México: Habitantes alertan sobre la llegada de grupos del Cártel de Jalisco a Michoacán / Omar Sánchez de Tagle

Alcaldes y pobladores de diversos municipios de Michoacán, que hacen frontera con Jalisco, advirtieron que desde los primeros días de mayo han detectado el ingreso de grupos de presuntos delincuentes.

Alcaldes y pobladores de diversos municipios de Michoacán, que hacen frontera con Jalisco, advirtieron que desde los primeros días de mayo han detectado el ingreso de numerosos grupos de delincuentes, quienes han despojado a campesinos y pobladores de sus terrenos y casas para usarlos de guaridas.

Yurécuaro es uno de los municipios en donde, tras el asesinato del candidato a presidente municipal Enrique Hernández, se ha notado más la presencia de nuevos grupos que han llegado presuntamente desde Jalisco para querer operar desde este punto, de acuerdo con los testimonios. VER  MÁS…

 

Argentina: Cantero: el jefe narco que pasó de la opulencia a la villa / Germán de los Santos

El líder de Los Monos vivió escondido dos años en un asentamiento

Cincuenta y dos autos secuestró la Justicia a la banda de Los Monos, pero Máximo Ariel Cantero deambulaba por villa La Lagunita, en el sudoeste de Rosario, en un carro tirado por un caballo flaco y petiso. ¿Por qué el líder de una organización narcocriminal, que domina parte de la ciudad, vivía oculto desde hacía dos años en la pobreza? Su abogado, Carlos Varela, que defiende a los miembros de la banda desde hace tiempo, lo define como “un hombre rústico, duro, de los que casi no se ven más”.

Para comprender a Los Monos hay que conocer su historia, dice un veterano investigador policial. “Nunca rompieron con sus orígenes”, apunta. Cantero, que figura como analfabeto en el prontuario policial, no podía salir de ese ambiente precario, marcado por la pobreza. Si lo hacía quedaba a la intemperie, desprotegido. VER MÁS…

Argentina: Arrestado uno de los ‘capos’ del narcotráfico de Argentina / Alejandro Rebossio

La Policía detiene al jefe de la principal banda de venta de drogas de Rosario, la ciudad argentina más azotada por la guerra entre traficantes

Rosario, la tercera ciudad de Argentina, la cuna de Lionel Messi y Che Guevara, fue bautizada a principios del siglo XX como la Chicago argentina, y no solo por ser el centro del comercio de cereales que se cultivan a su alrededor sino sobre todo por la ola de crímenes mafiosos que la azotó por aquellos tiempos. En los primeros años del siglo XXI ha vuelto a ser noticia porque una guerra entre bandas de narcotraficantes la ha convertido en la urbe más violenta del país, con una tasa de homicidios que subió de 10 por cada 100.000 habitantes en 2010 a 20 en 2014, apenas por debajo de los 21 de México. Pues este viernes las autoridades han conseguido ganar una batalla contra el avance narco: la Policía de la provincia de Santa Fe detuvo a Máximo Ariel Cantero, el capo de Los Monos, la principal pandilla de traficantes de Rosario. VER MÁS…

México y la violencia: ¿es el “Estado” el único culpable? / Carlos Malamud

En El señor de las moscas William Golding describe dramáticamente la maldad y la violencia que anidan en niños y adolescentes, especialmente cuando unos y otros actúan de forma gregaria. Las horrendas muertes de Simon y Piggy a manos de sus compañeros son dos momentos que marcan el clímax de una situación agravada por el aislamiento y la soledad del grupo protagonista de la novela.

Un ambiente similar se debe haber vivido en los macabros episodios que condujeron a la muerte de un niño de 6 años en Chihuahua, a mediados de mayo. El pequeño fue asesinado por cinco menores de 11 a 15 años (dos chicas y tres chicos), que jugaban a que lo secuestraban. Tras una sesión de torturas, la odisea terminó con su muerte. Según la última versión del fiscal, “todo empezó como un juego. Lo agarraban para bromas”…, pero “se les pasó la mano” y lo mataron “para evitar más problemas”.

