20 times the global average. City officials were quick to dismiss the list as fatally flawed.
The annual ranking of the world’s most violent cities is produced by a Mexican research group called Security, Justice and Peace, or SJP. For the past few years SJP has generated big headlines for its review of the 50 most murderous cities. While attracting media attention, the organization’s methods are coming under increasing scrutiny.
Predictably, Venezuelan authorities argue against the findings, specifically the one that Caracas is the world’s most violent city. It’s hard to know for sure since they seldom make disaggregated crime data available. For example, local officials recently announced that 17,778 Venezuelans were murdered in 2015. This compares to 27,875 homicides reported by the Venezuelan Observatory of Violence (OVV) for the same year. SEE MORE…

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