Latin America’s cities: unequal, dangerous and fragile. But that can change / Ilona Szabó de Carvalho, Robert Muggah

Latin America is one of the planet’s most urbanized regions. Three of its mega-cities are among the world’s largest – Buenos Aires, Mexico and Sao Paulo. Sprawling metropolises like Bogota, Lima and Rio de Janeiro are not far behind. These cities are complex, competitive and dynamic. Many Latin American cities also suffer from what some scholars refer to as “peripheralization” – they are fragmented, segregated and exclusionary. In a word, they are fragile.

The bulk of Latin America’s urbanization is taking place behind the scenes. In addition to the massive cities and conurbations up and down Latin America’s Atlantic and Pacific coastlines, there are another 310 cities with populations over 250,000 and another 16,000 smaller towns. Today, 82% of the population lives in cities. Already some 93% of Venezuelans, 92.5% of Argentinians and Uruguayans, 90.6% of Brazilians, and 89.3% of Chileans live in cities. SEE MORE…

El recreo se terminó hace rato! / Ricardo Valdés

El reto más urgente del próximo gabinete es, sin duda, la seguridad ciudadana. No hay tiempo que perder, ni espacio para las dubitaciones. Si algo convenció a buena parte de los electores a votar por PPK, fue el hecho de que mostraron un buen equipo de trabajo y una muy buena propuesta. Sorprende, en ese sentido, que el presidente electo no esté dando señales claras de tomar las riendas de la seguridad, pues ya podría estar “gobernando” antes de asumir el cargo.

El punto medular de la propuesta de seguridad es la refundación de la Policía Nacional “sacando a los malos elementos, entrenando al personal, mejorando sus remuneraciones, la infraestructura y la logística”; así como priorizar el trabajo desde las comisarías “para que puedan atender las demandas de seguridad de las familias”. Estos aspectos deben complementarse con la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).VER MÁS…

 

Perú: Juan Mendoza: La inseguridad ciudadana

“Hay que mejorar sustantivamente las remuneraciones policiales que, a pesar de los aumentos, están a la zaga en la región”.

El Estado ha abandonado su función primordial de proteger al ciudadano. Vivimos atemorizados entre muros, rejas y alarmas. Regresar sano y salvo a casa es una aventura cotidiana. La tasa de victimización es una de las más altas de América. La seguridad privada se multiplica ante la indolencia del gobierno. ¿Qué hacer?

1. El enfoque debe ser integral. Para disuadir a los delincuentes hay que incrementar, simultáneamente, la probabilidad de ser capturado y sentenciado y la dureza de la reclusión. La acumulación de penas es una excelente idea, pero antes hay que evitar liberaciones escandalosas de delincuentes que echan por tierra el buen trabajo policial.
2. Hay que aumentar los recursos públicos. Chile, que tiene casi la mitad de la población, asigna 4 veces lo que el Perú a las cárceles.

3. Hay que cambiar la estructura del gasto. Como promedio, desde el 2000, apenas 10% del presupuesto del Interior se ha asignado a infraestructura y equipamiento. Por ello, la situación de las comisarias es calamitosa: un tercio no está conectada a la base de requisitorias, la mitad no tiene acceso a Reniec, y 40% no tiene agua, desagüe y luz de forma permanente. Y mejor ni hablar del equipamiento: nuestros policías tienen que pagar de sus bolsillos las balas que disparan. VER MÁS…

El Salvador: Obituario de la Tregua / Roberto Valencia

Ante un conflicto armado, una tregua es un cese de hostilidades que, bien manejada, puede crear condiciones para una paz más duradera. El Salvador vivía en marzo de 2012 un conflicto social que generaba 14 asesinatos diarios, y gobierno y pandillas acordaron una Tregua para atajarlo, pero la prueba irrefutable del fracaso es que el país vuelve a desangrarse. ¿Por qué la sociedad salvadoreña no supo aprovechar la Tregua para dar forma a un proceso de pacificación? Roberto Valencia, periodista de la Sala Negra, lo analiza en este artículo.

La Tregua irrumpió como una bofetada.

El 14 de marzo de 2012, a falta de un minuto para las 9 de la noche, un reportaje titulado ‘Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios’ prendió la portada del periódico digital El Faro. La investigación destapaba un acuerdo a tres bandas entre el gobierno del presidente Mauricio Funes, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18: en esencia, las pandillas se comprometían a reducir homicidios a cambio de que sus líderes más pesados fueran trasladados del Centro Penitenciario de Seguridad Zacatecoluca, conocido como Zacatraz, a las cárceles ganadas al Estado cuando la segregación de pandilleros. La negociación arrastraba semanas pero, azuzados por el temor a un sabotaje de las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, el gobierno había cumplido su parte los días 8 y 9, cuando una treintena de palabreros veteranos fueron reubicados con nocturnidad. Pero lo más sorprendente, lo que quizá ni los más optimistas esperaban, fue que las órdenes de calmarse irradiadas de los penales lograron que de la noche a la mañana, literalmente, se desplomaran los asesinatos. En las semanas previas a los traslados, 14 salvadoreños morían asesinados cada día, y el promedio se redujo a 6 en las semanas posteriores. Una inverosímil caída del 60 %. VER MÁS…

