México: Orden urbano frena a pandillas: Murillo; exige facultades para fiscalizar permisos

La lucha por los espacios públicos afecta la paz, dijo el titular de la Sedatu; propone supervisión federal a los ayuntamientos

Jesús Murillo Karam, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, advirtió ayer la necesidad de controlar los permisos de desarrollo urbano para evitar efectos negativos en la seguridad.

Ante los integrantes de la Comisión de Vivienda en el Senado, expuso que es necesario planear el desarrollo urbano del país, pues se observa que la pugna de grupos sociales por los espacios públicos se convierte en una lucha de pandillas que afecta a la paz.

“No estoy en contra de que sean los municipios quienes autoricen (construcciones de fraccionamientos), pero debe haber supervisión y la supervisión debe estar basada en aquello que le competa al estado y aquello que es competencia de la Federación. VER MÁS…

Brasil: Revista Brasileira de Segurança Pública. 16ª Edição / Fórum Brasileiro de Segurança Pública

Publicada semestralmente desde 2007, a Revista Brasileira de Segurança Pública é um espaço para policiais, acadêmicos e especialistas no assunto exporem seus pontos de vista por meio de artigos, resenhas e entrevistas.

Está disponível gratuitamente para download neste site.A 16ª edição da Revista Brasileira de Segurança Pública traz interessante dossiê, intitulado “Ensaios da mudança em polícias de países lusófonos”, que reúne uma série de artigos produzidos sobre contextos brasileiros, portugueses e africanos. Na seção de artigos e notas técnicas, destacam-se trabalhos sobre a percepção do trabalho policial, sobre novos modelos de policiamento – com destaque para o Estado de Santa Catarina -, além de uma análise sobre os homicídios no Distrito Federal e de uma inovadora proposta de construção de uma Escala de Atitudes diante da Delinquência. MAIS…

 

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. VER MÁS…

El Salvador: Reaccionen ante la inseguridad / El Centro de Estudios Jurídicos

Según el artículo 2 de la Constitución “toda persona tiene derecho (…) a la seguridad”. Eso, en palabras de la Sala de lo Constitucional, significa que todos tienen el “derecho de estar libres o exentos de todo peligro, daño o riesgo que ilegítimamente amenace los derechos”.

No se trata de una simple aspiración. Es un derecho; un derecho verdadero. Y como tal, su contracara supone la obligación de parte de alguien para protegerlo.

Por otra parte, la Sala de lo Constitucional ha expresado que es el Estado, a través de sus órganos, el obligado a adoptar medidas pertinentes y previas para garantizar la seguridad material de cada individuo. VER MÁS…

El Salvador: La violencia que nos desconsuela / Claudia D. Ramírez

La reciente aparición de una familia buscando refugio en los alrededores de Antiguo Cuscatlán es un buen ejemplo, hoy por hoy, de lo que somos como sociedad. Primero, porque el caso, por más que lo quieran vestir de colores o pandillas, es algo que ocurre todos los días en diversos puntos del país. Gente que huye por amenazas directas o veladas.

Yo no conozco pocos casos, y puedo asegurar que en los que conozco, la gente no huye para hacer un show y chantajear al gobierno.

El caso de esta familia que “rebota” por Santa Elena, como escribió uno de mis compañeros, debería al menos robarnos un poco de análisis. Primero porque lo que nos muestra este y otros casos –el de los condominios en Mejicanos, de San José Villanueva, de San Luis La Herradura– es que el problema es quizá más grande de lo que imaginamos, que el control territorial que tienen las pandillas sigue aumentando y que el Estado es, por hoy, incapaz de brindarle seguridad a su población, para que no tenga que dejar su hogar. VER MÁS…

Colombia: Medellín: drogas, calles y crimen / Carlos Alberto Giraldo Monsalve

La muerte de un menor de 10 años en una favela de Río de Janeiro, alcanzado por una bala policial, sirvió de alarma hace diez días para cuestionar el modelo de seguridad de aquella ciudad, que está a 16 meses de celebrar los Juegos Olímpicos 2016.

En las barriadas de las laderas cariocas, donde habitan unas 350.000 personas, fueron insertadas desde 2008 las Unidades de Policía Pacificadora (UPP). Una mezcla de comandos de gran operatividad y choque que, tras desalojar a los expendedores y casas de vicio, pasaban a convertirse en una fuerza amiga y cercana a las comunidades.

Pero ahora revive la polémica sobre su eficacia porque la violencia de los choques entre la policía y los narcotraficantes barriales se reactivó. Un análisis del periódico El País observa que la gente un día sufre las balas oficiales y al siguiente el plomo de los criminales. Las hostilidades son el pan de cada día. VER MÁS…

México: Mejora la percepción de seguridad; repunta 4.5% en un año

Según encuestados por el INEGI, la situación tenderá a recuperarse en los próximos meses

La percepción sobre la seguridad pública mejoró 4.5 puntos porcentuales en marzo de 2015 respecto del mismo mes de 2014, según resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU 2015), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con cifras al tercer mes de este año.

El 67.9% de las personas mayores de 18 años que fueron entrevistadas por el INEGI en viviendas urbanas de 32 ciudades del país consideró que vivir en su metrópoli es inseguro.

Dicha proporción es 4.5 puntos porcentuales menor que la de 72.4% que evidenció la ENSU aplicada por el INEGI en marzo de 2014. VER MÁS…

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