El Salvador: La Policía masacró en la finca San Blas / Roberto Valencia, Óscar Martínez y Daniel Valencia Caravantes

La Policía afirmó que durante la madrugada del 26 de marzo sus agentes fueron atacados en una finca de San José Villanueva, y que en el “intercambio de disparos” murieron “ocho sujetos miembros de una estructura criminal”. Esa historia es falsa y los hechos reconstruidos por El Faro revelan indicios de ejecuciones sumarias y montajes en la escena de los homicidios.

Cuando los policías golpearon la puerta de su cuarto había ya siete cadáveres regados en el casco de la finca San Blas. Consuelo, la madre de Dennis, estaba sentada junto a la champa de abajo, a unos 15 metros, rodeada por policías encapuchados y sin poder ver lo que ocurría con su hijo, pero lo escuchaba. Consuelo dijo a los policías que la única persona viva arriba era su hijo.

Las ráfagas habían cesado. Los policías gritaban frente a la puerta colorada del cuarto de Dennis. Él hablaba por teléfono con su tío Chus, el mandador de la finca: “¿Qué hago?”, pidió. Chus le preguntó si eran pandilleros o policías. Dennis contestó que policías, que los había escuchado cuando sacaron de la champa a su mamá, a su padrastro y a sus hermanos pequeños. Chus se envalentonó: “Si es la Policía, no tengás miedo; la Policía te va a respetar. Cuando te digan que abrás la puerta, abrila y tirate al suelo”. VER MÁS…

El Salvador: “Aquí ya no caben más: mátenlos” / Óscar Martínez

Abusos policiales en la Delegación Centro de la PNC.
El lunes 29, varios detenidos en vías de investigación fueron brutalmente atacados por agentes del GOPES y el 911 cuando ya estaban esposados en el interior de la Delegación Centro. Ocurrió por la tarde, después del asesinato de un policía. Esa mañana se desataron varios operativos que terminaron con decenas de capturados. Casi todos ellos fueron liberados sin cargos horas después.

En la cochera de la Delegación Centro de la Policía hay unos 30 detenidos. La mayoría sin camisa. La mayoría muchachos. La mayoría flacos. Están sentados en el suelo. La mayoría con las manos en la cabeza y la cabeza metida entre las rodillas. Ninguno se queja de nada. Ninguno es golpeado en la cochera. Todavía no.

Ese es el grupo de los capturados antes del mediodía, en el operativo de búsqueda tras el asesinato del policía número 30 el lunes 29 de junio. El operativo ocurrió en la comunidad Las Palmas, en el barrio San Esteban –donde ocurrió el homicidio- y en el Centro Histórico de San Salvador, donde MS y Revolucionarios se disputan cuadra por cuadra el control de las extorsiones. En lo que va de 2015 han asesinado a 30 policías en El Salvador. Y en las calles se ha desatado algo que parece una guerra. En marzo el Presidente admitió que la PNC había matado a más de 140 sospechosos en enfrentamientos a tiros en un solo mes. Casi presumió de ello. Cada policía asesinado aviva ese fuego.VER MÁS…

El Salvador: Benito Lara: “En materia penitenciaria, encontramos un 327% de hacinamiento, en un año hemos logrado reducirlo a un 295%”/ Yessica Hompanera

El ministro de Seguridad dijo en la Asamblea Legislativa que en su primer año de gestión las cárceles redujeron en un 295% sus condiciones de hacinamiento. El porcentaje, a juzgar por las cifras de población penitenciaria registradas en junio de 2014 y junio de 2015, es un imposible.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Benito Lara, dio esta declaración en el informe de rendición de cuentas que presentó a la Asamblea Legislativa el pasado 18 de junio de 2015, con motivo de su primer año de gestión en esa cartera de Estado. La frase hace alusión a las condiciones de hacinamiento que afectan a más de 30 mil reclusos diseminados en 19 cárceles de El Salvador.

