Perú: Las cifras indicaban que estábamos por el camino correcto (4/4) / Carlos Basombrío Iglesias

“Nos tuvimos que ir un año antes, no porque hubiese mayores cuestionamientos a nuestra labor o alguna crisis en el sector o muertos por errores de manejo político, ni menos por algún escándalo de corrupción, sino por mi renuncia frente a problemas políticos por todos conocidos en el país.”

En las tres primeras entregas de este balance de nuestra lucha contra el delito urbano en el Perú, he presentado las estrategias que entendíamos eran las adecuadas para enfrentar el problema a distintos niveles y a las que apostamos para una estrategia de mediano y largo plazo.

Quiero ahora mostrar cifras que muestran que la situación tendía a mejorar. No conozco ninguna política pública que pueda más que eso en un periodo relativamente breve y ningún país que genere cambios inmediatos y drásticos. Y más bien el éxito se mide en función a tendencias positivas o negativas. VER MÁS…

 

Anuncios

Perú: La seguridad en el barrio (3/4) / Carlos Basombrío Iglesias

“Barrio Seguro es la estrategia más importante y ambiciosa de prevención de la inseguridad que creo, sin falsas modestias, se ha impulsado hasta ahora en América Latina”.
Uno de los aspectos que más preocupa a la ciudadanía dentro de las múltiples tareas que tiene el Ministerio del Interior es cómo enfrentar la delincuencia urbana, que creció exponencialmente en los últimos 15 años.

Como dije en la primera entrega de esta especie de balance o rendición de cuentas, hay distintos niveles de criminalidad que se deben enfrentar con estrategias diferentes y específicas.

Expliqué primero cómo asumimos el enfrentamiento al crimen organizado en las ciudades; en la segunda entrega hablé sobre cómo habíamos concebido la lucha contra las bandas criminales, especialmente marcas y raqueteros, pero también el masivo fenómeno del robo callejero, expresado principalmente en el robo de celulares. VER MÁS…

 

El Salvador: “Esto ya se convirtió en un tema personal entre policías, soldados y pandilleros” / Roberto Valencia

Advierte Rodrigo Ávila: “Vamos a tener que flexibilizar las leyes porque, si se identifica fehacientemente a 70,000 pandilleros, sólo quedaría convertir los estadios de fútbol en penales”. Además de diputado por Arena en la Comisión de Seguridad de la Asamblea y aspirante a retener la curul en las legislativas de marzo, Ávila es la persona que más años ha estado al frente de la Policía Nacional Civil: siete, en dos períodos diferentes. Sorprende que alguien como él tome distancia de las soluciones estrictamente represivas para abordar el fenómeno de las pandillas, y más que se atreva a hacerlo en plena campaña electoral.

El Salvador cerró 2017 con una de las tasas de homicidios más altas del mundo, pero el discurso gubernamental es de éxito.
El discurso del gobierno en materia de seguridad es contradictorio desde que llegaron en 2014. Primero culparon a los medios de crear una percepción de inseguridad, luego dijeron que sólo en unos pocos municipios había violencia, otro tiempo se jactaron de que los muertos eran casi todos pandilleros. Y ahora han cambiado a prevención, prevención y prevención, pero eso lo dicen sólo ante los organismos internacionales, mientras en otros foros aseguran que están enfrentando a las pandillas con todo… ¿Qué pasa? Que este gobierno tiene un enfoque totalmente errado. VER MÁS…

 

El Salvador: “Hay cero posibilidades de que las pandillas se debiliten con el modelo actual de prevención” / Roberto Valencia

Desde hace al menos dos décadas se repite como mantra que hay que invertir en prevención de la violencia, y de hecho el actual gobierno dice estar invertiendo docenas de millones de dólares en ese rubro. Alejandro Gutman vuelve a cuestionar con dureza un modelo que no funciona, visto el crecimiento brutal que las maras han tenido en los últimos años. Lo dice además sin pelos en la lengua: “¿Cómo puede haber oenegés que dicen trabajar en las comunidades y su oficina está en la Torre Futura?”

