El Salvador: MS-13 pide diálogo al gobierno y pone sobre la mesa su propia desarticulación / Carlos Martínez y Roberto Valencia

La Mara Salvatrucha pide hoy un diálogo cuya agenda pueda incluir la desarticulación de la pandilla, lo que implica un giro radical a la postura de hace cuatro años, cuando la cúpula nacional rechazó siquiera hablar de su posible desmontaje. Tres voceros de la organización criminal expusieron a El Faro una propuesta para discutir soluciones al problema de violencia en una mesa de negociación pública que incluya al gobierno y a todos los partidos políticos. El vocero de la Presidencia, Eugenio Chicas, dice que es una propuesta “a la que hay que darle taller”.
Voceros de la Mara Salvatrucha-13 –la pandillas más numerosa de El Salvador– se reunieron con El Faro a finales de diciembre pasado para exponer una nueva propuesta hacia la sociedad y el gobierno: la MS-13 pide la creación de una mesa de diálogo pública, en la que estén representados todos los partidos políticos, el gobierno, instituciones de derechos humanos y los líderes de las tres pandillas principales que operan en el país: 18 Sureños, 18 Revolucionarios y la Mara Salvatrucha-13. Su propuesta, dicen, tiene por objetivo detener la crisis de violencia que vive el país y frenar la escalada bélica entre las pandillas y las fuerzas de seguridad, antes de que derive en una “guerra”. VER MÁS…

El Salvador: Barrio 18 Sureños retoma propuesta de MS-13 y ofrece discutir fin de extorsiones y localizar desaparecidos / Carlos Martínez

Una de las facciones del Barrio 18 plantea no solo la disposición a discutir su desarticulación, sino también a terminar con las extorsiones y a ubicar los cadáveres de las personas desaparecidas por esa organización criminal. Sugiere crear una instancia mediadora que podría incluir a Naciones Unidas y la Iglesia Católica. Y mientras diversos actores expresan anuencia al diálogo, el FMLN y el gobierno cierran las puertas a esa posibilidad.
Consultado por El Faro sobre el ofrecimiento de la Mara Salvatrucha-13, el vocero de la presidencia, Eugenio Chicas, tuvo la semana pasada una primera reacción cautelosa, asegurando que no había tenido ocasión de consultar la opinión del presidente Salvador Sánchez Cerén y que era un tema “complejo” al que había que “darle taller”. Una semana después, Chicas fue rotundo al descartar cualquier posibilidad de encuentro con las pandillas: “Somos claros y firmes: no hay diálogo, no hay conversaciones, no hay posibilidad de ningún tipo de acuerdo que abra esa ruta”, dijo. VER MÁS…

México: ¿Y las legislaciones sobre el uso de la fuerza? / Laura Muñoz Ramírez

Ante la constante repetición de actuaciones fallidas de la policía y los fuertes cuestionamientos respecto del uso de la fuerza, queda claro que México presenta un latente rezago en materia jurídica respecto al uso de la fuerza.

Al pensar en el ejercicio de la profesión policial, el imaginario colectivo normalmente lleva a dos vertientes: en la primera ocurre la idealización casi de ficción del profesional de la seguridad, incorruptible, siempre apegado a la ley y con la capacidad de reaccionar adecuadamente frente a los innumerables escenarios de comisión de delitos; la segunda, más recurrente, menos venturosa y recreada históricamente frente a un áspero contexto nacional y una cotidianidad de actuaciones poco acertadas, despliega una policía corrupta en la que persiste la impunidad, la represión y los abusos de autoridad.