Según la Dirección General de Centro Penales, en junio del 2014 había una población de 27 mil 601 reos en los centros penales del país. Un año más tarde, el número de privados de libertad en las cárceles incrementó a 30 mil 047. En la última semana de junio de 2015 se registraron 122 personas más internadas. Los 19 centros penales tienen una capacidad para albergar 8 mil 100 personas, con lo cual hay una sobrepoblación que triplica la capacidad instalada de las cárceles y provoca hacinamiento, insalubridad, condiciones no aptas para un ser humano. VER MÁS…

El Salvador: El auge de la violencia y el estancamiento económico van de la mano: ese es el círculo perverso que hay que romper / Editorial La Prena Gráfica

Está clarísimo que sólo se puede crecer cuando hay condiciones de seguridad para ello. Y también está clarísimo que sólo se puede contrarrestar de veras la violencia cuando el progreso social se posibilita con el crecimiento económico.

El Banco Mundial prepara un importante paquete de apoyo a El Salvador con miras a darles tratamiento a problemas que se manifiestan en el día a día de la realidad del país, y que mantienen a éste en condición de alto riesgo en todos los órdenes. El contenido del apoyo referido responde al diagnóstico que se ha hecho al respecto, y que evidencia, en primer término, lo que es característica fundamental de la situación que se enfoca: el hecho de que los diversos problemas están íntimamente vinculados. Esto lo hemos venido remarcando con insistencia, porque si la problemática general no es atendida con los diagnósticos adecuados y con los tratamientos pertinentes, siempre quedan cabos sueltos que acaban por desactivar la estrategia. VER MÁS…

El Salvador: Falta de voluntad para combatir inseguridad

Así lo afirma el líder de ARENA, Jorge Velado, quien también sostiene que la violencia no es un tema político

El presidente del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA), Jorge Velado, señaló que hay falta de voluntad en el gobierno salvadoreño para afrontar la situación de inseguridad que vive el país y lamentó los constantes ataques armados contra policías, militares y la población en general víctima de los altos índices de criminalidad.

Velado manifestó que el partido de oposición ha brindado insumos y alternativas para combatir la inseguridad. En un plan que presentaron en 2010, proponían clasificar el grado de peligrosidad de pandilleros, no separarlos en las cárceles, invertir en la rehabilitación y la prevención de la violencia. VER MÁS…

El Salvador: Pandillas, policías y militares hablan en lenguaje de guerra / Editorial Contrapunto

El lenguaje bélico con que se discuten los muertos policías y pandilleros afecta directamente la convivencia ciudadana

En los últimos meses, tanto la Policía como la Fuerza Armada salvadoreña han dado vivas señales marchar hacia una guerra contra las pandillas, al mismo tiempo que estas responden con igual lenguaje bélico. Los recientes ataques orientados a matar policías o soldados demuestran que los objetivos de las pandillas han pasado de ser el control territorial a infundir terror.

Desde lanzar granadas a los puestos policiales, ataques directos al hogar de los policías en sus tiempos de descanso, ametrallar patrullas o disparar a quemarropa a un soldado que hace guardia; las pandillas han subido el tono con que intentan marcar territorio y alejar incluso a la autoridad de los espacios públicos. VER MÁS…

El Salvador: Cada vez van saliendo más evidencias de que el accionar criminal tiene creciente organización en el terreno

Por ahora, la sensación que impera en la población es que la criminalidad hace prácticamente lo que quiere, con un control institucional muy fragmentado.

El hecho de que se haya desbaratado una red transnacional de tráfico de armas que surtía a las pandillas es muestra patente de que la delincuencia va “profesionalizándose” de manera progresiva y expansiva en nuestro ambiente. Somos ya un país prácticamente copado por el crimen, y a nadie debe extrañar que nos encontremos ubicados en la primera línea de la inseguridad y la violencia regionales. El reto, pues, va mucho más allá de lo que podría considerarse la lucha normal contra los procederes delincuenciales: estamos en área de crisis permanente, expuestos a lo imprevisible y a lo incontrolable; y si no se enfrenta dicha problemática teniendo en cuenta lo que es en este momento, las consecuencias serán cada día más graves.

Cuando se considera el fenómeno armamentista de los grupos pandilleriles salta a la vista que ello requiere de un financiamiento suficiente y sostenido. Eso no podría haber llegado a donde está sin la propagación de las extorsiones, que se dan hoy en todos los espacios y niveles de la realidad nacional. Las cifras de homicidios son elevadísimas, y captan prácticamente toda la atención; sin embargo, habría que enfocar detenidamente el tema de la extorsión, porque este es un mal que se extiende constantemente, y que, en perverso contraste, golpea a la población y le provee insumos a la delincuencia. VER MÁS…

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