Si usted vive en El Salvador, cada vez que habla por teléfono, navega por internet o mira televisión por cable, está pagando un 5 % adicional por el servicio desde noviembre de 2015, un pago que debería estar mejorando su seguridad, la de los suyos, la de su comunidad. El nombre elegido fue muy explícito: Contribución Especial para la Seguridad y Convivencia (CESC), y ha permitido al gabinete de seguridad disponer de cuantiosos y renovables fondos, más que ningún otro gobierno desde la firma de los Acuerdos de Paz. VER MÁS…

 

Perú: “17 meses después, podemos afirmar que hay una estrategia en marcha y con importantes resultados.” (1/4) / Carlos Basombrío

El explosivo incremento del crimen urbano violento en el siglo XXI tiene múltiples explicaciones y sobre ello volveré en otros artículos. Analizo ahora sus características.

Esencialmente son tres las formas y escenarios de crimen violento urbano que afectan a los ciudadanos y que requieren estrategias específicas para obtener resultados adecuados. A saber: crimen organizado, la violencia en la ciudad y la inseguridad en el barrio. Hay conexiones entre ellos, pero también especificidades que requieren análisis y atención específicos. VER MÁS…

Perú: ¿Es posible acabar con el crimen organizado? / Carlos Basombrío

Es importante iniciar con una distinción. En el Perú, hay dos expresiones muy diferentes del crimen organizado. La primera, la más antigua, es aquella que permite la histórica dificultad del Estado para controlar un territorio tan diverso y desafiante. Ello ha producido por muchas décadas contrabando, tala ilegal, trata de personas, minería ilegal, cultivos ilegales y, por encima de todas las anteriores por su perverso efecto, narcotráfico. (Dejo de lado a Sendero Luminoso, que si bien tiene un vínculo con lo anterior, tiene una especificidad propia que requiere un tratamiento particular).

La segunda manifestación del crimen organizado es mucho más reciente. Tiene poco más de una década y es un subproducto negativo del desarrollo económico de las últimas décadas y de los cambios en las lógicas de salida de la droga que, con mayor intensidad y frecuencia, transcurren por las ciudades y los puertos. Hablamos acá del crimen organizado en las ciudades.

Se trata de negocios criminales urbanos buscando beneficiarse de la nueva riqueza que se generó en los últimos lustros con el consiguiente boom de la construcción, mayor valor de terrenos por ciudades en expansión y una explosión de pequeños y medianos negocios. También influye el hecho de que el tráfico de drogas entra a ciudades y a puertos de salida del país y se imbrica con estos nuevos “negocios”. Apropiarse de parte o de toda la nueva riqueza emergente en las ciudades es su leit motiv. Sus armas principales son la extorsión y el sicariato. Su cobertura: el lavado de activos. VER MÁS…

El Salvador: Pandillas caminan hacia un frente común ante medidas extraordinarias / Carlos Martínez

Representantes de las tres pandillas han conseguido mantenerse en constante comunicación para alcanzar acuerdos prescindiendo de un mediador. En la actualidad mantienen en vigencia un acuerdo de “respeto de territorios y no agresión”. Parte de las decisiones conducen a librar una guerra política conjunta en contra del gobierno.

Reunión ocurrida en 2012 entre pandilleros de la MS-13 y del Barrio 18 en el marco de la Tregua.
Las tres principales pandillas de El Salvador han dado un paso hacia la creación de un frente común que incluye el nacimiento de un comité coordinador y de un pacto de no agresión entre ellas, en el que prohíben a sus integrantes invadir el territorio de las otras pandillas y realizar “misiones” de asesinato contra miembros rivales.

La Mara Salvatrucha y las dos facciones -Sureños y Revolucionarios- de la pandilla 18 han conseguido mantener durante más de cinco años espacios en los que sus representantes se reúnen de forma sistemática y toman decisiones conjuntas. Este ejercicio se estrenó en febrero de 2012, cuando el gobierno de Mauricio Funes gestionó un acuerdo entre pandillas que se conoció como la Tregua. Sin embargo, en abril pasado, justo tras la aprobación de una serie de medidas extraordinarias de represión aprobadas por la Asamblea Legislativa, lograron crear un organismo de coordinación y acordaron frenar los asesinatos de pandilleros rivales. VER MÁS…