El Salvador: “Esto ya se convirtió en un tema personal entre policías, soldados y pandilleros” / Roberto Valencia

Advierte Rodrigo Ávila: “Vamos a tener que flexibilizar las leyes porque, si se identifica fehacientemente a 70,000 pandilleros, sólo quedaría convertir los estadios de fútbol en penales”. Además de diputado por Arena en la Comisión de Seguridad de la Asamblea y aspirante a retener la curul en las legislativas de marzo, Ávila es la persona que más años ha estado al frente de la Policía Nacional Civil: siete, en dos períodos diferentes. Sorprende que alguien como él tome distancia de las soluciones estrictamente represivas para abordar el fenómeno de las pandillas, y más que se atreva a hacerlo en plena campaña electoral.

El Salvador cerró 2017 con una de las tasas de homicidios más altas del mundo, pero el discurso gubernamental es de éxito.
El discurso del gobierno en materia de seguridad es contradictorio desde que llegaron en 2014. Primero culparon a los medios de crear una percepción de inseguridad, luego dijeron que sólo en unos pocos municipios había violencia, otro tiempo se jactaron de que los muertos eran casi todos pandilleros. Y ahora han cambiado a prevención, prevención y prevención, pero eso lo dicen sólo ante los organismos internacionales, mientras en otros foros aseguran que están enfrentando a las pandillas con todo… ¿Qué pasa? Que este gobierno tiene un enfoque totalmente errado. VER MÁS…

 

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El Salvador : La Policía Nacional Civil está menguando / Roberto Valencia

Desde que en enero de 2015 inició la guerra contra las maras, un promedio de 52 hombres y mujeres ha renunciado cada mes a su trabajo en la Policía Nacional Civil, una hemorragia que afecta sobremanera a los empleados de menores ingresos: los agentes y los administrativos. La guerra también está pasando factura a la Academia Nacional de Seguridad Pública, que ha reducido a la mitad el número de policías graduados. La combinación de renuncias disparadas y vocaciones decrecientes ha provocado que la planilla del personal operativo haya bajado en 1,200 efectivos en dos años.
El año 2017 terminará con menos policías que los que había en 2016 en las calles de El Salvador. Y 2016 terminó con menos que 2015. La disminución responde a factores diversos, pero el principal es que más de 2,100 personas han dejado de trabajar para la Policía Nacional Civil (PNC) desde que en enero de 2015 el gobierno apostó a la guerra para afrontar el fenómeno de las maras o pandillas. Esas bajas tienen un motivo predominante: las renuncias. Y dos son los grupos de empleados más afectados: los agentes y el personal administrativo.

El Salvador: “Hay cero posibilidades de que las pandillas se debiliten con el modelo actual de prevención” / Roberto Valencia

Desde hace al menos dos décadas se repite como mantra que hay que invertir en prevención de la violencia, y de hecho el actual gobierno dice estar invertiendo docenas de millones de dólares en ese rubro. Alejandro Gutman vuelve a cuestionar con dureza un modelo que no funciona, visto el crecimiento brutal que las maras han tenido en los últimos años. Lo dice además sin pelos en la lengua: “¿Cómo puede haber oenegés que dicen trabajar en las comunidades y su oficina está en la Torre Futura?”

Si usted vive en El Salvador, cada vez que habla por teléfono, navega por internet o mira televisión por cable, está pagando un 5 % adicional por el servicio desde noviembre de 2015, un pago que debería estar mejorando su seguridad, la de los suyos, la de su comunidad. El nombre elegido fue muy explícito: Contribución Especial para la Seguridad y Convivencia (CESC), y ha permitido al gabinete de seguridad disponer de cuantiosos y renovables fondos, más que ningún otro gobierno desde la firma de los Acuerdos de Paz. VER MÁS…

 

CentAm Gangs Selling Drug Trafficking Services on Dark Web: UN Official / Parker Asmann

A UN official stated that Central American gangs are strengthening their ties with transnational drug trafficking groups, in some cases using the dark web, raising questions about the potentially evolving role of Central American gangs in the transnational drug trade.