 

El Salvador: Adam Blackwell: “La OEA tenía un acuerdo con el gobierno para la Tregua, firmado por el gobierno” / Roberto Valencia

En lo que ya se conoce como ‘Caso Tregua’, la Fiscalía ha girado órdenes de detención contra 21 personas, incluido el mediático mediador Raúl Mijango. Su amigo Adam Blackwell, secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA entre 2010 y 2015 y el extranjero más involucrado en la Tregua, está convencido de que el propósito de estas acusaciones “es más político que jurídico”, algo así como una advertencia contra quienes quieran apostar al diálogo para resolver el problema de pandillas que carcome la sociedad salvadoreña.

Adam Blackwell es el canadiense alto, rubio y zarco que durante los meses más intensos del proceso que la sociedad salvadoreña terminó llamando la Tregua aparecía junto a Raúl Mijango, Fabio Colindres, Borromeo Henríquez, David Munguía Payés, Carlos Mojica Lechuga… “Soy uno de los arquitectos del proceso”, admite sin pudor ahora que está alejado de las ataduras diplomáticas, en calidad de exsecretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Por si alguien aún tenía dudas sobre el involucramiento del primer gobierno del FMLN, Blackwell las despeja todas: la Presidencia de la República contempló el diálogo con las pandillas como opción antes incluso de que Munguía Payés fuera nombrado ministro de Seguridad; y estuvo al tanto de cada paso que se dio para incentivar el cese de hostilidades entre la Mara Salvatrucha y las dos facciones de la 18. Blackwell revela incluso una información hasta ahora desconocida, como que la OEA no se sumó al proceso semanas o meses después de los traslados de los máximos líderes desde el Centro Penal de Seguridad Zacatecoluca, sino que el organismo llevaba meses involucrado, a petición del propio expresidente Mauricio Funes. VER MÁS…

 

Perú: Propuestas de representantes de PPK y Fuerza Popular para lograr una Lima más segura / El Comercio

Representantes de PPK y Fuerza Popular expusieron las primeras medidas que implementarían para luchar contra la delincuencia
Propuestas de los candidatos para lograr una Lima más segura

Gino Costa, voceado ministro del Interior en un gobierno de PPK, propone incentivar la participación ciudadana en temas de seguridad.

En todos los distritos de Lima, casi sin distinción de edad, género u ocupación, el reclamo más airado hacia las autoridades obedece al avance de la delincuencia en las calles. Como ex ministro del Interior y actual asesor de Peruanos por el Kambio (PPK) en seguridad ciudadana, Gino Costa conoce de primera mano las necesidades y deficiencias del sistema, por lo que plantea las siguientes propuestas para la capital.

—La gestión municipal y el Ministerio del Interior parecen distanciados o poco prestos a coordinar acciones. ¿Cómo se mejoraría esta situación?
Trabajaremos de manera estrecha con el alcalde. Su rol es decisivo en el ámbito preventivo. Colaboraremos dándole todo el respaldo de la PNP, gratuito y durante las 24 horas, al serenazgo. Una medida importante será el nombramiento de una autoridad policial única en cada uno de los grandes distritos. Esta autoridad tendrá todos los recursos humanos y logísticos para organizar el patrullaje y la prevención de los delitos, según las necesidades específicas de cada distrito.

—¿Cuál es la posición de PPK sobre el uso de armas no letales entre serenos?
Creemos que su uso puede tener el efecto no deseado de incrementar la violencia, en lugar de reducirla. Vamos a exponer a los serenos, quienes no pasan por un proceso de selección ni de formación rigurosos. LEER MÁS…

Honduras: Tres generales y un cartel: violencia policial e impunidad en Honduras / Alberto Arce

En julio de 2009, el narcotraficante hondureño Winter Blanco, un tipo gordito, rudo, de pelo rapado, prófugo de la justicia y jefe del Cartel del Atlántico, quiso tumbarle un cargamento de droga a Emilio Fernández Rosa, conocido como “Don H”, que tenía 143 kilos de cocaína en una casa de la Mosquitia, en la costa Caribe de Honduras.

Blanco llamó al General de la policía José Murillo López, orondo y con cara de bonachón, y le propuso un negocio. Si sus agentes conseguían la droga, se la compraría. Después de pedirle autorización al director general de la policía, el General Salomón Escoto Salinas, Murillo López envió a 12 de sus hombres al lugar.

Cumplieron su misión. Pero algo se torció.

La información llegó a manos del zar antidrogas, el General Julián Arístides González, y unos días después encabezó un operativo que terminó con el arresto de los policías y el decomiso de la cocaína. VER MÁS…