Sólo los dos mayores de 15 años pueden ser imputados y condenados, mientras que los otros tres serán enviados a un centro de menores. El dantesco episodio dio lugar a diversas interpretaciones y pedidos de responsabilidades, como la de juzgar a los padres de los agresores. También se especuló con la existencia de ritos satánicos a partir de la vinculación del grupo asesino al culto a “la santa muerte”, tras ser introducidos por los cabecillas del “cartel de Sinaloa”, dirigido por el “Chapo” Guzmán. VER MÁS…

El Salvador: La PNC sabe / Roberto Valencia

A mediados de febrero, el gobierno regresó a ‘Zacatraz’ a los líderes de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, movimiento que finiquitó la Tregua; ‘casualmente’, marzo se ha convertido en el más violento en lo que va de siglo. En silencio, la Policía Nacional Civil está tomando medidas de autoprotección extraordinarias que invitan a pensar que las cifras de marzo no serán algo pasajero.

Cada día de marzo asesinaron a dieciséis salvadoreños. No fue un viernes negro. No fue un fin de semana disparado. No. Durante los treinta y un días se registraron en promedio dieciséis homicidios. Repito: dieciséis homicidios asesinatos muertes. Dieciséis. Uno dos tres … nueve … doce … ¡dieciséis! Dieciséis personas. ¡¡¡P-E-R-S-O-N-A-S!!!

Consumidos quince años del ya no tan nuevo siglo, en las bases de datos de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Instituto de Medicina Legal no hay registro de un mes tan violento como el pasado marzo. Pero lo preocupante, más allá de lo preocupante que son –que deberían ser– las cifras, es que no veo elementos, siquiera mínimos, que inviten al optimismo. ¿La pomposa marcha del 26 de marzo? Solo sirvió para evidenciar lo polarizada que está la sociedad, para demostrar que uno y otro extremo del arco político-partidario siguen viendo el tema de la seguridad como arma arrojadiza. VER MÁS…

Colombia: Cárcel de mujeres / Michael Reed Hurtado

Las cárceles arden y (casi) todos piensan en los (hombres) presos. Las mujeres (presas) son olvidadas, no consideradas o subsumidas como otros presos más -diferentes, menores y sin reconocimiento particular-.

Las mujeres experimentan el encierro institucional de manera muy distinta a los hombres. La discriminación en contra de ellas durante y después de la privación de la libertad es aguda; y su sufrimiento, tras las rejas, merece consideración especial.

La mujer presa suele ser aislada y olvidada por el mundo exterior. En un conmovedor artículo, “Desde el silencio, historias de mujeres en la prisión”, Sara Makowski Muchnik (1999) capta ese abandono. “El olvido desempeña un doble juego: por un lado, las mujeres presas se convierten en ausencias al ser olvidadas por la familia y por las personas cercanas; por otro lado, aprenden ellas mismas a olvidar a los otros y al mundo exterior para poder reconstruir algo diferente”. La cárcel tiene un efecto devastador sobre la relación de las mujeres con su núcleo familiar. Además, la prisión las marca con un estigma que tiene repercusiones mucho después de su liberación.VER MÁS…

Brazil: Great read in Brazil’s slums, residents band together to protest Police shootings / Vincent Bevins 

It was Holy Thursday, and Udson Freitas was sitting on the balcony of his small house in the Complexo do Alemao favela when a girl ran onto his street below, screaming.

“They killed my brother! They killed my brother!”

Freitas ran down his steps, and was shocked to see that it was 14-year-old Ana Ferreira, who lived just up the hill from him. It couldn’t be possible, he thought. Her brother, Eduardo de Jesus Ferreira, was 10.

Hysterical, Ana said that Rio’s military police had shot Eduardo in the head.

It would have been far from the first time that Brazilian police, who are in a state of war with drug gangs here, had killed an unarmed resident since the military police began occupying the favela complex in 2010 as part of a “pacification” program in the slums. Just the day before, 41-year-old Elisabeth Alves had been shot in her home. SEE  MORE…

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