Amado Philip de Andrés, the representative of the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) in Central America and the Caribbean, warned that Central American gangs are playing an increasingly active role in trafficking cocaine and laundering money, in part through the use of the dark web, EFE reported.
Through postings on the dark web, an encrypted and anonymous part of the internet, Central American gangs offer their services and are contracted to transport illicit shipments for drug trafficking groups, according to de Andrés.
For payment, the gangs allegedly receive a fixed rate instead of a percentage of the value of the drugs being transported. Payments are reportedly made in Bitcoin, a decentralised digital currency that offers users anonymity.
De Andrés linked the development of ties between transnational groups and Central America’s gangs to Colombia’s booming production of cocaine.
“When you have between 200 and 350 additional tons of cocaine of great purity, of more than 70 percent, a greater confluence exists between maras, gangs and the drug traffickers’ intermediaries,” he said. SEE MORE…

El Salvador: El Cártel de Texis y los políticos / Efren Lemus

El Cártel de Texis es una organización de narcotráfico que operaba en el occidente del país, cuyos líderes tenían una decena de empresas, inmuebles y que siempre buscaban acercarse a los políticos. José Adán Salazar Umaña, conocido como Chepe Diablo, por ejemplo, creó una empresa con el vicepresidente de la República Óscar Ortiz, del FMLN. Otro socio de Chepe Diablo, era Marcos Francisco Salazar, diputado suplente por el partido Arena. Chepe Diablo no fue el único líder del Cártel de Texis que se acercó a los políticos. Una fuente relacionada con la investigación del Cártel de Texis, entregó a El Faro unas fotografías decomisadas el 21 de julio de 2013, durante el operativo de captura contra Roberto “El Burro” Herrera, otro líder del cártel. En las fotografías aparece el expresidente de la República Mauricio Funes con el Burro Herrera, ahora condenado a 51 años de prisión por narcotráfico y robo de vehículos. En otra de las imágenes, Funes aparece retratado con el exdiputado Horacio Ríos, también miembro del Cártel de Texis, prófugo, acusado en un tribunal capitalino de formar parte de una red internacional de tráfico de cocaína. VER MÁS…

El Salvador: El Coronel Bercián no tiene quien lo atrape (I)  / Efren Lemus

Asmel Arturo Bercián Rivera, alias “Coronel Bercián”, es un hombre escurridizo. Procesado en El Salvador y Guatemala por tráfico de cocaína, ha sido vinculado al narcotráfico por funcionarios policiales de gobiernos de Arena y FMLN y es padre de uno de los pandilleros sancionados por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Aunque durante tres décadas el Estado salvadoreño ha mantenido en la mira al Coronel Bercián, este sigue libre.
El domingo 14 de agosto de 1991, el detective se enfundó el uniforme negro, preparó la pistola Beretta y leyó un documento con la etiqueta de “confidencial”. A las 7 de la mañana había llegado a la oficina antidrogas del puesto fronterizo de La Hachadura un mensaje que ordenaba ponerse en guardia a los custodios del paso entre El Salvador y Guatemala: “Los individuos (…) son traficantes de cocaína y en horas del mediodía de hoy ingresarán al país, a bordo de vehículos que utilizan para el tráfico de dicha droga”, les advertía la oficina central, en San Salvador.
La información detallaba que al grupo de narcotraficantes lo dirigía Asmel Arturo Bercián Rivera, un hombre originario de San Miguel, de oficio agricultor, entonces de 39 años de edad, a quien apodaban “El Coronel Bercián” o “El Tiburón”. Ni en los registros de la Fuerza Armada, ni en el Registro de las Personas Naturales consta que Asmel Arturo Bercián Rivera haya prestado servicio militar. La información en poder de la Unidad Ejecutiva Antidrogas (UEA), dependencia de la hoy desaparecida Policía Nacional, decía que al Coronel Bercián lo acompañaban tres hombres. Cuando cruzó la frontera lo acompañaban cuatro. VER MÁS…

El Salvador: MS-13 pide diálogo al gobierno y pone sobre la mesa su propia desarticulación / Carlos Martínez y Roberto Valencia

La Mara Salvatrucha pide hoy un diálogo cuya agenda pueda incluir la desarticulación de la pandilla, lo que implica un giro radical a la postura de hace cuatro años, cuando la cúpula nacional rechazó siquiera hablar de su posible desmontaje. Tres voceros de la organización criminal expusieron a El Faro una propuesta para discutir soluciones al problema de violencia en una mesa de negociación pública que incluya al gobierno y a todos los partidos políticos. El vocero de la Presidencia, Eugenio Chicas, dice que es una propuesta “a la que hay que darle taller”.
Voceros de la Mara Salvatrucha-13 –la pandillas más numerosa de El Salvador– se reunieron con El Faro a finales de diciembre pasado para exponer una nueva propuesta hacia la sociedad y el gobierno: la MS-13 pide la creación de una mesa de diálogo pública, en la que estén representados todos los partidos políticos, el gobierno, instituciones de derechos humanos y los líderes de las tres pandillas principales que operan en el país: 18 Sureños, 18 Revolucionarios y la Mara Salvatrucha-13. Su propuesta, dicen, tiene por objetivo detener la crisis de violencia que vive el país y frenar la escalada bélica entre las pandillas y las fuerzas de seguridad, antes de que derive en una “guerra”. VER MÁS…