El Salvador: La mafia de pobres que desangra / Óscar Martínez, Efren Lemus, Carlos Martínez y Deborah Sontag

Las pandillas no han necesitado convertirse en estructuras criminales sofisticadas para doblegar al país. Cálculos basados en cifras oficiales llevan a concluir que los millones que acumulan esas organizaciones en su actividad criminal no alcanzan ni para que coman todos sus miembros.

Una noche sofocante a finales de julio, las autoridades salvadoreñas lanzaron su primer ataque contra lo que llamaron la cúpula financiera de la Mara Salvatrucha o MS-13, la más grande de las implacables pandillas que han convertido a El Salvador en la capital mundial del homicidio.

Hasta ese momento, la Policía Nacional Civil había seguido una rutina casi coreografiada, una y otra vez, en su esfuerzo por neutralizar la actividad de las pandillas. En medio de la noche, a menudo acompañados por cámaras de televisión, los policías derribaban puertas de viviendas destartaladas en comunidades marginales y después exhibían a un puñado de hombres tatuados y semidesnudos etiquetados como extorsionadores. VER MAS…

El Salvador: Policía: vivimos con psicosis por la violencia / Dora Estela reyes

Desde 2014 a lo que va del presente año han muerto violentamente 129 policías, según fuentes oficiales

“No ando tranquilo, vivo preso en mi propia casa, tengo años de no salir a un parque o a una playa”, expresó con tristeza el agente policial, Marvin Reyes, quien aseguró que los constantes ataques a policías por parte de estructuras pandilleriles es causa de que agentes vivan con psicosis y estrés.

Reyes es policía desde 1996, desde hace 20 años brinda seguridad a la ciudadanía y siempre ha realizado sus funciones “con el mayor de los gustos”, sin embargo, asegura que ante la vorágine delincuencial que se vive en el país y que en 2015 cobró la vida de 64 agentes se ha vuelto una persona intranquila y temerosa de que cualquier día pueda arrebatársele la vida.

“Al único lugar donde salgo es al supermercado a comprar las cosas de la casa, nosotros no salimos, no podemos tener una vida social porque los criminales aprovechan esos espacios en los que estamos más vulnerables y andamos con la familia”, explicó el agente en una entrevista exclusiva para Diario ContraPunto. VER  MÁS…

El Salvador: Pandillas caminan hacia un frente común ante medidas extraordinarias / Carlos Martínez

Representantes de las tres pandillas han conseguido mantenerse en constante comunicación para alcanzar acuerdos prescindiendo de un mediador. En la actualidad mantienen en vigencia un acuerdo de “respeto de territorios y no agresión”. Parte de las decisiones conducen a librar una guerra política conjunta en contra del gobierno.

Reunión ocurrida en 2012 entre pandilleros de la MS-13 y del Barrio 18 en el marco de la Tregua.
Las tres principales pandillas de El Salvador han dado un paso hacia la creación de un frente común que incluye el nacimiento de un comité coordinador y de un pacto de no agresión entre ellas, en el que prohíben a sus integrantes invadir el territorio de las otras pandillas y realizar “misiones” de asesinato contra miembros rivales.

La Mara Salvatrucha y las dos facciones -Sureños y Revolucionarios- de la pandilla 18 han conseguido mantener durante más de cinco años espacios en los que sus representantes se reúnen de forma sistemática y toman decisiones conjuntas. Este ejercicio se estrenó en febrero de 2012, cuando el gobierno de Mauricio Funes gestionó un acuerdo entre pandillas que se conoció como la Tregua. Sin embargo, en abril pasado, justo tras la aprobación de una serie de medidas extraordinarias de represión aprobadas por la Asamblea Legislativa, lograron crear un organismo de coordinación y acordaron frenar los asesinatos de pandilleros rivales. VER MÁS…

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…

 

El Salvador: Adam Blackwell: “La OEA tenía un acuerdo con el gobierno para la Tregua, firmado por el gobierno” / Roberto Valencia

En lo que ya se conoce como ‘Caso Tregua’, la Fiscalía ha girado órdenes de detención contra 21 personas, incluido el mediático mediador Raúl Mijango. Su amigo Adam Blackwell, secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA entre 2010 y 2015 y el extranjero más involucrado en la Tregua, está convencido de que el propósito de estas acusaciones “es más político que jurídico”, algo así como una advertencia contra quienes quieran apostar al diálogo para resolver el problema de pandillas que carcome la sociedad salvadoreña.