La policía, como institución del Estado a cargo de salvaguardar la vida, seguridad y derechos de los ciudadanos, así como el orden y la paz públicos, exige la existencia de reglas claras y específicas que condicionen su actuar. Sin duda es el Estado quien debe proveer a sus instancias de mecanismos claros y regulados que sustenten el trabajo activo, sobre todo considerando que la capacidad de usar la fuerza puede subsanar una contingencia o agravarla. VER MÁS…

 

México: La PGR está agotada / Ernesto López Portillo

No entendemos que no entendemos
Mientras la sociedad civil y la academia llaman al diálogo al poder público, movidos por la esperanza de alguna vez construir un Estado de derecho en México, los planes en realidad ya están hechos.

Llevo más de un cuarto de siglo escuchando que la PGR está sumida en el desastre. Realicé ahí diversas funciones de investigación académica y asesoría durante la primera mitad de los noventa; fui testigo de que a varios de sus titulares les presentaron diagnósticos internos y en más de una ocasión la recomendación principal fue nada menos que reconstruir completamente la institución. Uno de los ejercicios de auto evaluación incluyó la entrevista a cientos de mandos superiores y el estudio encontró el caos en la gestión de procesos y recursos de todo tipo.

Eso sucedió hace más de 20 años. En el 2012 el entonces procurador Jesús Murillo Karam habló de una institución “desmantelada”; dos años después él mismo la describió como “pulverizada”, explicando que a la PGR “le habían quitado toda la capacidad investigadora que tenía” y “le habían eliminado incluso la capacidad ministerial”. El pasado miércoles 26 de octubre, el ahora procurador Raúl Cervantes Andrade afirmó: “no tenemos ni hemos tenido capacidades reales de investigación del delito, técnica, profesionalmente hablando, científicamente hablando; no hay protocolos suficientes para los delitos que más agravian”. VER MÁS…

 

México: 42 meses del sexenio de Peña: 32 mil 433 ejecuciones / Leo Zuckermann

En los 42 meses del gobierno de Peña suman ya cuatro mil 704 secuestros para un promedio de cuatro por día. Estos números están subestimados ya que muchos secuestros no se denuncian a las autoridades.

11 de Julio de 2016
En mayo de este año ocurrieron un total de 993 ejecuciones relacionadas con el crimen organizado. Esta cifra representa un incremento de 19% con respecto a la observada en el mes inmediato anterior, es decir, 836 que se registraron en abril. Esto de acuerdo con la base de datos de Lantia, consultora especializada en temas de seguridad. Contabilizando el total de este tipo de homicidios, en 42 meses del sexenio del presidente Peña Nieto tenemos un total de 32 mil 433, un promedio de 25 por día.

Siguen las malas noticias en esta materia. A partir de enero de 2016, las ejecuciones se incrementaron en un 24% con respecto a las de diciembre del año pasado. Los últimos dos meses de 2015 tuvimos alrededor de 665 ejecuciones por mes. Pero, en los tres primeros meses de 2016, no sólo alcanzamos la mayor cifra que se presentó en 2015 (810 en septiembre) sino que la rebasamos para llegar a casi mil en mayo de este año. Estamos cada vez más lejos de los 520-530 por mes que se habían presentado entre junio y octubre de 2014, los meses de menor violencia de este sexenio. VER MÁS…

El recreo se terminó hace rato! / Ricardo Valdés

El reto más urgente del próximo gabinete es, sin duda, la seguridad ciudadana. No hay tiempo que perder, ni espacio para las dubitaciones. Si algo convenció a buena parte de los electores a votar por PPK, fue el hecho de que mostraron un buen equipo de trabajo y una muy buena propuesta. Sorprende, en ese sentido, que el presidente electo no esté dando señales claras de tomar las riendas de la seguridad, pues ya podría estar “gobernando” antes de asumir el cargo.

El punto medular de la propuesta de seguridad es la refundación de la Policía Nacional “sacando a los malos elementos, entrenando al personal, mejorando sus remuneraciones, la infraestructura y la logística”; así como priorizar el trabajo desde las comisarías “para que puedan atender las demandas de seguridad de las familias”. Estos aspectos deben complementarse con la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).VER MÁS…

 

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…