Adam Blackwell es el canadiense alto, rubio y zarco que durante los meses más intensos del proceso que la sociedad salvadoreña terminó llamando la Tregua aparecía junto a Raúl Mijango, Fabio Colindres, Borromeo Henríquez, David Munguía Payés, Carlos Mojica Lechuga… “Soy uno de los arquitectos del proceso”, admite sin pudor ahora que está alejado de las ataduras diplomáticas, en calidad de exsecretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Por si alguien aún tenía dudas sobre el involucramiento del primer gobierno del FMLN, Blackwell las despeja todas: la Presidencia de la República contempló el diálogo con las pandillas como opción antes incluso de que Munguía Payés fuera nombrado ministro de Seguridad; y estuvo al tanto de cada paso que se dio para incentivar el cese de hostilidades entre la Mara Salvatrucha y las dos facciones de la 18. Blackwell revela incluso una información hasta ahora desconocida, como que la OEA no se sumó al proceso semanas o meses después de los traslados de los máximos líderes desde el Centro Penal de Seguridad Zacatecoluca, sino que el organismo llevaba meses involucrado, a petición del propio expresidente Mauricio Funes. VER MÁS…

 

El Salvador: Dos mil cadáveres en tres meses / Roberto Valencia

Las cifras de homicidios siguen batiendo récords en El Salvador. Aunque en 2015 el país se convirtió en el más violento del mundo con una tasa de 103 homicidios por cada 100,000 habitantes, los números del primer trimestre de 2016 son un 78% más altos que los que se tuvieron en idéntico período del año anterior. Marzo cerró con 603 homicidios, 19 cada día.

Marzo de 2016 cerró con más de 600 salvadoreños asesinados, el tercer mes consecutivo que se supera un número que hace un año parecía inalcanzable, y que ahora se ha convertido en la tarjeta de presentación de El Salvador ante el mundo. Son 603 homicidios, según el balance preliminar de la Policía Nacional Civil (PNC), que suponen un promedio de 19 asesinatos diarios.. VER MÁS…

 

Vocero de pandillas: “Todos los partidos han buscado acercamientos con nosotros” / Carlos Martínez

Un vocero de pandillas conversó con El Faro. Asegura que sus estructuras siguen abiertas a dialogar con el gobierno y que no entiende el escándalo que se generó luego de que se supiera que el diputado de ARENA, Ernesto Muyshondt, había tenido entendimientos con ellos. Este es un debate con un líder pandillero sobre la posibilidad de que sus estructuras se inserten en la vida legal del país.

El martes 29 de marzo, justo una hora después de que el gobierno anunciara su primer paquete de medidas extraordinarias para combatir la crisis de violencia que vive El Salvador, las pandillas convocaron a su propia conferencia de prensa.

Los pandilleros habían llamado a dos televisoras nacionales, a un medio internacional y a El Faro para convocarlos a un recinto ubicado entre dos de las principales calles de la capital y cuya dirección exacta se acordó no publicar.

El Faro fue el último en llegar. Mientras los periodistas de televisión aguardaban el inicio de la conferencia dentro de un cuarto del lugar, los pandilleros departían afuera: compartían cigarrillos, bromeaban y le giraban indicaciones por teléfono al miembro de la Mara Salvatrucha que no conseguía dar con el lugar. Viéndolos costaría creer que las estructuras a las que pertenecen están peleadas a muerte: se trata de las dos facciones del Barrio 18: Sureños y Revolucionarios. VER MÁS…